La firma suiza de instrumentación industrial proyecta inaugurar su nuevo complejo en noviembre y evalúa convertir a Colombia en un hub exportador de automatización para América Latina y Centroamérica. Por su parte, la multinacional estadounidense de ingredientes pausa nuevas inversiones de capital para capitalizar las ejecutadas en los últimos años.
Endress+Hauser Colombia está construyendo en el Valle del Cauca la sede principal de su operación en el país y prevé inaugurar en noviembre de este año una Unidad de Entrenamiento Práctico (PTU, por sus siglas en inglés) que su gerente, Carlos Varela, describió como única en Latinoamérica, según afirmó durante el panel “La agenda de las grandes ligas” del Foro Forbes Valle del Cauca en Cali, moderado por José Caparroso, editor general de Forbes Colombia.
La compañía suiza, con casi 80 años de operación global, alrededor de 18.000 empleados y más de 9.000 patentes en instrumentación industrial y automatización, eligió al departamento como base de su apuesta de largo plazo en Colombia tras un proceso de evaluación iniciado hace cinco años, indicó Varela. El ejecutivo señaló que la decisión respondió a una estrategia de diversificación hacia industrias menos cíclicas (alimentos y bebidas, farmacéutica y cuidado personal, entre otras), y se apoyó en la articulación con Invest Pacific.
La PTU será una planta real equipada con tecnología de última generación destinada exclusivamente a fines didácticos, con el objetivo de acercar la industria a la academia y acelerar la asimilación tecnológica entre estudiantes y profesionales, explicó Varela. La firma desarrolla además un Academy Engagement Program para vincular instituciones educativas con la industria mediante proyectos de investigación y donación de tecnología.
Sujeto al avance regulatorio del país, Endress+Hauser planea estructurar desde Colombia un hub para exportar soluciones empaquetadas de automatización industrial al mercado latinoamericano y centroamericano, agregó el ejecutivo, sin precisar montos ni cronograma. La compañía mantendrá su presencia en Bogotá, Medellín y Barranquilla, y ha trasladado talento de otras ciudades hacia Cali, dijo.
Por su parte, Ingredion Colombia, filial de la multinacional estadounidense con más de 90 años de trayectoria, presencia en más de 120 países y atención a más de 60 tipos de industrias, encara 2026 como un año de consolidación tras un ciclo de inversiones de aproximadamente US$20 millones en los últimos cuatro a cinco años, dirigido a ampliar su capacidad productiva, según declaró la gerente general, Renata Lima.
Lima indicó que la compañía se encuentra en “modo pausa” en términos de nuevas inversiones de capital y concentrará sus esfuerzos en innovación, cercanía con clientes, sostenibilidad y agricultura regenerativa. La ejecutiva precisó que el Valle del Cauca es una región estratégica para Ingredion por su conexión con el agro, la disponibilidad de capital humano especializado, el respaldo académico local y la cercanía al puerto de Buenaventura, plataforma desde la cual la firma atiende a la región andina.
Sobre el entorno de incertidumbre política y regulatoria en Colombia, ambos directivos coincidieron en que la estrategia pasa por separar el ruido coyuntural de los fundamentos de largo plazo, sostener la confianza con clientes y empleados, y mantener disciplina en excelencia operativa y control de costos.
