La formalización minera, la inclusión de mujeres en la cadena productiva y el desarrollo social fueron algunos de los temas que marcaron la conversación con Giovanna Romero, vicepresidenta Senior de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Aris Mining, durante el Foro Mujeres Poderosas de Forbes Colombia.

Para Giovanna Romero, una de las 100 Mujeres Poderosas de Forbes Colombia 2026, la construcción de liderazgo no comenzó en una oficina corporativa ni en una sala de juntas. Comenzó en los territorios.

Durante el panel Liderazgo femenino que transforma territorios, la ejecutiva compartió los aprendizajes que ha acumulado durante más de dos décadas trabajando con comunidades mineras en distintas regiones del país.

“Colombia, el territorio colombiano, me ha enseñado que trabajar de la mano de las mujeres, confiar en ellas y escucharlas de una manera genuina, humilde y sencilla, es lo que ha marcado mi trabajo durante estos 25 años”, afirmó.

La conversación exploró cómo ese enfoque ha influido en la estrategia de sostenibilidad de Aris Mining y en la manera en que la compañía aborda su relación con las comunidades donde opera.

Uno de los ejes del diálogo fue el proceso de formalización minera impulsado por la compañía en Antioquia y Caldas.

Romero explicó que este modelo busca generar oportunidades económicas legales para miles de pequeños mineros mientras contribuye a enfrentar la minería ilegal, una problemática que continúa afectando diferentes regiones del país.

“El 33% de nuestra producción proviene de minas formalizadas”, destacó la directiva al explicar el impacto que ha tenido esta estrategia dentro de la operación de la empresa. Sin embargo, insistió en que detrás de los resultados existe un esfuerzo colectivo.

“Ese liderazgo que Forbes reconoce en mí no es solamente mío. Es el liderazgo de las mujeres caldenses, de las mujeres antioqueñas, de las mujeres que trabajan en Aris Mining y de una compañía que entiende que el liderazgo femenino hace parte del negocio”, señaló.

Uno de los momentos más destacados del panel llegó cuando Romero habló sobre el proyecto de caracterización de mujeres conocidas tradicionalmente como chatarreras o guacheras, una iniciativa que permitió comprender mejor las condiciones de vida y las expectativas de cientos de mujeres vinculadas a la cadena minera.

Para la ejecutiva, este trabajo representó una oportunidad para construir programas alineados con las necesidades reales de las comunidades.

“No se hizo solamente una caracterización técnica. Nos permitió conocer desde su esencia cómo querían transformarse y quiénes querían construir otros proyectos de vida”, explicó.

Los hallazgos dieron origen a iniciativas relacionadas con café, apicultura, reciclaje, confección y otros emprendimientos productivos que complementan la actividad minera. A lo largo de la conversación, Romero insistió en una idea que atraviesa gran parte de su visión de liderazgo.

Las transformaciones sostenibles no surgen de soluciones impuestas desde las empresas, sino de procesos construidos junto a las comunidades. “No es llegar a presentar soluciones. No es llegar a solucionar algo que parece que no está solucionado. Los territorios han coexistido de esa forma durante muchísimos años”, y agregó una de las frases más potentes del panel: “No hay soluciones. Hay aportes. Hay aportes que se construyen conjuntamente”.

La declaración resume buena parte del enfoque que ha guiado los programas sociales y ambientales desarrollados por la compañía durante los últimos años. En el cierre del panel, Romero compartió un mensaje dirigido a las nuevas generaciones de mujeres líderes.

Lejos de asociar el liderazgo exclusivamente con posiciones de poder o estructuras jerárquicas, planteó una definición basada en la colaboración y la construcción conjunta. “Liderar no es dirigir. Liderar es crear. Liderar es transformar una necesidad en un objetivo común y hacerlo de manera conjunta”, afirmó.

La conversación dejó una fotografía clara de cómo el liderazgo femenino está ganando espacio dentro de industrias históricamente masculinas y de cómo ese avance puede traducirse en impactos concretos para los territorios.

Más allá de los indicadores de producción o de los proyectos de sostenibilidad, el panel mostró una visión en la que las comunidades, las mujeres y el desarrollo local ocupan un lugar central dentro de la estrategia empresarial.