La cadena colombiana de fitness, con 137 sedes en seis países, financia su entrada a Reino Unido, China y República Dominicana sin diluir capital, en una operación sindicada entre tres bancos de la región.
Action Black, la cadena colombiana de fitness y bienestar, fundada por Wilder Zapata Torres, ha cerrado una financiación por US$18 millones en deuda directa con Bancolombia, BTG Pactual y Davivienda, en una operación destinada a acelerar su expansión internacional y consolidar su entrada a Reino Unido, China, República Dominicana y Ecuador, según confirmó a Forbes Colombia su fundador y CEO.
La transacción, estructurada sin componente accionario, refleja el apetito de la banca regional por compañías de consumo discrecional con métricas operativas probadas. Action Black reporta un payback promedio de 17,6 meses por sede en Colombia, márgenes EBITDA cercanos al 60% en locales maduros y una tasa de cancelación mensual de 2,85%, indicadores que la compañía esgrimió ante los prestamistas como evidencia de escalabilidad.
“Lo que convenció a estas entidades fue que Action Black no es un gimnasio tradicional; es una plataforma de bienestar, comunidad y resultados”, dijo Zapata. “La compañía viene mostrando resultados, crecimiento, capacidad de ejecución y un modelo que ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad escalable”.
Los recursos se destinarán principalmente a financiar aperturas en Colombia y México (los dos mercados que la compañía considera núcleo), en donde compite con cadenas como Smart Fit y Bodytech, y a soportar la penetración en nuevas geografías durante 2026.
Action Black ya opera en Colombia, México, Brasil, España, Portugal y Estados Unidos, con una red total que supera las 137 sedes. La compañía proyecta sumar este año locales en Inglaterra, China, Ecuador y República Dominicana, además de una segunda sede en Brasil ubicada en Río de Janeiro.
Torres dijo que Londres funciona como apuesta de posicionamiento global, con un formato insignia similar al que la marca opera en Nueva York y Madrid, mientras que República Dominicana exige una adaptación al mercado local.
La compañía, hasta ahora financiada íntegramente con capital propio, dijo que también iniciará este año un programa de franquicias y socios locales para acelerar el despliegue internacional.
En sus mercados desarrollados, Action Black compite con marcas consolidadas como Barry’s, F45 Training y Orangetheory Fitness. Torres argumentó que el origen colombiano impone una ventaja operativa más que cultural.
“Venimos de un mercado donde tocó aprender a hacer mucho con poco, a ser eficientes, a entender profundamente al cliente”, recalcó.
La marca se ubica en el segmento de fitness boutique, con clases grupales, énfasis en comunidad y un componente de experiencia que, según Torres, busca diferenciarse del modelo tradicional centrado en infraestructura y precio.
La operación se da en un momento en que las cadenas de fitness boutique han atraído capital institucional global tras la recuperación pospandemia del consumo de bienestar, y en que la banca colombiana ha mostrado mayor apertura para financiar la internacionalización de marcas locales con presencia regional consolidada.
Torres intentó, sin éxito, llegar al Senado de Colombia en las más recientes elecciones legislativas. Sostiene que fue una decisión consciente, motivada por una necesidad de transformar su experiencia en incidencia.
“Me quedó más claridad sobre la complejidad del país, más respeto por lo público, más conciencia de que Colombia necesita gente que conozca la calle, que genere empleo y que no hable de progreso desde la teoría sino desde la ejecución”, concreta.
Siga las historias de negocios en nuestra sección especializada
