Elsa Gómez y Liliana Estrada fundaron Eficacia cuatro décadas atrás con una idea simple y una legislación inexistente. Hoy la empresa genera más de 46.000 empleos al año, opera en tres países y acaba de registrar su mejor año financiero.
En 1974, Elsa Gómez García era secretaria en Bogotá y tenía una certeza incómoda. A los 35 años, nadie en Colombia le iba a dar trabajo.
No era un presentimiento. Era la lógica del mercado laboral de la época, cuando muchas mujeres estudiaban secretariado y el horizonte de empleabilidad femenina se acortaba con la edad. Esa lectura fue el primer acto fundacional de lo que hoy es Eficacia, uno de los mayores empleadores privados del país.
El camino no fue directo. Gómez trabajó ocho meses en una empresa de servicios temporales llamada Personas, aprendió el modelo y montó su propia operación: Extras.
Durante una década operó en Bogotá acumulando clientes en un sector que en Colombia todavía no tenía regulación. Cuando la expansión se volvió inevitable, buscó una socia para Cali y la encontró en Liliana Estrada de Londoño, economista y madre de dos hijas. El 13 de noviembre de 1984 constituyeron Extras Cali. Llevan 42 años siendo socias.
“Ya quería trabajar, y recibí una llamada de Elsa para invitarme a conocerla”, recuerda Estrada en entrevista con Forbes Colombia. “Desde ese momento han pasado 42 años y hemos tenido un desarrollo espectacular no solamente de la relación sino también del negocio.”
Los primeros años fueron una operación en tierra de nadie. La Ley 50 de 1990, que formalizó el trabajo temporal intermediado, no existía cuando Extras arrancó.
Gómez reconoce que operaron en una zona gris, pagando liquidaciones múltiples a un mismo empleado en distintas empresas. “Nunca en la vida se le quitó un centavo a ningún trabajador, al contrario”, dice.
Esa reputación, construida antes de que hubiera una norma que lo exigiera, se convirtió en un activo competitivo.

Cuando llegó la Ley 50, las fundadoras se ajustaron. En 1991 nació Eficacia Servicios Integrales, ya no como empresa de suministro de personal sino de servicios: mercadotecnia, promoción y ventas, selección de personal, producción y aseo.
“La evolución de partir de un trabajo formal a volverse una empresa de Business Process Outsourcing empieza desde una escuela de formación que creamos para capacitar a la gente”, explica Estrada.
Esa escuela, que sigue operando, respondía a un vacío concreto: ni las universidades ni los centros de educación media formaban personas para los oficios que Eficacia necesitaba.
La certificación ISO 9001, inédita entonces para empresas de servicios en Sudamérica, funcionó como trampolín para la internacionalización. Ecuador fue el primer destino; Venezuela se descartó tras la llegada de Chávez. En Ecuador, el gobierno de Correa prohibió la tercerización y obligó a Eficacia a cerrar temporalmente.
“Perdimos mucha plata al principio”, admite Gómez, pero Estrada insistió: “Esa plata nos la deben a nosotros de Colombia, nosotros no la podemos perder”.
Trabajaron con el Ministerio de Trabajo ecuatoriano y relanzaron desde cero. El Salvador duró tres años; cerraron por el riesgo de visitar puntos de venta en barrios controlados por pandillas.
Perú llegó de la mano de Marcela Londoño Estrada, hija de Liliana, quien asumió la gerencia en enero de 2016 tras ocho años de trabajo por proyectos y un proceso de sucesión que incluyó una junta directiva con miembros externos menores de 40 años.
Hoy Eficacia opera en más de 800 municipios de Colombia, Ecuador y Perú. Según datos de SuperSociedades, en 2024 registró ingresos operacionales de $685.706 millones, un alza de 11,4% frente a 2023, y una ganancia neta de $3.244 millones, 61,7% más que el año anterior y el mejor resultado en su historia. Genera en promedio 46.000 empleos al año; 60% son mujeres, de las cuales casi 60% son madres cabeza de familia.
Esas cifras las hicieron ganadoras del premio EY Entrepreneur Of The Year 2026, categoría máster.
“Elsa y Liliana han generado empleo formal, han abierto oportunidades reales para miles de mujeres y han demostrado el poder que tiene la formación continua para cambiar trayectorias de vida”, dijo Ximena Zuluaga, presidenta y managing partner de EY Colombia. Representarán al país en la ceremonia mundial de Mónaco, del 25 al 29 de mayo, con líderes de más de 50 países.
Las fundadoras ya no operan el día a día, pero participan en la junta directiva. Estrada invierte en startups y sigue de cerca la inteligencia artificial, tecnología que Eficacia ya incorpora en algunas áreas.
“La inteligencia artificial es muy importante, pero es muy peligrosa si no se maneja bien”, advierte Gómez.
Su consejo para quien hoy quiere fundar una empresa viene con cuatro décadas de respaldo: “Los sueños se pueden lograr. No desfallezcas, sigue adelante y trabaja todos los días.” Gómez añade: “El cielo es el límite”.
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