El líder de la empresa señaló que proyectos solares, de transmisión y generación siguen en evaluación a la espera de un mejor entorno financiero.
“Financiar proyectos es difícil con el actual nivel de tasas de interés”. Con esa advertencia, Ricardo Sierra, líder de Celsia, puso sobre la mesa uno de los principales obstáculos que hoy enfrenta el sector privado para ejecutar nuevas inversiones en Colombia.
El directivo señaló que el país atraviesa un déficit de energía “muy complicado”, pero que las condiciones económicas actuales están limitando la viabilidad de proyectos clave. Entre ellos mencionó Tesorito II, una iniciativa de 200 megavatios que, aunque necesaria, enfrenta dificultades para estructurarse en el entorno actual.
Según explicó al término de la asamblea de accionistas de Celsia, el encarecimiento del crédito y el contexto macroeconómico terminan trasladándose a mayores costos para los usuarios. “Al final todo esto redunda en que tengamos que tener precios más altos para poder ejecutar los proyectos”, afirmó. En ese escenario, iniciativas solares, de transmisión y de pequeñas centrales hidroeléctricas permanecen en evaluación, a la espera de mejores condiciones para su aprobación.
Sierra insistió en la necesidad de una mayor disciplina fiscal y un manejo económico ortodoxo, al advertir que el entorno está afectando la asignación de capital.
“La gente tiene la plata en CDTs”, dijo, al explicar que los recursos se están concentrando en instrumentos financieros y no en proyectos productivos.
A pesar de este panorama, la compañía continúa avanzando en su portafolio. En el frente solar, la compañía está incorporando cerca de 300 megavatios nuevos y mantiene el desarrollo de otras iniciativas. Sin embargo, el ritmo de ejecución dependerá de la evolución del entorno financiero.
Sierra también planteó la necesidad de una ley de consultas previas que facilite el relacionamiento con las comunidades y agilice los procesos de licenciamiento.
En paralelo, la compañía avanza en su diversificación internacional. Sierra destacó que en Perú encuentra condiciones más ágiles para desarrollar proyectos, mientras que en México, a través de Atera, cuenta con un pipeline relevante.
“Si las condiciones de inversión siguen complicándose estamos saliendo”, advirtió, al señalar que Celsia fortalecerá su presencia fuera de Colombia si no mejora el entorno local.
También explicó que, de darse las condiciones, estarían interesados en invertir en Venezuela, cuyo sistema energético está en ruinas.
En la misma asamblea, se aprobó una distribución superior a $364.000 millones, que combina dividendos por $214.500 millones ($208 por acción) y una recompra de acciones por $150.000 millones a $9.002 por título. El programa estará abierto hasta el 30 de abril y se ejecutará en dos rondas a través de la BVC.
Davivienda Corredores recomendó participar al considerar que el precio ofrece una prima de 90,1% frente al mercado y supera su valor justo estimado, aunque advirtió posibles efectos en la liquidez, dado que la operación podría absorber cerca de 3,5% del flotante.
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