La producción anual de papa alcanza 2,5 millones de toneladas, en una actividad concentrada principalmente en Cundinamarca, Boyacá y Nariño.
Con más de 266.000 empleos generados y una participación cercana al 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB), la producción de papa es uno de los principales motores de la economía campesina colombiana y del desarrollo rural del país.
El cultivo, del que dependen más de 350.000 familias, se desarrolla en nueve departamentos y cerca de 300 municipios del país. Sin embargo, el 90% de la producción nacional se concentra en cuatro regiones: Cundinamarca, con el 36% del total; Boyacá, con 27%; Nariño, con 22%; y Antioquia, con 5%.
Colombia registra una producción promedio anual de 2,5 millones de toneladas de papa, con una fuerte participación de pequeños productores. De hecho, la agricultura familiar representa el 75% de las unidades productivas y aporta el 61% de la producción nacional.
En el frente agroindustrial, McCain figura entre las principales compañías vinculadas a la producción del tubérculo en Colombia. La empresa obtiene gran parte de su abastecimiento en Cundinamarca y Boyacá, regiones que aportan el 93% de las papas utilizadas en productos comercializados bajo su marca.
Según Lisardo Ñustes, director de Agricultura de McCain Andina, la empresa trabaja bajo modelos colaborativos con agricultores colombianos y acuerdos de precios establecidos con anticipación para dar mayor estabilidad al negocio agrícola.
Uno de los programas clave de la compañía es Campo Vivo, una iniciativa social enfocada en capacitación y fortalecimiento rural. Desde su creación, el programa ha apoyado a más de 1.700 agricultores en 18 municipios de Cundinamarca, Boyacá y Meta.
La iniciativa ha desarrollado más de 30.000 horas de formación en manejo de cultivos, educación financiera, alfabetización digital y desarrollo comunitario, con mejoras en productividad y rentabilidad para los productores participantes.
Para Fredy Quevedo, director general de McCain Andina, “la papa no solo es fundamental para la agricultura colombiana, sino también un motor crucial del desarrollo económico y la innovación en el sector agroindustrial del país”.
