Dialogamos con los fundadores de Win Investments, la fintech que logró que la AFA, la AUF, el Comité Olímpico Argentino y ahora LaLiga española institucionalicen la digitalización de derechos formativos mediante la cadena de bloques. Con jugadores tokenizados en la Liga MX por un valor de más de 27 millones de euros y el Mundial 2026 como catalizador, la sport-tech busca expandirse a otros deportes.

Un chico de 15 años, de la provincia de Córdoba, viajó a Buenos Aires para probarse en el Argentinos Juniors. El club de fútbol le vio aptitudes para reclutarlo, pero no tenía dinero para pagar su estancia en la capital. Entonces el adolescente lo intentó con otro equipo, el River Plate, uno de los más grandes y con más recursos del país. Éste le subvencionó un lugar donde vivir y se quedó con él. El muchacho era Julián Álvarez, futuro campeón del mundo con la Selección de Argentina en Catar 2022 y actual delantero del Atlético de Madrid, de LaLiga. 

Esta historia la cuenta Santiago Roncoroni, hincha del Argentinos Juniors y director Comercial y de Marketing en Win Investments, quien afirma que, si el club de sus amores hubiera tenido el dinero suficiente para quedarse con Julián, habría disfrutado de los beneficios de venderlo a algún club europeo y quedarse con una parte de las posteriores transferencias del futbolista.

Win Investments pretende resolver ese problema.  ¿Cómo? “Tokenizando” a los futbolistas, es decir, digitalizando los derechos de formación que tiene el club sobre el talento joven y vendiéndolo a inversionistas retail a través de tokens. A cambio, el club formador obtiene financiamiento anticipado y quienes hayan comprado esos tokens pueden tener ganancias si el futbolista es transferido a una entidad internacional.

Y  en la Liga MX, el modelo de Win ya tiene presencia concreta. La plataforma ha tokenizado los derechos formativos de más de una docena de futbolistas que compiten actualmente en el futbol mexicano, cuyos clubes formadores en Sudamérica reciben liquidez anticipada gracias a esta herramienta. 

Entre estos jugadores figuran Sergio Barreto (Pachuca, formado en Independiente, valuación de 3.1 millones de euros), Sebastián Vegas (León, formado en Audax Italiano, 3.3 millones), Mateo Coronel (Querétaro, formado en Argentinos Juniors, 3.1 millones), Nicolás Castro (Toluca, formado en Newell’s, 2.9 millones), Carlos Rotondi (Cruz Azul, formado en Newell’s y San Luis de Quillota, con valuaciones de 2.7 millones por cada club), Jorge Rodríguez (Monterrey, formado en Banfield, 2.2 millones), Ramiro Sordo (Santos Laguna, formado en Newell’s, 1.6 millones), Robert Morales (Pumas, formado en Olimpia de Paraguay, 1.5 millones), Gonzalo Piovi (Cruz Azul, formado en Argentinos Juniors, 1.3 millones), Ezequiel Unsain (Necaxa, formado en Newell’s, 1.3 millones), Domingo Blanco (Tijuana, formado en Independiente, 725,000) y Mateo García (Atlas, formado en Instituto de Córdoba, 585,000). 

En conjunto, estas tokenizaciones suman más de 27 millones de euros en valuación, lo que convierte a México en uno de los mercados para Win dentro de su ecosistema latinoamericano.

Asimismo, la sport-tech gestiona actualmente 10 millones de dólares en activos bajo administración (AUM), una cifra que la compañía proyecta multiplicar hasta los 65 millones de dólares para finales de 2026, impulsada tanto por el crecimiento orgánico de su producto estrella —los Club Transfer Tokens (CTTs)— como por el lanzamiento de nuevas verticales que incluyen un Prediction Market, la plataforma xAthlete orientada a derechos de nombre, imagen y semejanza (NIL), y la expansión hacia otros derechos dentro del fútbol y en nuevas disciplinas deportivas.

“Nuestra misión, básicamente, es promocionar la inversión en el deporte a nivel mundial para que todos podamos acceder a diferentes verticales de alguna disciplina a la que antes no podíamos o que veíamos solamente por televisión, como el mercado de pases, y darle fuentes de financiamiento genuinas a otros sectores y, en el caso del futbol, a los clubes formadores”, dice, en entrevista, Valentín Jaremtchuk, cofundador y co-ceo de Win Investments.

En esta misión todos ganan. Primero, el club, que obtiene recursos, ya que Win cobra comisiones por cada token que vende y el usuario invierte en su futbolista favorito o en una joven promesa. No obstante, la inversión, como cualquier otra, no está exenta de riesgos, ya que la carrera de un deportista es un activo volátil.

Los orígenes del jugador

Valentín Jaremtchuk explica que lleva más de 12 años emprendiendo en tecnología y deporte. En 2015 entró en el Bitcoin y el mundo cripto, y ahí empezó a entender la tecnología blockchain, a la vez que invertía en bolsa. “Queríamos unir el mundo de las finanzas con el de la inversión en la bolsa, por así decirlo, y con el futbol, a través de tecnología. Y es por eso que creamos esta posibilidad de que, por primera vez en la historia, cualquier persona puede invertir en el próximo pase o en el fichaje de un jugador profesional”, detalla.

Según información provista por la compañía, su financiamiento inicial se hizo con una ronda Friends & Family de 800,000 dólares, y capital semilla de 1 millón (con Grupo Werthein como principal inversor) y pre-Serie A de 3 millones, con inversionistas como Brian Smith (expresidente global de Coca-Cola) y Sebastián Serrano (fundador de Ripio).

“Creo firmemente que lo que Win ha logrado con la AFA y LaLiga en España puede replicarse en otras ligas. Existe una gran oportunidad para crear productos financieros, tanto en tokens de transferencia como en otros derechos económicos”, dice Brian Smith. 

La plataforma, según datos aportados por Win Invesments, cuenta con 120,000 usuarios en 40 países, más de 167 jugadores tokenizados y 16 clubes asociados. Asimismo, cuenta con 7.4 millones de dólares (mdd) en activos bajo gestión provenientes de 130 transferencias.

¿Cómo le asignan valor a cada futbolista? 

Para tasar al jugador, Roncoroni explica que toman registros de cuatro fuentes públicas: Transfermarkt, Sofascore, Footballtransfer y Transferoom, y sacan un promedio del valor de cada deportista. A ese guarismo le aplican un coeficiente que contempla la posibilidad de que el jugador se vaya como agente libre, calculado en función de la liga en la que juega, edad y duración del contrato con la entidad a la que pertenece. Todas estas variables hacen que suba o baje la valuación. 

Por otra parte, si el futbolista es transferido a otro club por un monto mayor a su valuación, el inversionista que haya comprado esos tokens obtendrá una ganancia. Pero, ¿de dónde sale el dinero? Jaremtchuk dice que lo que el inversionista (o winner, como lo prefiere llamar) compra es una participación en el pase del jugador, respaldado en el Mecanismo de Solidaridad de la FIFA. 

Este mecanismo es una herramienta financiera diseñada para recompensar a los clubes que invirtieron tiempo y recursos en la formación de cada deportista desde su juventud. 

Por esto, cuando un jugador profesional es transferido de forma definitiva o a préstamo (siempre que haya un pago de por medio) entre clubes de distintas asociaciones nacionales, el 5% del monto total de la transferencia se deduce y se reparte entre los clubes que formaron al futbolista. Este porcentaje se distribuye proporcionalmente según los años que el jugador estuvo inscrito, entre los 12 y los 23 años, en cada club donde participó.

Para que este mecanismo se active, deben cumplirse ciertas condiciones: primero, debe existir un pago por el traspaso. Si el jugador se va como agente libre, no hay porcentaje que cobrar. Segundo, las transferencias deben ser internacionales. Originalmente, sólo operaba en transferencias entre clubes de diferentes países. Sin embargo, desde 2020, la FIFA amplió la regla para que también se aplique en transferencias nacionales, si los clubes formadores pertenecen a una asociación distinta; por ejemplo, si un jugador se mueve entre dos clubes de Inglaterra, pero fue formado en Argentina.

“Cuando sucede la transferencia, se activa el Mecanismo. Ahí, el inversionista tiene el derecho de retirar la inversión que ganó o reinvertirla en el mismo jugador o en otros, decisión exclusiva del inversionista. Lo que le permitimos es, justamente, invertir por primera vez en el mercado de pases y obtener ganancias, cosa que antes era [sólo] para los pocos que podían participar en el fideicomiso privado de un club”, explica Jaremtchuk.

 ¿Qué es la tokenización?

La tecnología que usa Win, y sobre la que descansa su negocio, es blockchain, que permite la existencia de criptomonedas como Bitcoin y Ethereum, entre muchas otras; pero, en este caso, no la usa para emitir monedas, sino para crear tokens ligados al contrato de un futbolista.

De acuerdo con BBVA, un token es una pieza de código cuyo contenido otorga a un sujeto determinado un derecho. Éste puede referirse a la propiedad de un activo, al acceso a un bien o servicio y a la realización o recepción de un pago. Y la blockchain funge como “libro de contabilidad”, donde cada movimiento queda registrado, con total trazabilidad.

En este sentido, la tokenización es la transformación y representación de un activo u objeto real en un archivo digital insertado en un bloque de blockchain, o de ese “libro contable” digital. Una vez registrado, el token puede ser negociado o, simplemente, archivado. 

Por otra parte, existen numerosos antecedentes de tokenización en el sector financiero. Boston Consulting Group (BCG) afirma, en un estudio de finales de 2024, que los fondos tokenizados habían acumulado más de 2,000 mdd en activos bajo gestión. “La tokenización de fondos se refiere al uso de tokens digitales basados ​​en blockchain para representar la propiedad de los activos, funcionando de forma similar a cómo los agentes de transferencia registran las participaciones en los fondos actualmente”, dice BCG.

Asimismo, la consultora agrega que, una vez en funcionamiento, los fondos tokenizados ofrecen ventajas a los inversionistas con la regulación adecuada. “Si todos los fondos mutuos del mundo estuvieran tokenizados, estimamos que los inversionistas podrían obtener rendimientos anuales adicionales de aproximadamente 100,000 millones de dólares, mientras que los inversionistas sofisticados podrían generar potencialmente 400,000 millones, aprovechando las fluctuaciones de valor intradía”.

En Estados Unidos, la Comisión de Valores y Comercio (SEC, por sus siglas en inglés) está explorando mecanismos preliminares para permitir este tipo de operaciones.

El presidente del organismo, Paul Atkins, señaló que la agencia está próxima a publicar lo que describió como una “exención para la innovación”, que permitiría una actividad limitada en mercados de valores tokenizados dentro de un marco controlado, mientras se desarrollan reglas de largo plazo.

“Estamos a punto de publicar lo que denomino una ‘exención para la innovación’, que proporcionará a los participantes del mercado un marco controlado para comenzar a facilitar la negociación de valores tokenizados en la blockchain, de forma que cumpla con la normativa, mientras la Comisión trabaja en la definición de las normas a largo plazo”, explicó el 21 de abril.

Win Invesments empezó a operar en España, para lo cual contó con la colaboración del asesor financiero José Manzanares Allén, quien cuenta con una licencia en España de Asesoramiento de Instrumentos Financieros, que engloba el servicio de asesoramiento en materia de inversiones sobre acciones, bonos y obligaciones, fondos de inversión y fondos cotizados (los ETF) y, a su vez, la licencia le permite supervisar determinadas emisiones de instrumentos financieros exentas de folleto.

Manzanares considera que Win Investments aporta un modelo interesante desde el punto de vista legal y deportivo, pues permite acercar una parte del negocio del futbol a los inversionistas. 

El especialista explica las ventajas y desventajas de este tipo de activos tecnológicos. “Los tokens que representan instrumentos financieros no difieren de lo que teníamos antes, pero con una tecnología mucho más eficiente, con lo que la oportunidad no está en el token en sí mismo, sino en el proyecto que representa. Y aquí se abre un enorme abanico para invertir en proyectos mucho más ligados a la economía real que, por regulación y economías de escala, ahora son posibles y, como ejemplos, podríamos [mencionar] proyectos de inversión inmobiliaria, energías renovables, franquicias, deportes, música, etcétera”.

Hasta 2024, Win Investments participaba en el mercado español a través de una firma de servicios de inversión (ESI) de José María Manzanares, la cual cambió su figura jurídica a Empresa de Asesoramiento Financiero Nacional y dejó de colaborar profesionalmente con la compañía de tokens deportivos, frente a las transformaciones propuestas por la Entidad Responsable de la Inscripción y Registro (ERIR), creada en España por la Ley 6/2023.

“Ahí fue cuando emigramos a Estados Unidos y registramos una LLC en Wyoming, uno de los estados más token friendly, bajo la regulación de la SEC, que nos permite la emisión de valores negociables, bajo la misma lógica jurídica con la que operábamos en España”, dice Néstor Kreimer, director de Business & Compliance de Win Investments.

Ahora, dice Kreimer, la firma está en proceso de obtener una licencia de operación frente a la Comisión Nacional de Activos Digitales de El Salvador, conocido por ser uno de los mercados más activos en lo tocante a inversiones digitales.

Su modelo de negocio

En cuanto al modelo de negocio de Win Investments, hay que decir que es agresivo: por cada token vendido, cobra una comisión del 8%; es decir, si un token vale 1 euro, el inversionista debe pagar 1 euro al club poseedor de los derechos del jugador y 0.08 euros a la plataforma. Además, la sport-tech también cobra un porcentaje de 2% por retiro de ganancias. Para referencia, las comisiones en otros productos financieros, como los ETF, son de entre 0.03% y 0.5%, o 1% y 3%, de un fondo de inversión normal.

Por ello, para cobrar las ganancias, los usuarios deben esperar a que se efectúe el pase del jugador y se active el Mecanismo de Solidaridad, en caso de que el futbolista se venda a un precio mayor al de su valuación inicial, especificada en párrafos precedentes. Como en diversos tipos de inversiones, “hay un riesgo alto”, señala Jaremtchuk. “Por eso, justamente, hay beneficios altos, con rentabilidad del 200, 300 o 400%, en meses, en dólares que puede generar un jugador, y hasta más”. Además, dice que los inversionistas son conscientes de ello y, a la vez, conocedores de futbol. Al momento, de acuerdo con la información ofrecida por la compañía, en la plataforma se han comprado 7,564,760 tokens.

Cabe mencionar que la empresa valida su modelo de negocio con acuerdos que ha alcanzado con asociaciones profesionales del deporte, como la Asociación de Futbol Argentina (AFA), la Asociación Uruguaya de Futbol (AUF), y hasta con el Comité Olímpico Argentino (COA), entre otras. 

“El futbol argentino se interesó en Win porque surgió como una nueva y moderna fuente de financiamiento para los clubes,  y eso fue determinante porque, dentro de un esquema en el que no hay riesgo ni costo para las instituciones, les permite generar recursos y beneficios financieros. Éstos se alcanzan a través de la venta del Mecanismo de Solidaridad de los jugadores de futbol que cada institución posee. Con Win Investments, contamos con una herramienta muy valiosa para todas nuestras entidades”, asegura Francisco Duarte, ceo de la Liga Profesional de Futbol (LPF), en Argentina.

En la misma línea, Duarte sostiene que “esta plataforma permite la democratización del acceso del hincha a la posibilidad de que invierta dinero en jugadores de futbol. Esto (teniendo en cuenta el perfil apasionado del simpatizante argentino) es un sueño anhelado por cualquier hincha de nuestro futbol: participar y poner plata para obtener beneficios a partir de la compra y venta de futbolistas e ídolos”, argumenta. 

En noviembre del año pasado, el COA y Win anunciaron un acuerdo histórico que busca generar nuevas fuentes de recursos económicos y fortalecer la competitividad de Argentina de cara al ciclo de preparación que conduce a los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.

“Desde el inicio de nuestra gestión pusimos de manifiesto la intención y el compromiso de trabajar en un plan estratégico para que el deporte olímpico argentino se vincule con empresas privadas para generar fondos que contribuyan a mejorar el presupuesto deportivo”, dice Mario Moccia, presidente del COA, en el comunicado que anuncia esta alianza.

Como detalle final, y en exclusiva para Forbes México, Jaremtchuk revela la reciente alianza firmada con LaLiga Española de Futbol, para ofrecer sus servicios a los clubes formadores de la Península Ibérica, una de las principales canteras futbolísticas a nivel mundial.

“Desde LaLiga estamos muy enfocados en identificar iniciativas que aporten valor al ecosistema del futbol, especialmente en áreas como la innovación y la sostenibilidad económica de los clubes. Win Investments propone una solución interesante en torno a la digitalización de los derechos de formación, que puede ayudar a mejorar la trazabilidad y la eficiencia de estos mecanismos”, asegura Javier Tebas Medrano, presidente de LaLiga española.

“Nuestro rol en esta fase es de apoyo institucional y de acercar este tipo de herramientas a los clubes para que puedan analizarlas y valorar si encajan dentro de su estrategia financiera. Creemos que es importante que los clubes tengan visibilidad sobre nuevas alternativas que puedan complementar sus fuentes de ingresos tradicionales”, dice.