Samira Fadul llegó al sector privado con una carrera forjada inicialmente en el sector público. Once años después de entrar a la cervecera más grande del país, lidera su vicepresidencia legal y de asuntos corporativos con la filosofía de escuchar, enfocar y mover las cosas.
Samira Fadul llegó a Bogotá desde Sincelejo en 2000 para estudiar Finanzas y Relaciones Internacionales en el Externado. Su énfasis en gobierno la llevó a una práctica en el Ministerio del Interior, y luego a trabajar en el Sena, la consejería de asuntos políticos de la Presidencia y la Federación Nacional de Departamentos.
Cuando llegó a Bavaria en 2014, traía exactamente lo que requería la gerencia de asuntos de gobierno de la mayor cervecera del país. “Gracias a esa experiencia en el sector público fue que pude entrar a la posición que entré”, recuerda.
La diferencia entre los dos mundos, dice, no estuvo tanto en el ritmo como en la dimensión del desarrollo personal. “Ese desarrollo como líder y como profesional ha sido un proceso que he vivido más en Bavaria”.
Seis años después, en 2020, Fadul asumió la Vicepresidencia Legal y de Asuntos Corporativos, una posición que también la llevó a la Junta Directiva.

El ascenso no fue un salto, sino una escalera construida con paciencia: de gerente pasó a directora y de ahí a vicepresidenta. “En cada una de las posiciones que estuve, esa capacidad de tener foco en los resultados que son estratégicos y prioritarios para la compañía son fundamentales”, complementa. Hoy lidera una vicepresidencia que integra legal, sostenibilidad, comunicaciones y gobierno corporativo, áreas que bajo su mirada no son silos sino engranajes de un mismo propósito.
“Hay una razón por la cual esas áreas están juntas, y es que al final se requiere mucha alineación para ver cómo podemos crear mayor valor para esos grupos de interés”, explica. El 50% de su agenda está dedicada a escuchar: “Dedicar tiempo a escuchar es muy importante en el ejercicio de una función como la que yo lidero”.
La pandemia fue el momento en que entendió la verdadera escala de la empresa que dirigía jurídicamente. Vio cómo Bavaria convertía el alcohol de sus cervezas cero en gel antibacterial, movilizaba 2.700 camiones y contribuía con infraestructura hospitalaria del Atlántico. “Cuando nuestra compañía se enfoca, por la dimensión, en solucionar un problema, tenemos esa capacidad”, dice.
Sus grandes prioridades son la conservación de páramos a través del proyecto “Mi Páramo” (con más de 15.000 hectáreas restauradas y más de 2.000 familias paramunas impactadas), el fortalecimiento de la cadena agrícola local con cebada y arroz, y el Canal Tradicional, donde más del 80% del volumen de cerveza fluye a través de tiendas de barrio.
El programa Emprendedores Bavaria ha llegado a más de 80.000 tenderos. De cara a 2026, Bavaria prepara más de 10.000 puntos de venta para que los colombianos vivan el Mundial desde sus barrios. La compañía lleva más de 30 años patrocinando la Selección Colombia.

Su estilo de liderazgo, dice Fadul, es exigente pero presente. “Me gusta que mi equipo me considere como un miembro más que está ahí para trabajar los temas, para hacer preguntas, para plantear retos. Nada como esas fortalezas compartidas para plantearnos retos superiores”, comenta.
Con 137 años de historia, Bavaria es una de esas compañías que existirán mucho después de quienes hoy la dirigen. Fadul lo sabe, y eso no la intimida: la orienta. “Somos capaces de dejarla en un punto mejor en el que la encontramos”, concreta.
