El acuerdo de OMA obtuvo el 76,3% de respaldo de acreedores y permitirá reorganizar su pasivo en 10 años, mientras el proceso de Presto fue suspendido por decisión judicial.
La Superintendencia de Sociedades confirmó el acuerdo de reorganización empresarial de Restcafé S.A.S., operadora de la marca OMA, mientras que el proceso de Presto quedó en suspenso por una acción judicial.
La decisión sobre OMA se adoptó tras una audiencia pública en la que el juez concursal verificó que el acuerdo alcanzó el 76,3% de aprobación entre los acreedores, cumpliendo las mayorías exigidas por la ley. Con ello, la compañía reorganizará un pasivo cercano a $76.000 millones, que será atendido en un plazo de diez años, bajo las condiciones pactadas.
El proceso incluyó además la exclusión de créditos por aproximadamente $38.000 millones, tras la aprobación de un acreedor de obligaciones solidarias, lo que permitió ajustar el monto final sujeto a reorganización.
Para la empresa, fundada en 1993, la confirmación del acuerdo busca garantizar la continuidad operativa de 86 puntos de venta en el país y preservar 477 empleos directos, en un intento por estabilizar su operación tras las dificultades financieras recientes.
En contraste, el caso de la sociedad Franquicias y Concesiones S.A.S. (Presto) sigue sin definición. La audiencia de confirmación de su acuerdo de reorganización fue suspendida por orden del juez del concurso, en cumplimiento de una medida provisional dictada por el Juzgado Quinto de Familia de Medellín.
La decisión responde a una acción de tutela interpuesta por un acreedor, que alega la vulneración del derecho de petición. El proceso permanecerá detenido hasta que se adopte una decisión de fondo sobre ese recurso.
El superintendente Billy Escobar destacó que la confirmación del acuerdo de OMA refleja el papel de los mecanismos concursales como herramientas de salvamento empresarial, en un marco de seguridad jurídica y protección de los acreedores.
