Líderes de la Cámara de Comercio de Cali, Clarios y helppeople Software analizaron en el Foro Forbes Valle del Cauca las claves para convertir a la región en un polo irresistible para la inversión global.

Esa fue la premisa que marcó uno de los paneles clave del Foro Forbes Valle del Cauca 2026, una conversación entre tres protagonistas del ecosistema regional que coincidieron en un diagnóstico y en una convicción. El departamento tiene los activos para competir globalmente; lo que falta, más que infraestructura, es actitud.

María del Mar Palau, presidenta de la Cámara de Comercio de Cali, lo resumió en una imagen directa: “Queremos volvernos irresistibles para el mundo. Invirtiendo, innovando, conectando.” La Cámara trabaja bajo una estrategia 2026-2036 estructurada en tres ejes, inversión, internacionalización e innovación, con un horizonte claro, que el Valle del Cauca duplique su PIB exportador en la próxima década. El Banco Mundial respalda la proyección, dice que América Latina tiene el potencial de capturar hasta 78.000 millones de dólares anuales en nuevas inversiones, y el nearshoring posiciona al Valle como uno de los territorios más atractivos de la región.

Para Palau, los activos del departamento no están en disputa. El Valle es el primer exportador colombiano en canasta diversificada y sofisticada, el hogar del único unicornio que ha producido el país, y la fuente de los profesionales colombianos que más están triunfando en el exterior. “Somos la potencia del mejor talento de Colombia”, afirmó.

A eso se suma una posición geoestratégica que, según los panelistas, todavía no se explota al máximo. Buenaventura concentra más del 46 % del intercambio comercial del país y cada ocho días zarpa un buque conectando directamente con Ecuador, Perú y Chile. Pero hay una deuda pendiente, la profundización del dragado del puerto. “Colombia puede volverse el México de México”, planteó Palau. No para competir con el gigante norteamericano, sino para complementarlo en la conquista del mercado estadounidense. Esa ventana, advirtió, no puede aprovecharse “de espaldas al Pacífico”.

Óscar David Ospina, director de ventas de Clarios en la región, aportó la perspectiva de una multinacional que elige el Valle cuando podría elegir cualquier lugar del mundo. En los últimos cinco años, la compañía, líder global en baterías automotrices con presencia en más de 125 países, ha invertido más de 30 millones de dólares en su planta en Yumbo. Hoy exporta más del 50 % de su producción a 22 países, incluidas marcas como MAC.

“La compañía podría estar invirtiendo en China, en Corea, en Europa. Lo hace aquí porque ve el potencial que a veces nosotros ni siquiera vemos”, señaló Ospina. El ejecutivo destacó además la economía circular como diferenciador competitivo: el 99,9% de una batería puede reciclarse, y ese proceso ocurre en Colombia. En el plano de la competitividad, identificó como reto principal la estabilización de costos logísticos y energéticos, y subrayó la ventaja del talento local frente a mercados como México. “Tenemos mucho más oferta especializada. Eso es increíble, pero está pasando”, recalcó.

Por su parte, Antonio Jiménez, CEO de helppeople Software, hoy entre las cinco empresas de software más importantes de Colombia, con presencia en ocho países de América Latina y cerca de 7.200 clientes, ofreció quizá la reflexión más inesperada de la tarde, el rechazo fue el motor de su internacionalización.

“Lo mejor que le pudo haber pasado a helppeople hace 23 años fue que las empresas caleñas nos cerraran las puertas”, admitió. Esa negativa los obligó a mirar hacia Bogotá, luego hacia Costa Rica y después hacia el resto de la región. Hoy operan en dólares y construyen sinergias con mercados que les ofrecen escala real. La lección que Jiménez trasladó al auditorio fue categórica. “Todas las empresas en un futuro serán de software. No importa el sector, quien no lo entienda, seguramente va a terminar”, advirtió.

El CEO también describió cómo el sector tecnológico del Valle aprendió a hacer política sin volverse político, desde hace 12 años, los empresarios del ecosistema invitan a los candidatos a escuchar sus necesidades antes de las elecciones. El resultado fue NIDO, y una región que hoy lidera el crecimiento en emprendimiento de base tecnológica no solo en Colombia sino en América Latina.

Los tres panelistas confluyeron en un punto, el Valle del Cauca no necesita más diagnósticos, necesita más confianza. “Uno es lo que uno cree”, sintetizó Palau. Y si el departamento se cree capaz de ser irresistible para el mundo, en manufactura avanzada, en software, en agroindustria con tecnología, en lo que venga después de la inteligencia artificial, entonces lo será.

El panel completo está disponible en los canales de Forbes Colombia.