Jhon Freddy Vanegas, experto en parrilla y maduración de carnes, habla sobre el concepto que ha dado fama a Taurus Steak House Bar & Coffee en el gran paisaje cafetero de Filandia. Así se convirtieron en uno de los restaurantes más buscados por los amantes de la carne.
Por entre la neblina se asoma un jinete, a primera vista parece que monta su caballo con ímpetu desbordado. Al observar de cerca, sorprende encontrarse con un cóctel cuidadosamente elaborado, que embelesa con su presentación a los comensales.

No solo es estéticamente agradable, su sabor concentra la fuerza llanera del tequila Gran Centenario Reposado fusionado con Aperol, contrastado por las notas delicadas del licor de naranja y banano, syrup de piña, zumo de limón, bitter de cacao El Boticario, y terminado con toronja y hierbabuena.
“Queremos que [los comensales] no solo disfruten de un buen corte de carne, sino también de una increíble coctelería que traiga consigo todo el carácter de nuestra cultura llanera y cafetera, sin dejar de lado el mejor sabor del Quindío”, detalla orgulloso Jhon Freddy Vanegas, chef ejecutivo y fundador de Taurus Steak House Bar & Coffee.

El restaurante ubicado en Filandia, en Quindío, no solo ha sido referenciado por líderes de opinión en la industria gastronómica como Tulio Recomienda, también logró posicionarse entre el top 10% de los restaurantes más buscados para los amantes de la carne en los Premios Travellers Choice de Tripadvisor en su edición de 2024. Hoy está en el top 5 de planes para hacer en Filandia recomendados en la plataforma.
Su principal atractivo está en el dominio de las carnes. Vanegas, oriundo de Arauca, cuenta que desde joven le gustaban los asados y el interés se fue transformando en una pasión que lo llevaría a formarse como Maestro Parrillero y Maestro en Maduración de Carnes, así como a participar y ser jurado de múltiples concursos de asados y parrillas. Había emprendido en los sectores de salud y transporte, pero fue hasta que abrió las puertas de Taurus en 2022 que encontró su vocación.
“La gastronomía no fue una opción de emprendimiento en Arauca. Pero cuando llegó la pandemia, decidí mudarme con mi familia a Quindío (de donde es oriunda su esposa, Gysel Montoya). Me enamoré del departamento, de sus pueblos mágicos y lo que representan para Colombia y el mundo”, recuerda.
Se animaron a emprender en gastronomía con la convicción de que ayudarían a explotar el potencial turístico de Filandia, y a su vez elevar el nivel con un concepto especializado en carnes maduradas, atípico en el municipio quindiano.

“Deseábamos un sitio que representara nuestro amor, conocimiento y experticia en el manejo de cortes de res y cerdo”, dice.
“Por ello implementamos tecnología de punta importada para darle alto valor a nuestra materia prima estrella. Allí realizamos los procesos de maduración en seco, donde se añeja la carne en condiciones controladas de temperatura y humedad, para disfrutar los sabores y olores increíbles. Además, transmitiendo al mundo que un producto nacional en conjunto con la mejor tecnología y manipulación puede convertirse en magia”.
El gran truco es ver al propio Vanegas traer la experiencia de terminación en parrilla a la mesa. Nos deleita con un corte importado de Top Sirloin Cap, cuyos sabores exalta con una pizca de sal. Como todo un guía, acompaña el recorrido por el restaurante con su colección de whisky, de chiles y especias. Son tres pisos con un ambiente que transporta a los Llanos Orientales que vieron nacer a Vanegas, que nunca pierde de vista su sombrero negro de ala ancha.
Entre los favoritos del menú también está el Tomahawk Prime, madurado en seco durante 30 días y flameado con Jack Daniel’s y presentado con sal de vino tinto ahumada. O el Chicharrón Ahumado, que se ahuma por 3 horas con madera de café y posteriormente es toteado en los hornos para conservar la jugosidad y ternura sin dejar de ser crocante. Y, claro, el plato en honor al cariño de su esposa Gysel por Italia: una pasta cuatro quesos, con manchego, doble crema, mozzarella y terminada en mesa en una rueda de queso Parmigiano Reggiano.

De los recomendados de la carta de cócteles sobresalen La Mapanera, a base de Pisco Barsol Quebranta y Ron Viejo de Caldas Roble Blanco, acentuado con syrup de hibiscus, zumo de limón, ginger beer, herbustura, hierbabuena y naranja. Servido en un imponente vaso abrazado por la réplica de la serpiente venenosa a la que debe su nombre.
Y para ver caer la tarde desde el tercer piso del restaurante, un infaltable carajillo, que combina Licor 43 con el café La Morelia, el de la casa. O, por qué no, un trago conversado de la preciada colección de whisky.

“Continuaremos la investigación, mejorando y trabajando arduamente día a día, dándole altura a los productos nacionales hasta convertirnos en la mejor casa de carnes. Para Taurus viene un proyecto especial: a lo largo de tres años nos hemos sumergido en el mundo del whisky y tenemos una amplia gama de destilados que cuentan grandes historias y tenemos proyectado abrir esa colección al público”.
Entre tanto, desde Taurus, que Gysel Montoya describe como “un lugar capaz de transformar ingredientes y ofrecer una experiencia sensorial única”, seguirán apostando por salirse del marco y contribuir al crecimiento económico y turístico de su territorio apalancados en la innovación, su cocina premium y calidez humana.
