Con presencia en 48 países y más de 1.000 ciudades, inDrive consolida su liderazgo en Colombia desde una premisa radical, que conductores y usuarios, no los algoritmos, sean quienes decidan. Senya Andreev, su Director de la Región Andina, explica qué hay detrás de ese modelo.
Hay una pregunta que Senya Andreev lleva respondiendo desde que asumió la Dirección de la Región Andina de inDrive, ¿por qué una plataforma que no fija precios ni asigna conductores algorítmicamente puede competir, y ganar terreno, en mercados donde otras marcas llevan años instalados? La respuesta, dice en su reciente visita a Bogotá, está en la premisa fundacional de la compañía: devolver el poder de decisión a las personas.
inDrive opera hoy en más de 1.065 ciudades de 48 países. Por cuarto año consecutivo se posiciona como la segunda aplicación de movilidad más descargada a nivel global, y en 2025 alcanzó el cuarto lugar mundial en la categoría de viajes. Colombia no es un mercado periférico en esa historia, con presencia activa en más de 40 ciudades, crecimiento de doble dígito en movilidad urbana y más de 100.000 viajes completados en su vertical Ciudad a Ciudad durante el último año, el país se ha convertido en uno de los mercados más priorizados de la compañía.
La diferencia más visible de inDrive frente a sus competidores es estructural. Mientras las plataformas dominantes determinan el precio del viaje antes de que el conductor lo acepte, inDrive habilita una negociación directa entre quien ofrece el servicio y quien lo necesita. El conductor puede ver la calificación del pasajero, el historial de viajes y decidir si acepta o no la solicitud. No hay tarifas algorítmicas que bajen sin previo aviso ni suspensiones automáticas sin causa clara.
“Los conductores valoran mucho la oportunidad de elegir al pasajero. Pueden ver su calificación, cuántos viajes ha hecho, y con eso normalmente se sienten más tranquilos”, explica Andreev. Ese esquema de transparencia se traduce, además, en precios accesibles, cuando dos partes negocian libremente con información completa, el resultado tiende a ser más equilibrado para ambas.
Hoy inDrive cuenta con más de 300.000 conductores activos en Colombia. Un dato que Andreev menciona con énfasis particular revela algo sobre la naturaleza de esa base, el 76% de los conductores en la plataforma consideran a inDrive su principal fuente de ingresos. No es un complemento, sino es el sustento.
La SuperApp que se construye ciudad por ciudad
inDrive lleva tiempo dejando de ser solo una app de viajes. Su expansión hacia la movilidad interurbana, las entregas, el flete y los servicios financieros configura una SuperApp que escala a partir de la consolidación de su vertical principal. La lógica es que cuando una ciudad muestra un desempeño sólido en movilidad, se convierte en candidata natural para recibir los demás servicios.
En Colombia, Entregas creció un 90% año a año, con Medellín, Bogotá y Barranquilla como los motores principales. La expansión proyectada para 2026 apunta a Bucaramanga, Cartagena, Pereira y Cali. En paralelo, inDrive Ads, la plataforma publicitaria de la compañía, ya activa en 20 países, representa una capa de ingresos que no toca las comisiones de los conductores ni altera la accesibilidad del servicio para los usuarios. “Conocemos muy bien a nuestros usuarios, eso hace que la segmentación sea mucho más eficiente que una pauta convencional porque está la data casi en tiempo real en pro de la conversión”, señala Andreev.
Uno de los ángulos más reveladores de la estrategia de inDrive en la región tiene menos que ver con los viajes y más con lo que ocurre cuando un conductor necesita acceso a crédito. inDrive Money, en alianza con R2, lleva más de un año operando en Colombia y ha gestionado más de 15.000 préstamos, de hasta un millón de pesos, para conductores que, en su mayoría, no son sujetos de crédito para el sistema financiero tradicional.
La lógica detrás de la iniciativa es sencilla y poderosa, inDrive tiene datos de comportamiento, cumplimiento y frecuencia que los bancos convencionales no ven. Un conductor con 2.000 viajes completados, calificación de 4.8 y actividad diaria consistente es, en la práctica, un perfil de crédito más robusto de lo que cualquier historial bancario podría mostrar. La plataforma lo sabe, y lo usa.
Otra vertical interesante es que la relación entre las plataformas de movilidad y los taxis ha sido, en Colombia y en toda la región, una fuente permanente de tensión. inDrive tomó una posición diferente desde sus inicios, en lugar de ignorar a los taxistas, los integró. Desde 2018, cuando la compañía llegó a Cúcuta, los conductores de taxi han sido parte activa de la plataforma. Hoy representan el 20% de los conductores que operan en inDrive Colombia.
“Siempre los hemos visto como aliados, no como competencia. La idea es llegar a un punto donde estemos completamente integrados. No como dos industrias separadas, sino como una sola propuesta de movilidad”, recalca el director Andreev.
Alianza In Futuro Digital 2030
inDrive participó en el Congreso Alianza In Futuro Digital 2030, en el panel “Intersección entre taxis y tecnología. Beneficios y oportunidades”, un espacio de conversación sobre el presente y futuro de la movilidad en Colombia, la integración entre plataformas y taxis, y el papel de la tecnología en la construcción de un sistema más justo y eficiente.
Durante el panel, Senya Andreev, director de la Región Andina de inDrive, destacó que la verdadera democratización de la movilidad solo es posible cuando todos los actores tienen un lugar en la conversación. Desde su llegada a Colombia en 2018, inDrive ha impulsado un modelo de colaboración que integra a los taxistas desde el inicio, bajo una lógica de transparencia, libertad de elección y respeto por la autonomía de quienes generan ingresos a través de la app.
Con ese objetivo, la posición de inDrive frente al debate regulatorio es pragmática. La compañía respalda marcos normativos claros, modernos y acordes con la naturaleza tecnológica del servicio. “Somos pro-regulación, pero una regulación que beneficie a todos los actores del mercado y, sobre todo, que proteja al usuario final”, afirmó el director.
Para Andreev, la oportunidad de Colombia es inseparable de su complejidad. Un país con varias ciudades de millones de habitantes, dinámicas urbanas radicalmente distintas y una población dispersa exige, según él, una estrategia profundamente local.
“Queremos ser muy locales, dice, Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali son ciudades diferentes con retos distintos. Nuestra expansión tiene que entender eso”. El objetivo de convertirse en una SuperApp consolidada en todos los mercados de la región andina, Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia, pasa, precisamente, por esa capacidad de adaptación, no como una fórmula replicada, sino como una arquitectura que aprende.
