El presidente Gustavo Petro destacó que en un mes se duplicaron las ventas de vehículos eléctricos, en medio de un aumento de $400 en la gasolina que elevó el precio promedio a $15.749 por galón.

El presidente Gustavo Petro recomendó a los colombianos migrar hacia vehículos eléctricos como respuesta al reciente aumento en los precios de los combustibles, una invitación que llega justo cuando llenar el tanque es cada vez más costoso.

A través de su cuenta de X, el mandatario aseguró que las políticas de su Gobierno —en particular el encarecimiento relativo de los vehículos a gasolina— ya están dando resultados. “En solo un mes duplicamos la venta de carros eléctricos”, afirmó, calificando el fenómeno como “casi un milagro”.

El comentario se apoya en cifras de la Andi y Fenalco, según las cuales en abril se matricularon 5.192 vehículos eléctricos, un aumento del 304% frente al mismo mes del año anterior. En ese segmento, el Tesla Model Y volvió a liderar las ventas.

“Aconsejo a todos los usuarios de vehículos incluidos motos, a gas, gasolina o diésel, tratar de cambiarlos por vehículos elétricos que se pueden cargar con la energía del sol de manera gratuita. Una inversión que genera ahorro para el hogar y aumenta el ingreso real de los que trabajan con su vehículos”.

El pasado viernes, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció un incremento de $400 en el precio de la gasolina, que llevó el promedio nacional a $15.749 por galón. La decisión, explicó, responde a la necesidad de desmontar subsidios en medio de un entorno internacional volátil.

En febrero, el Gobierno redujo $1.000 el precio tras dos recortes de $500 en el mes.

En ese escenario, Petro planteó que los vehículos eléctricos —que “se pueden cargar con energía del sol de manera gratuita”— representan una inversión que mejora el ingreso real de los hogares.

La propuesta, sin embargo, no pasó desapercibida. Juan Daniel Oviedo, candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia y ex director del Dane, cuestionó el planteamiento al señalar que ignora las limitaciones de ingreso y acceso al crédito de la mayoría de los colombianos, especialmente de quienes dependen de su vehículo para trabajar.