Luego de seis años de haber fundado Monastery, Esteban Velásquez entra a la industria de la belleza con Voet, su apuesta en perfumería de lujo. Para él es apenas el comienzo. Su portafolio quiere cubrir bodycare, haircare y skincare en los próximos años.
“Yo soy arquitecto y constructor de empresas”, dice Esteban Velásquez, que fundó hace seis años la compañía de streetwear de lujo Monastery, y quien ahora construye una marca de perfumería de lujo.
Desde sus 17 años, Esteban empezó a fabricar prendas en Medellín. Muy pronto fundó Monastery con apenas 19 años junto a Juan Esteban Londoño. La marca dio el salto internacional con exportaciones a Estados Unidos y Puerto Rico. Sin embargo, colapsó. Cuando estaba cerca de llegar a los cuatro años de operación, la empresa fue víctima de un fraude de US$240.000 y, tras un litigio, tuvo que cerrar.
Pero conocer el sector textil no fue en vano. Una década después, Esteban volvió al ruedo con la importación de tela y la fabricación nacional, así fundó Utex, un proveedor de materia prima para empresas como Leonisa, Mattelsa, Grupo Éxito y Falabella.
Gracias a Utex, Esteban se consolidó en la industria textil y, en el camino, conoció a Pedro Castellanos, quien entonces era practicante en su empresa y con quien encontró afinidad para trabajar. Más adelante, en 2019, relanzaron Monastery con un enfoque de lujo urbano y Pedro terminó convirtiéndose en CEO y cofundador. “Después de una crisis, después de muchos aprendizajes, se puede construir una versión muchísimo mejor, utilizando toda la experiencia”, comenta Esteban, al recordar el camino que ha recorrido.
El empresario considera que para construir empresas exitosas hay que elegir bien a los equipos de trabajo y empoderarlos. Narra que cuando conoció a Pedro, quien a sus 24 años tenía visión y habilidades, notó que podrían construir algo grande juntos.”Mi reto fue: la marca es mía, pero juntos podemos construir algo grande. Si lo haces bien, yo te vendo un porcentaje. Dos años después, cuando lo hizo súper bien, le dije: no me debes nada. Te cedo el 50%, te lo ganaste, porque lo luchaste y trabajaste incansablemente”, comenta en conversación con Forbes Colombia.
El sueño de crear Monastery se construyó durante tres años, relató Pedro Castellanos, en una conversación con Forbes en 2023. Durante la entrevista, recordó cuando asistió junto a su socio Esteban Velásquez al ‘Magic Las Vegas’, una de las ferias de moda más grandes de Estados Unidos. “Ahí fue que decidimos montar la marca en grande, para el mundo, algo estructurado. Pero las cosas toman tiempo: para el que quiere ser doctor, le toca estudiar diez años; el abogado, cinco o siete años”.
“Yo quise montar una empresa de ropa y la quería montar bien montada, y me tardé tres años”, agregó.
Seis años después, Monastery es una empresa consolidada con 27 puntos de venta, más de 200 empleados y ventas cercanas a $83.000 millones (2025). El año pasado, Monastery abrió tres puntos de venta en Estados Unidos, mientras que en México maneja distribución directa online, al igual que en España. La marca se ha posicionado por su calidad y su conexión con la cultura urbana, impulsada por alianzas con figuras como Ryan Castro, Feid, James Rodríguez y Richard Ríos.
Actualmente, Esteban es socio y propietario del 50% de Monastery y está en la Junta Directiva. En 2023 constituyó el Grupo Empresarial Msn, donde integró Utex, Monastery, Stretch, una marca de ropa deportiva y wellness que está próxima a ser lanzada, y Voet, la perfumería de lujo que lanzó a finales de 2025.
Voet, la siguiente construcción
Esteban Velásquez es un apasionado por las historias de éxito. Con la ambición de construir un imperio en el sector de la belleza, se inspira en compañías como L’oreal y Natura. “¿Cómo el arte se convierte en perfume?”, es lo que se detuvo a pensar para construir Voet, una marca inspirada en el arte contemporáneo, desarrollada junto a cuatro perfumistas europeos.
El empresario define Voet como un “Ferrari de la perfumería”, pero con un precio accesible en Colombia, que ronda $420.000 (unos US$115) por unidad. Las fragancias se fabrican en Europa, los empaques provienen de Asia y el ensamblaje final se realiza en Colombia.
Voet debutó con una colección que se mueve entre lo ambarado, lo floral y lo gourmand, bajo una lógica de lujo accesible con complejidad propia de la perfumería de nicho.
Las composiciones combinan aperturas cítricas y frutales (bergamota, pera, manzana) con esencias florales y especiados, y bases cálidas donde predominan el ámbar, el almizcle, la vainilla y las maderas. El resultado es una línea que equilibra frescura y profundidad, con propuestas que van de lo ligero a lo más envolvente.

Voet apuesta por construir identidad a través de contrastes; fragancias suaves pero expresivas, dulces pero estructuradas, y accesibles sin perder sofisticación. Según su fundador, cada perfume está pensado como una pieza con carácter propio, desde perfiles más limpios y etéreos hasta composiciones más intensas, bajo una narrativa que acerca el lenguaje de la perfumería de autor a un público más amplio.
La marca se distribuye en Colombia a través de 108 tiendas multimarca y proyecta llegar a 78 puntos adicionales en 2026. Este año, Voet participará en ferias en Dubái e Italia y se lanzará en el mercado mexicano. Esteban espera cerrar el año con ventas superiores a US$5 millones, una meta ambiciosa respaldada por un arranque sólido: en sus primeros 70 días, la marca vendió 9.630 unidades y superó el millón de dólares en ventas.
Pero la proyección es incluso más grande. La expansión del portafolio contempla la entrada a body care y hair care en 2027, skincare en 2028 y maquillaje en 2029.
“En 10 años queremos ser una empresa de US$1 billón”, confiesa Esteban, con convicción de seguir construyendo empresas exitosas.
También le puede interesar: Cosmos, la marca colombiana que nació en el ‘hueco’ de Medellín y logró licencia de Disney
