Angela Hurtado, líder de J.P. Morgan en Colombia, se ha consolidado como una voz influyente en el debate económico, donde analiza la inversión, advierte riesgos y participa activamente en la conversación nacional.
Cuando Martin Marron, CEO de Wealth Management Solutions de J.P. Morgan -antes encargado de América Latina-, llamó a Angela Hurtado para ofrecerle la posición de Managing Director para Colombia, el cargo no existía. La ejecutiva abrió un espacio que el gigante financiero antes no había contemplado en el país.
J.P. Morgan llegó a Colombia a finales de los 60 con una oficina de representación, pero no fue hasta 2006 que la entidad empezó a operar bajo una licencia de corporación financiera y equipo local, Hurtado hace parte de la organización desde ese momento. En 2020, ante el crecimiento del negocio, fue pertinente la licencia bancaria y resultó lógico que la ejecutiva, de 49 años, estuviera a cargo.
Hurtado nació en Tunja, Boyacá, pero vive en Bogotá desde que inició sus estudios en Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia. Desde siempre tuvo una inclinación por el mercado de capitales, al final de su carrera hizo un énfasis en derivados financieros y sus prácticas las realizó en el Ministerio de Hacienda en la dirección de Crédito Público.
Después de seis años en el Banco de Bogotá, donde terminó liderando la mesa de dinero, Hurtado pasó a formar parte de J.P. Morgan desde donde se ha enfocado en fortalecer la banca de inversión y corporativa. El banco, con presencia en más de 60 países, cerró en Colombia el año pasado con utilidades por $135.744 millones y en los primeros dos meses de 2026 ha ganado $24.891 millones, según la Superintendencia Financiera.

Andrés Restrepo, gerente general de la Bolsa de Valores de Colombia y gerente de Mercados de nuam, destaca que “el desarrollo del mercado de capitales colombiano es una construcción colectiva, en la que la participación de actores globales como J.P. Morgan resulta determinante para profundizar la liquidez, ampliar la base de emisores e inversionistas y elevar los estándares”.
Una voz líder
Hurtado ha entendido la responsabilidad que su liderazgo le otorga. La ejecutiva habla activamente en medios de comunicación y conversatorios sobre temas como la brecha de género, coyunturas macroeconómicas como el salario mínimo y los incentivos tributarios, e incluso hace llamados a diferentes sectores cuando es necesario.
El panorama de inversión extranjera directa en Colombia, que entre 2022 y 2025 acumuló una caída superior al 30%, no es la excepción. En conversación con Forbes Colombia, la banquera señala tres motivos que explican la caída: el cambio en las reglas de juego del sector de infraestructura, los ataques a la institucionalidad y el déficit fiscal. También destaca las inversiones locales se han desacelerado.
Hurtado no desconoce la realidad electoral que viven los colombianos y es clara en su postura, sin descartar o resaltar algún proyecto político en particular, menciona que el próximo presidente deberá ser alguien que vuelva a darle confianza a los inversionistas, mantenga un balance en las finanzas públicas y le devuelva al sector privado las garantías que requiere para crecer e invertir, todo sin descuidar el proyecto social.

Mientras el ruido sigue, la banquera, como muchas otras mujeres poderosas, balancea una carrera profesional, que responde ante directivos globales y reguladores exigentes; un perfil público, que aporta a la conversación nacional; con una vida de madre, apasionada por el deporte, la meditación y lectura de novelas históricas.
