Según informaron los ejecutivos, los impuestos estadounidenses le costaron a Bentley unos US$48 millones el año pasado.
El fabricante británico de automóviles de lujo Bentley planea recortar el 6% de sus puestos de trabajo administrativos debido a la caída de las ventas en China y los aranceles a las importaciones estadounidenses, a pesar de mantener la rentabilidad, según anunció la compañía al presentar sus resultados de 2025 el martes.
Datos clave
Es posible que la cifra de 275 despidos se reduzca a medida que se cierren las ofertas de empleo y no se reemplace a los empleados que se marchen voluntariamente.
Según declaró el director ejecutivo, Frank-Steffen Walliser, durante la llamada, esta medida pretende mantener la competitividad de la empresa en un sector que está “bajo presión en todos los sentidos”.
Según informaron los ejecutivos, los impuestos estadounidenses le costaron a Bentley unos 42 millones de euros (48 millones de dólares) el año pasado.
Bentley afirmó que mantiene su compromiso de lanzar su primer vehículo eléctrico, un SUV, pero añadió que cualquier modelo eléctrico posterior no llegará antes de 2030.
Número grande
2.600 millones de euros (3.000 millones de dólares). Esa fue la facturación de Bentley en 2025, según el comunicado , lo que supone un descenso del 1% respecto al año anterior. Aun así, la compañía se mantuvo rentable por séptimo año consecutivo, con un beneficio operativo de 216 millones de euros (249 millones de dólares).
El lujo también se siente como aranceles
Los analistas han argumentado que los aranceles no perjudican tanto al sector del lujo como a otros, ya que los compradores adinerados son sensibles al precio. Sin embargo, Bentley afirmó que la presión de los aranceles estadounidenses sobre las importaciones de automóviles en el Reino Unido, que se elevaron a más del 27 % en abril de 2025, afectó significativamente sus resultados financieros del año. (Actualmente, los aranceles se fijan en el 10 % tras un acuerdo comercial, y la tasa aumenta al 27 % una vez que se importen los primeros 100 000 vehículos). Y no es la primera marca de automóviles de lujo en quejarse. Aston Martin y Mercedes también alertaron sobre la situación tras la caída de sus ganancias; Aston Martin calificó los aranceles de “extremadamente perjudiciales” y recortó el 20 % de su plantilla el pasado mes de febrero.
Qué observar
El conflicto en curso en Oriente Medio, donde se encuentra Dubái, paraíso de los superdeportivos, y ahora las constantes interrupciones en los viajes y el transporte marítimo, amenazan con perjudicar aún más los ingresos de Bentley durante el próximo año. La compañía no está realizando envíos a la región, pero no ha reducido la producción.
Antecedentes clave
Bentley pertenece al Grupo Volkswagen y forma parte de un conglomerado liderado por Audi que también incluye a Lamborghini y Ducati. Al igual que otros fabricantes de automóviles, ha reducido sus ambiciones en el ámbito eléctrico debido al escaso interés de los compradores ultrarricos, especialmente en China, uno de sus mayores mercados. La compañía tenía previsto inicialmente electrificar completamente su flota para finales de la década, pero en noviembre anunció que podría seguir produciendo nuevos modelos de combustión interna más allá de 2035.
Este artículo fue publicado originalmente en Forbes US
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