Laura Milena Roa Zeidán, presidenta del FNA, habló en el Foro Mujeres Poderosas Forbes Colombia sobre inclusión financiera, crédito al 100% para vivienda VIS y por qué la banca pública tiene que operar de forma radicalmente diferente.

En 2022, el Fondo Nacional del Ahorro desembolsaba cerca de 10.000 créditos al año, equivalentes a 1 billón de pesos. Hoy esa cifra supera los 22.000 créditos anuales y 2,4 billones en cartera activa. De los 13 billones de pesos que administra actualmente la entidad en cartera hipotecaria, 6 billones fueron colocados en los últimos tres años. Son los números con los que Laura Milena Roa Zeidán, presidenta del FNA, abrió su participación en el panel “Poder que decide, no solo que representa”, del Foro Mujeres Poderosas Forbes Colombia.

El diagnóstico que motivó esa transformación es claro para Roa Zeidán. La principal barrera para acceder a vivienda en Colombia no es la capacidad de pago mensual. Es la cuota inicial. “¿Cómo ahorra alguien que gana dos salarios mínimos el 20 o el 30% del valor de una vivienda de interés social?”, preguntó. La respuesta del FNA fue eliminar ese requisito y convertirse en la única entidad financiera del país que financia el 100% del valor de un inmueble VIS o VIP. En abril de 2025 la entidad registró el mayor volumen de desembolso en sus 57 años de historia, con más de 284.000 millones de pesos en un solo mes, lo que representó más de 2.000 familias con vivienda propia.

Pero el modelo no se limitó a eliminar la cuota inicial. Roa Zeidán explicó que la entidad rediseñó su sistema de evaluación crediticia para atender a un segmento que la banca tradicional históricamente excluye. El 56% de los colombianos trabaja en la informalidad y no puede demostrar ingresos fijos mediante documentos convencionales. El FNA respondió con visitas directas a comercios, análisis de comportamiento de pago en servicios públicos, hábitos de ahorro y variables cualitativas que los modelos estándar no contemplan. El resultado es una tasa de aprobación del 80% sobre los créditos solicitados, frente a niveles significativamente menores en la banca privada. El 80% de esos desembolsos va a familias con ingresos entre cero y dos salarios mínimos.

“Son las personas más juiciosas para pagar”, dijo Roa Zeidán. Y lo respaldó con datos propios: la cartera vencida de familias con ingresos de hasta dos salarios mínimos se ubica cerca del 4%, mientras que en segmentos de más de cuatro salarios mínimos sube al 7%.

Otro programa que la presidenta del FNA destacó es el mejoramiento de vivienda sin garantía hipotecaria, un esquema que permite a familias que ya tienen una propiedad financiar mejoras sin necesidad de hipotecar el inmueble. Y en julio próximo, la entidad tiene previsto lanzar una nueva versión de su score crediticio, diseñado para ampliar aún más la tasa de aprobación entre población informal.

El tercer eje del panel fue generacional. El 30% de los desembolsos del FNA en el último período fue para personas entre 18 y 28 años, una cifra que Roa Zeidán atribuye al programa “Generación FNA”, que ofrece acompañamiento individualizado y una tasa de interés reducida para jóvenes compradores. “Hoy hay una generación que pregunta cuánto es su tasa, que entiende que ese pago mensual es patrimonio, no gasto”, señaló. En muchos casos, agregó, los jóvenes compran la vivienda para entregarle la llave a sus padres.

La educación financiera es parte estructural del modelo. La entidad registra cerca de 201.000 personas capacitadas en los últimos tres años mediante talleres que explican desde cómo empezar a ahorrar hasta cómo calcular la viabilidad de un crédito hipotecario. Para Roa Zeidán, la inclusión financiera sin ese componente es incompleta.

El FNA no recibe presupuesto del Gobierno Nacional. se fondea con las cesantías de más de 2,6 millones de afiliados y con su operación comercial. Eso significa que cada crédito colocado y cada campaña de captación son las que sostienen la capacidad de seguir prestando. La meta para el cierre del año es llegar a 25.000 familias con crédito hipotecario desembolsado.

Roa Zeidán cerró con una definición de liderazgo que cruzó todo el panel. Para ella, ejercer autoridad en una institución que administra los sueños de millones de personas exige algo más que jerarquía. Exige generar confianza, construir equipos sólidos y tomar decisiones con visión de largo plazo sin perder de vista que detrás de cada cifra hay una familia esperando una respuesta. Eso, dijo, es lo que diferencia a un líder de alguien que simplemente ocupa un cargo.