Alfonso Gómez, el ejecutivo que supervisó la venta de seis filiales en la región por cerca de US$6.000 millones, asume el control del negocio audiovisual del grupo en España.
Cuando el gigante español de telecomunicaciones Telefónica decidió replegar su presencia en América Latina, necesitó a alguien que supiera cerrar negocios más allá del ruido. El colombiano Alfonso Gómez Palacio fue ese hombre. Ahora, con el trabajo hecho, la operadora española le da un nuevo encargo: salvar su negocio de televisión de pago.
El consejo de administración de la plataforma de streaming Movistar Plus+ aprobó la semana pasada el nombramiento de Gómez Palacio como consejero delegado de la plataforma, en sustitución de Daniel Domenjó, quien ocupó el cargo apenas un año.
La decisión, tomada a iniciativa del presidente ejecutivo de Telefónica, Marc Murtra, convierte al directivo bogotano en el responsable de una plataforma con 3,9 millones de suscriptores y sometida a una presión creciente por los costes de contenidos, en particular los derechos deportivos.
Gómez Palacio, abogado de la Pontificia Universidad Javeriana con estudios en ciencias políticas, fiscalidad y alta dirección en Inalde, lleva más de dos décadas dentro de Telefónica. Comenzó su carrera en el sector público colombiano, donde presidió Colombia Telecomunicaciones durante la transformación de la antigua Telecom estatal, antes de asumir la dirección de Telefónica Colombia en 2006, cargo que ejerció durante una década.
En 2018 fue promovido a la dirección de Telefónica Hispam Norte (Colombia, México, Ecuador, Centroamérica y Venezuela) y un año después asumió la conducción de toda la división hispanoamericana, Telefónica Hispam, en un momento en que la compañía ya había trazado la ruta para su retiro de la región.
Lo que vino después fue una de las desinversiones más aceleradas en la historia reciente del sector de las telecomunicaciones. Bajo la supervisión de Gómez Palacio como ejecutor regional, Telefónica vendió seis filiales en poco más de dos años: Argentina a Telecom Argentina por 1.245 millones de dólares; Colombia a Millicom Spain por 214 millones; Perú a Integra Tec por un precio simbólico, cargado de deuda; Ecuador, también a Millicom, por 380 millones; Uruguay, igualmente a Millicom, por 440 millones; Chile, a NJJ Holding y Millicom Spain, por hasta 1.365 millones de dólares; y más recientemente México, vendida a un consorcio liderado por Oxio y Newfoundland Capital Management por 450 millones de dólares.
En total, el proceso de desinversión latinoamericana (que incluye ventas anteriores en Panamá, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica y El Salvador) le reportó a Telefónica cerca de 6.000 millones de dólares desde 2019. Solo Venezuela resta por cerrar, un activo que la compañía no ha podido transferir por la incertidumbre política que persiste en ese país.
El ejecutivo que desarmó el imperio latinoamericano de Telefónica ahora dirige su joya de contenidos. Alfonso Gómez Palacio, el colombiano que coordinó la venta de seis filiales en la región por cerca de 6.000 millones de dólares, asume en Madrid la dirección de Movistar Plus+.
La llegada de Gómez Palacio a Movistar Plus+ conlleva retos en la gestión financiera y el control operativo. Domenjó, especialista en producción de contenidos, representaba una apuesta más creativa que, según fuentes del sector, generó fricciones con la cultura interna del grupo en materia de presupuestos y política de adquisición de derechos.
Movistar Plus+ cerró el año pasado con 3,9 millones de abonados (incluyendo clientes de IPTV y usuarios OTT) tras sumar 278.000 nuevos suscriptores, un crecimiento del 7,9% interanual y tres veces superior al de 2024. Los números son sólidos, pero la plataforma enfrenta una estructura de costes exigente, impulsada por los derechos de fútbol, la Liga de Campeones y la producción propia.
El perfil de Gómez Palacio apunta a que Telefónica buscará en Movistar Plus+ el mismo tipo de disciplina financiera que aplicó en Latinoamérica: optimización de márgenes, revisión de compromisos de gasto y racionalización de la cartera de contenidos. Ese enfoque tendrá que coexistir con las ambiciones creativas que definen a una plataforma que compite con Netflix, HBO Max y Amazon Prime Video.
Su nombramiento como CEO de Movistar Plus+ equivale, en la lógica interna de Telefónica, a que la compañía confía en él para gestionar otro activo complejo.
El directivo colombiano deberá presentar su hoja de ruta en las próximas semanas, coincidiendo con los resultados del grupo. De su respuesta a tres preguntas dependerá el juicio del mercado: cuánto costará la plataforma, qué papel tendrá la producción propia y hasta dónde llegará la integración de Movistar Plus+ dentro de la estrategia digital de Telefónica.
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