El único hotel lifestyle de Colombia cumple con su misión de encender la curiosidad desde Usaquén con sus puntos de pasión, diseño inspirado en la Leyenda de El Dorado, su propio curador musical, dos años seguidos como mejor restaurante de hotel del país y el gimnasio más grande de la cadena en el mundo.

Cuando Fabián Maldonado asumió la dirección de marketing del W Bogota, el primer diagnóstico que hizo no fue sobre la competencia, sino sobre una brecha de percepción. “Somos el único hotel lifestyle en Colombia”, afirma. Y desde esa convicción se articula toda la estrategia de una propiedad que no compite en el segmento tradicional del lujo, sino que opera en una categoría que ella misma ha construido en el mercado colombiano con sus puntos de pasión.

El modelo lifestyle integra diseño, cultura, arte, sonido, bienestar, gastronomía y entretenimiento bajo un mismo techo, más allá del alojamiento tradicional. W Bogota, ubicado en Usaquén sobre la Avenida Carrera 9, organiza esa oferta alrededor de cinco pilares que la marca llama puntos de pasión, sabor, sonido, escena, cuerpo y posición; que van desde el restaurante Jairo hasta el AWAY Spa, desde las Living Room Sessions hasta el gimnasio más grande de W Hotels en el mundo.

El sabor como reputación

Jairo, el restaurante insignia del hotel, fue nombrado mejor restaurante de hotel en Colombia por los World Culinary Awards en 2024 y en 2025. Dos ediciones consecutivas que convirtieron el galardón en argumento para visitarlo y en respaldo para una propuesta que fusiona ingredientes colombianos con técnicas de elaboración internacionales.

Fotografía: Cortesía Hotel W Bogotá

“El sabor es uno de nuestros puntos de pasión. Usamos la gastronomía para contar historias, buscamos ser ese epicentro de fusión de cultura e ingredientes locales con una visión viajera global”, explica Maldonado. La oferta no se agota en Jairo. El W Lounge funciona como bar de destino con tapas maridables con cócteles y vinos. The Beer, el Sports Bar del hotel, construye su propuesta alrededor del rock, la cerveza artesanal y el street food. The Café, en alianza con Nespresso, ofrece café colombiano de origen dentro de la misma propiedad. Cuatro conceptos con acceso abierto al público general, no solo a huéspedes. “Muchos aun creen que los hoteles son espacios exclusivos para huéspedes, y no es así. Tenemos que romper con esa creencia”, afirma el director.

Diseño inspirado en El Dorado

W Bogota tomó la Leyenda de El Dorado como punto de partida para su narrativa visual, pero sin reproducir íconos folclóricos. El resultado es una estética que mezcla sofisticación con un toque local, con espacios donde la disposición y los materiales generan sorpresa antes que familiaridad, acompañado de una exposición permanente de artistas colombianos muy bien curada.

“La narrativa de diseño que mostramos en W Bogota es inconfundible. Honramos nuestras raíces con la Leyenda de El Dorado y desafiamos la tradicionalidad de la hotelería de lujo con formas y aspectos que generan experiencias memorables y únicas”, señala Maldonado. Los W lovers, viajeros que visitan propiedades de la cadena en distintos países precisamente porque cada una es diferente, encuentran en Bogotá una versión que no repite lo que ya conocieron en Lisboa, Dubái o Ciudad de México y que se siente desde detalles como el ascensor que simula la bóveda del Museo del Oro hasta la decoración de las habitaciones.

El trabajo de marketing digital es parte de ese diferencial. Las redes del hotel publican imágenes y videos que construyen expectativa antes de la reserva. “Tenemos una propiedad espectacular y tenemos que darle vida para contar esa historia. Que cada persona pueda vivir a través de nuestras redes esa experiencia única y busque vivirla personalmente viniendo acá”, explica Maldonado.

Sonido como identidad, no como ambientación

W Bogota programa las Living Room Sessions los jueves, se trata de conciertos de artistas locales emergentes, y otros ya con trayectoria reconocida, que el hotel presenta como vitrina hacia la industria musical nacional e internacional. La iniciativa lleva varios años y ha construido una presencia reconocible en la escena independiente de la ciudad, sumado a tener un curador musical in-house, algo único en el mundo hotelero, que es quien se encarga de que la música en las áreas comunes tenga un nivel de sofisticación lejos de lo genérico, y otros espacios que invitan, por ejemplo, a DJs en tendencia de la ciudad a tocar aquí.

Fotografía: Cortesía Hotel W Bogotá

“Usamos la música para poner el mood, hacerlo local, juntar la multitud en un mismo vibe. Nos inspiramos siempre en la cultura local y la exponemos a nivel global”, describe Maldonado. El hotel no usa la música como ambientación de fondo, sino como programación cultural con curaduría propia, y eso le ha dado una identidad sonora que lo distingue de cualquier otra propiedad hotelera en Bogotá.

Bienestar de alto rendimiento

El gimnasio del W Bogota es el más grande de toda la marca W Hotels en el mundo. Está diseñado para quienes mantienen rutinas de entrenamiento durante sus viajes y no quieren resignar rendimiento por estar fuera de su ciudad. El AWAY Spa, recientemente remodelado, ofrece tratamientos personalizados de recuperación para huéspedes y visitantes externos. El salón de peluquería y barbería del hotel completa la propuesta con un argumento que Maldonado describe muy bien, “las personas están corriendo de un sitio a otro. Tener ese espacio para que puedas tener un tiempo para ti mismo te ahorra tiempo en tu día a día y te ofrece un servicio de lujo”.

La sostenibilidad atraviesa el área de bienestar y el resto del hotel mediante programas institucionales de ahorro de energía y recursos, con protocolos que aplican a todos los departamentos y no solo a la relación con el cliente, apoyando también actividades de ayuda a la comunidad y el planeta.

La apuesta del Bleasure

W Bogota está en Usaquén, una zona que combina mercado artesanal los domingos, restaurantes y bares de referencia, centro comercial y servicios de cambio de divisas en un radio caminable desde el hotel. Esa ubicación sostiene el concepto Bleasure, que es una combinación de business y leisure, o negocios y placer, en el mismo viaje.

“El mundo cambió y le hizo reflexionar a los viajeros de negocios que también tenían que disfrutar sus viajes cuando estaban fuera de casa por trabajo. Eso es lo que buscamos en W Bogota, ser un espacio donde el cliente corporativo se sienta bien atendido, pueda realizar sus negocios, pero a la vez tenga actividades y áreas dentro de Bogotá que lo lleven a disfrutar de su viaje, y aún más cuando viaje con su familia o amigos”, sostiene Maldonado.

El objetivo de gestión de Fabián Maldonado en la dirección de marketing del W Bogota no está solo en métricas de ocupación o reconocimiento de marca. “Quisiera ser recordado haciendo crecer a nuestro equipo. Que ese crecimiento no solo sea profesional, sino que a la vez crezcan de manera personal, que sean seres humanos que encuentran en el W el lugar para cumplir sus sueños, para aprender y que encuentren sus propios puntos de pasión”, concluye el director.