La libertad financiera, la inclusión y el emprendimiento fueron algunos de los temas centrales del panel Construyendo comunidades poderosas del Foro Forbes Mujeres Poderosas. María Prieto y Chechy Murillo compartieron las lecciones que han convertido sus proyectos en motores de impacto para miles de mujeres.
Detrás de cada emprendimiento exitoso hay una historia. Pero detrás de los proyectos liderados por María Prieto y Chechy Murillo hay algo más. Ambas han convertido experiencias personales complejas en plataformas que hoy generan oportunidades para miles de mujeres dentro y fuera de Colombia.
Ese fue el punto de partida del panel Construyendo comunidades poderosas durante el Foro Forbes Mujeres Poderosas, un espacio que reunió dos visiones distintas del liderazgo femenino con un objetivo común, impulsar la autonomía económica, el desarrollo personal y la construcción de redes capaces de generar cambios tangibles en las comunidades.
María Prieto, CEO y fundadora de Mujeres con Poder, explicó cómo una etapa marcada por múltiples empleos la llevó a replantear su relación con el dinero y a construir una comunidad enfocada en educación financiera y generación de ingresos a través de herramientas digitales. Durante la conversación sostuvo que la libertad financiera adquiere una dimensión particular para las mujeres porque les permite tomar decisiones desde la elección y no desde la necesidad. “Que tú empieces a saber cómo administrar tu dinero, cómo producirlo y cómo multiplicarlo y trascenderlo con tu familia, eso te da la libertad incluso de escoger a tu pareja, no por lo que tiene, sino por quien es”, afirmó.
Prieto recordó que inició su proyecto mientras trabajaba en cuatro empleos simultáneamente y dedicaba las noches y madrugadas a desarrollar contenido para redes sociales. Esa experiencia la llevó a identificar una oportunidad que, según explicó, sigue siendo desaprovechada por millones de personas. “Todas tenemos un celular en la cartera en este momento y ese celular tiene la misma tecnología que el primer cohete que fue a la Luna. Todavía hay personas que lo utilizan para ver el chisme o cosas innecesarias en vez de utilizarlo para producir dinero”, comentó ante el auditorio.
La historia de Chechy Murillo tomó un camino diferente, aunque con un propósito similar. La creadora de la Fundación Moda y Flores compartió cómo creció en Apartadó enfrentando las dificultades asociadas a una discapacidad física y al bullying durante su infancia, experiencias que terminaron moldeando su visión de liderazgo.
Murillo relató que desde muy joven construyó un mapa de sueños en el que imaginaba pasarelas, proyectos y espacios que parecían lejanos para una mujer afrodescendiente y con discapacidad. Sin embargo, decidió convertir esas aspiraciones en una hoja de ruta personal. “Aprendí a valorar lo que soy, pero también creé el mapa de mis sueños. Hacía recortes de periódico y los pegaba en las paredes de mi casa mientras me visualizaba haciendo todas esas cosas que quería lograr”, recordó.
Ese proceso derivó años después en la creación de Fundación Moda y Flores, una organización que combina formación, emprendimiento e inclusión social. La líder explicó que el proyecto trabaja desde una premisa sencilla pero poderosa. “Si nosotros estamos bien interiormente, eso es lo que vamos a proyectar exteriormente, desde el empoderamiento, desde la resiliencia, desde el liderazgo y desde el amor con propósito”, señaló.
Actualmente la organización desarrolla programas de formación en moda, confección, bordado, crochet y otros oficios que buscan fortalecer la autonomía económica de mujeres, personas con discapacidad y comunidades afrodescendientes. Solo durante el último año, según compartió Murillo, más de 2.400 mujeres participaron en estos procesos.
Uno de los puntos de encuentro entre ambas panelistas fue la importancia del liderazgo como herramienta para ampliar oportunidades.
Murillo recordó los obstáculos que enfrentó cuando impulsó una de las primeras pasarelas inclusivas del país. En ese momento, varios actores de la industria cuestionaban la participación de personas con discapacidad dentro de espacios tradicionalmente reservados para otros perfiles. Su respuesta fue insistir en que la inclusión también debía reflejarse en sectores como la moda y el consumo.
Once años después, aseguró, el panorama es diferente gracias al trabajo articulado con marcas, diseñadores y organizaciones que hoy apuestan por modelos más diversos. “Las personas con discapacidad también somos consumidores de moda”, afirmó al recordar una de las conversaciones que marcaron el inicio de ese proceso.
Para Prieto, el liderazgo también pasa por enseñar a otras mujeres a identificar oportunidades y desarrollar capacidades que les permitan generar ingresos de forma sostenible. Según explicó, el éxito de su comunidad está relacionado con una formación que trasciende los aspectos financieros y aborda elementos de crecimiento personal, disciplina y propósito.
“No solamente me enfoco en cómo puedes hacer dinero. También trabajamos el desarrollo mental, espiritual, físico y financiero porque detrás del dinero faltan muchas cosas y si no le pones un propósito a tus proyectos vas a estar avanzando sin una dirección clara”, explicó.
En el cierre del panel, ambas coincidieron en que el principal desafío para muchas mujeres no es la falta de ideas sino el miedo a ejecutarlas.
Murillo invitó a las asistentes a superar los límites impuestos por el entorno y a buscar formación constante. También destacó la importancia de rodearse de personas que aporten conocimiento y experiencia. “Tenemos muchas ideas, pero a veces se las contamos a alguien y desistimos porque recibimos una respuesta negativa. Hay que ser conscientes de lo que queremos y buscar mentores que nos ayuden a crecer”, señaló.
Prieto complementó ese mensaje con una reflexión sobre la confianza personal y la necesidad de proteger los proyectos propios frente a las opiniones externas. “No le pidan consejos a alguien que no está en el lugar donde ustedes quieren estar. Si usted tiene una idea, es su responsabilidad convertirla en realidad y no permitir que nadie venga a opacar ese sueño”, afirmó.
Para ambas las comunidades poderosas no nacen únicamente de una visión empresarial o de una causa social. Se construyen cuando el conocimiento, las oportunidades y el liderazgo se convierten en herramientas para que otras personas también puedan avanzar. En ese camino, María Prieto y Chechy Murillo demostraron que el impacto colectivo suele comenzar con una decisión individual de actuar.
