La mina de carbón térmico controlada por Glencore declaró fuerza mayor luego de una protesta que desde el 23 de mayo impide el ingreso de combustible y el transporte de carbón hacia Puerto Bolívar.
Cerrejón, una de las mayores minas de carbón a cielo abierto de América Latina y uno de los activos exportadores más relevantes de Colombia, suspenderá a partir de este lunes sus operaciones mineras, férreas y portuarias en La Guajira, en respuesta a un bloqueo que la compañía calificó como un evento de fuerza mayor.
La medida implica la suspensión de la mayoría de los contratos de trabajo, con excepción de aquellos indispensables para labores de cuidado y mantenimiento durante el paro de actividades, dentro de las cuales la empresa dijo que mantendrá las medidas sociales y los controles ambientales obligatorios.
El bloqueo comenzó el 23 de mayo y continúa hasta la fecha, impidiendo el suministro de bienes esenciales para la operación (incluido el combustible), el transporte de carbón hacia el puerto y el desarrollo de las actividades productivas en la mina, según el pronunciamiento de la compañía.
La compañía insiste en que el problema radica en que la gran mayoría de estas protestas y vías de hecho son motivadas por exigencias ajenas a la gestión o los compromisos de la compañía.
“La mayoría de estos bloqueos no tienen relación con nuestra operación”, recalcó la empresa en un pronunciamiento.
Cerrejón afirmó que ha enfrentado cerca de 80 bloqueos en lo corrido del año, que han afectado especialmente sus actividades ferroviarias, y que la mayoría no guardan relación con su operación.
“Reiteramos nuestro llamado al diálogo constructivo para poner fin a estas acciones, que no solo afectan las operaciones de Cerrejón, sino que también generan impactos negativos sobre el empleo, el desarrollo regional y la estabilidad económica de La Guajira y Colombia”, señaló la empresa.
La parálisis ocurre tras un 2025 ya marcado por la presión sobre el negocio del carbón. Los precios del carbón térmico transportado por vía marítima llevaron a la compañía a reducir su producción a 16,8 millones de toneladas, frente a los 19,2 millones de toneladas extraídos en 2024, en un ajuste orientado a mejorar la eficiencia, recortar costos y preservar la continuidad de la operación.
El entorno de seguridad agravó el panorama, la empresa reportó nueve atentados terroristas y 201 bloqueos durante el año pasado, en su mayoría sobre la línea férrea, que impidieron el transporte de carbón a Puerto Bolívar durante 95 días, equivalentes a más de tres meses.
Cerrejón es propiedad de Glencore, la multinacional suiza que en 2022 quedó con el 100% de la mina y su control operativo tras comprar las participaciones de BHP y Anglo American. Su operación, ubicada en el centro-sur de La Guajira, integra mina a cielo abierto, ferrocarril y Puerto Bolívar, y se concentra en la extracción, transporte, embarque y exportación de carbón térmico para generación eléctrica en Europa, Asia y América.
El peso del complejo en las finanzas regionales es considerable. En 2025 la empresa pagó $673.000 millones en regalías y $78.000 millones en impuestos departamentales y municipales, además de $350.000 millones en compras y contratos locales. Ese mismo año destinó $87.000 millones de pesos a más de 2.200 proyectos sociales y $446.000 millones a inversiones ambientales, y cerró el ejercicio sin fatalidades, con más de 12.400 personas entre empleados y contratistas.
La compañía no precisó la duración de la suspensión, que dependerá del levantamiento del bloqueo, de las acciones del Gobierno y de la respuesta a su llamado al diálogo.
