La interrupción de vías ya afecta a más de 2.000 trabajadores, frena despachos de ferroníquel y acumula pérdidas por US$1,7 millones, con riesgos crecientes para la operación continua.

Los bloqueos en la vía de acceso a la operación de Cerro Matoso completan este martes ocho días consecutivos, con impactos crecientes sobre una de las principales operaciones industriales del país, que genera más de 2.000 empleos directos y enfrenta ya pérdidas millonarias.

La interrupción, derivada del paro minero en la región, ha restringido de forma crítica la movilidad de trabajadores, insumos y productos. Cerca de 400 personas permanecen dentro de la planta sin relevo normal de turnos, mientras más de 2.000 empleados han visto afectados sus derechos al trabajo y a la libre movilidad.

En el frente operativo, la compañía enfrenta limitaciones severas: continúa suspendida la salida de ferroníquel hacia Cartagena, lo que implica que 13 camiones diarios -más de 440 toneladas- dejan de despacharse. A esto se suma la restricción en el ingreso de insumos esenciales y la interrupción del transporte de mineral desde otras operaciones, con cerca de 1.600 toneladas diarias que no ingresan al proceso productivo.

El impacto económico ya es tangible en Montelíbano, Córdoba. La empresa reporta pérdidas superiores a 120 toneladas de níquel, equivalentes a unos US$1,7 millones, cifra que sigue aumentando con cada día de bloqueo. Además, cerca de 50 contratos de bienes y servicios han sido suspendidos parcial o totalmente, afectando a proveedores y a la economía regional.

La situación también eleva riesgos operativos en una planta que funciona de manera continua, especialmente en procesos críticos como los hornos, que requieren condiciones estables para evitar daños en infraestructura y riesgos para el personal.

En medio de este panorama, la compañía hizo un llamado urgente a las autoridades para restablecer la movilidad y garantizar los derechos fundamentales de los trabajadores.