La compra de SierraCol amplía la presencia energética internacional de Prime Infrastructure y coincide con una serie de movimientos corporativos en el petróleo colombiano.

El mapa de inversionistas en el sector petrolero colombiano sigue cambiando. Mientras varias compañías independientes reorganizan sus portafolios en el país, un nuevo actor internacional entra en escena: el multimillonario filipino Enrique K. Razon Jr.

A través de su firma Prime Infrastructure Capital, el magnate acordó adquirir la petrolera SierraCol Energy al fondo estadounidense Carlyle, en una operación cuyo valor no fue revelado, aunque fuentes citadas previamente por Reuters señalaron que el fondo buscaba cerca de US$1.500 millones por la compañía.

Como destacó Forbes US, la transacción forma parte de una expansión más amplia de Razon en el sector energético global, combinando activos de petróleo y gas con grandes proyectos de generación eléctrica e infraestructura energética.

El filipino tiene una de las mayores fortunas del sudeste asiático. Según la lista de multimillonarios de Forbes publicada este mes, su patrimonio se estima en US$16.500 millones, lo que lo convierte en la persona más rica de Filipinas. El empresario controla además el operador portuario global International Container Terminal Services (ICTSI), que gestiona 34 terminales en 20 países, incluido el Puerto de Aguadulce en Buenaventura en sociedad con PSA de Singapur, además de Manila Water y Bloomberry Resorts.

SierraCol es uno de los productores independientes más destacados del país. La compañía tiene presencia en campos clave como Caño Limón y La Cira Infantas, y produce cerca de 77.000 barriles equivalentes de petróleo por día, alrededor del 10% de la producción total de Colombia. Sus reservas estimadas alcanzan los 129 millones de barriles.

De concretarse, la operación marcaría además el primer activo energético internacional de Prime Infrastructure, ampliando la presencia del grupo más allá de Asia.

El director ejecutivo de Prime Infrastructure, Guillaume Lucci, afirmó que la adquisición de SierraCol busca fortalecer la presencia energética del grupo más allá de Asia.

“Esta adquisición fortalece nuestra experiencia en petróleo y gas y complementa nuestra base de activos existente en Filipinas”, señaló Lucci. El ejecutivo añadió que la combinación de capacidades permitirá a la compañía operar a lo largo de toda la cadena de valor del sector, “desde el upstream hasta el downstream, en tierra y en mar, y participar en el crecimiento del sector en medio de un ciclo alcista más amplio de las materias primas”.

Prime Infra ha venido ampliando su portafolio energético desde 2022, cuando adquirió una participación en el campo de gas Malampaya, en el Mar de Filipinas Occidental. Además, el grupo avanza en la construcción de dos proyectos hidroeléctricos de bombeo en las provincias de Rizal y Laguna, cerca de Manila, que tendrán una capacidad conjunta de 2 gigavatios y cuya entrada en operación está prevista para 2030.

La financiación de estas centrales será respaldada por un sindicato de ocho bancos filipinos, entre ellos Bank of the Philippine Islands, BDO Unibank y Metropolitan Bank, junto con prestamistas japoneses como MUFG, Mizuho Bank y Sumitomo Mitsui Banking Corp.

El nuevo mapa de inversionistas

La llegada de Razon ocurre en medio de una serie de movimientos corporativos que están reconfigurando el sector petrolero colombiano.

Recientemente, Parex Resources acordó adquirir los activos de exploración y producción de Frontera Energy en el país por US$525 millones, en una transacción que dará origen a la mayor petrolera independiente de Colombia.

Al mismo tiempo, la petrolera GeoPark, liderada por Felipe Bayón, decidió retirarse de la puja por esos activos tras concluir que elevar su oferta no era consistente con su disciplina de capital.

A lo anterior se suma una inversión estratégica de US$107 millones por parte del Grupo Gilinski en GeoPark, operación que convierte al conglomerado financiero colombiano en el mayor accionista de la compañía y refuerza su estrategia de expansión en América Latina.

En conjunto, estas operaciones reflejan un nuevo ciclo de reconfiguración en la industria petrolera colombiana. Mientras compañías independientes consolidan portafolios y fondos internacionales ajustan sus inversiones, el país vuelve a atraer capital extranjero interesado en activos energéticos con flujo de caja y reservas probadas.

Para inversionistas globales como Razon, el atractivo es claro: campos maduros con producción estable, infraestructura existente y exposición directa a un mercado petrolero que vuelve a ganar protagonismo en medio de un entorno internacional de precios del crudo más altos y creciente competencia por reservas.

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