Pioneros y hoy referencia mundial, los doctores Sergio y Alexandra Rada cumplen 37 años transformando la medicina estética en Colombia con método, ética y resultados.

En 1987, cuando la medicina estética era casi un concepto desconocido en Colombia, los doctores Sergio y Alexandra Rada abrieron las puertas de lo que hoy es la institución privada con mayor trayectoria en este campo en el país. Casi cuatro décadas después, la clínica que lleva sus nombres no solo sobrevivió a la masificación del sector, lo define.

El mercado colombiano de medicina estética creció de forma acelerada en la última década. Hoy, según los propios Rada, “en todas partes se hace adelgazamiento, se hace rejuvenecimiento facial”. La diferencia, explican, no está en los equipos ni en los procedimientos, está en el diagnóstico.

“No todos los seres humanos tienen las mismas necesidades, no todos nos engordamos por las mismas causas”, señaló la doctora Alexandra Rada. Su postura contrasta con la lógica de los tratamientos virales que prometen resultados uniformes, en su clínica, cada paciente recibe un protocolo construido desde su historia particular, no desde una tendencia.

Ese enfoque derivó en el desarrollo de un método propio para el manejo del peso corporal, que, según el doctor Sergio Rada, busca que el paciente “no dependa de un medicamento ni de un suplemento, sino que logre un estilo de vida con resultados perdurables en el tiempo”. No es un programa, es, en sus palabras, una arquitectura de cambio.

Ser referencia no fue suficiente argumento para detenerse. La institución cuenta hoy con certificación ISO 9001, estándar de gestión de calidad de aplicación internacional, y con la norma técnica 7101, enfocada en humanización de la atención médica, una certificación que, reconocen, “no se cumple en medicina estética” de manera generalizada.

“Cumplir con procesos es tranquilidad para nuestros pacientes y para nosotros un reto que nos exige crecer todos los días”, explicó Alexandra Rada. La institución opera además como centro universitario y de investigación, lo que la sitúa en una categoría diferente a la de una clínica estética convencional.

El doctor Sergio Rada añadió que la evolución de los equipos biomédicos, los tratamientos con láser y la integración entre la habilidad clínica y la tecnología define el presente de la especialidad: “cómo se integra la mano del médico con los aparatos y con la medicina, esa integración evolutiva es el futuro”.

Ese futuro, ya en construcción, incluye un modelo de expansión vía telemedicina que permita, según Alexandra Rada, “valorar a nuestros pacientes y enviarle a la puerta de su casa nuestro método completo”. El objetivo, llevar el método Rada a cualquier ciudad de Colombia y a otros países, sin perder la lógica del diagnóstico individualizado que distingue a la institución.

Treinta y siete años en un sector que se reinventa cada temporada implican una sola constante: los resultados. “Fuimos los pioneros, ahora somos los expertos y referencia a nivel mundial”, afirmó el doctor Rada al cierre de la conversación con Forbes Colombia.

Una institución familiar que hizo de sus valores domésticos — lealtad, ética, honestidad — los pilares de un modelo clínico exportable. Esa, quizás, es la tecnología más difícil de replicar.