El ejecutivo encabezó desde 2016 una estrategia que redujo deuda, simplificó la estructura y elevó la rentabilidad del conglomerado, en una de las transformaciones más profundas del mercado local.
“Hace más de cuatro décadas crucé por primera vez la puerta de esta organización”. Con esa frase, pronunciada en su última asamblea de accionistas realizada hoy en Medellín, Jorge Mario Velásquez resumió el cierre de un ciclo que lo llevó de practicante a CEO de Grupo Argos.
Su salida marca el final de una trayectoria de más de 40 años dentro del conglomerado fundado hace más de 90 años, en la que no solo acompañó su evolución, sino que en la última década lideró una de las transformaciones más profundas en su historia reciente.
Cuando Velásquez asumió la presidencia en 2016, el grupo enfrentaba el reto de ordenar su estructura, fortalecer su balance y redefinir su estrategia de crecimiento. Diez años después, el balance muestra un viraje claro.
Grupo Argos pasó de una deuda neta consolidada de $13,3 billones a niveles cercanos a cero en 2026, recuperando flexibilidad financiera. En paralelo, la utilidad neta consolidada creció de $0,6 billones en 2015 a $4,3 billones en 2025, impulsada por una mayor disciplina operativa y un portafolio más rentable.
La estrategia se apoyó en cinco frentes: reducción de deuda, eficiencia en costos, rotación de activos, incorporación de socios globales y simplificación corporativa. Esto se tradujo en decisiones estructurales, como la entrada de inversionistas internacionales -entre ellos Macquarie en infraestructura y fondos como Brookfield, PSP y OTPP en energía- y la salida de participaciones históricas.
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El punto de inflexión llegó con la reorganización societaria de 2025, tras la escisión por absorción con Grupo Sura y la desinversión en Grupo Nutresa. La operación, considerada la más grande en la historia del mercado de valores colombiano, implicó entregas de acciones cercanas a $20 billones, de los cuales $10,8 billones correspondieron a accionistas de Grupo Argos.
El resultado fue una estructura más simple y un emisor con mayor liquidez y atractivo para inversionistas. Entre julio y diciembre de 2025, la acción ordinaria se valorizó más de 50%, reflejando el ajuste del mercado al nuevo esquema.
A lo largo de su gestión, la compañía también mantuvo una política de retorno al accionista: desde 2016 distribuyó más de $ 4 billones en dividendos y redujo el número de acciones en circulación, aumentando la participación relativa de los inversionistas.
Velásquez deja así un conglomerado con balance fortalecido, costos contenidos y un portafolio enfocado. Su salida coincide con el inicio de una nueva etapa para Grupo Argos: la de consolidarse como una plataforma de inversión con alcance global.
“Hoy puedo decir, con la serenidad de haber cumplido la hoja de ruta que trazamos en 2016, que esos cinco ejes se convirtieron en realidades concretas”, señaló.
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