Nicolás Vanegas, de L'Oréal Groupe, explicó en el Foro Forbes Mujeres Poderosas cómo la equidad de género y la sostenibilidad son decisiones estratégicas que sostienen el crecimiento de la compañía en Centroamérica y la Región Andina.

En un foro dedicado al liderazgo femenino, Nicolás Vanegas llegó como el único hombre en la agenda. “Todo un reto ser el panelista de género en este espacio”, dijo antes de exponer, con datos y sin rodeos, por qué L’Oréal Groupe ha convertido la equidad y la sostenibilidad en ejes del negocio, no en declaraciones de intención.

Vanegas lidera los asuntos corporativos, engagement y sostenibilidad de la compañía para más de 12 países en Centroamérica y la Región Andina, una operación de más de 1.300 empleados de 16 nacionalidades, donde el 65% del personal de planta son mujeres. El argumento que sostiene esa cifra no es filantrópico. “Más del 80% de nuestros consumidores son mujeres. Tenemos que ser consecuentes con eso en toda la empresa”.

Hoy, el 60% de la fuerza laboral de L’Oréal en la región son mujeres, y cerca del 58% de las posiciones de liderazgo también. Para Vanegas, esa proporción es consecuencia directa de entender a quién le vende la compañía, y de medir los avances como se mide cualquier otro indicador del negocio. “La diversidad tiene que ser parte del KPI de todos los directivos. Es lo que hace sostenible a una empresa en el largo plazo”.

La planta de Funza, que produce para 14 países en América Latina, Norteamérica, Europa y Medio Oriente, es el punto de partida para entender cómo L’Oréal opera su agenda de sostenibilidad. La compañía pone cerca de 7.000 millones de productos al año en el mercado global. A esa escala, las decisiones sobre materiales, agua y emisiones tienen un impacto real.

Vanegas presentó los cuatro pilares sobre los que trabaja la compañía. El primero es la descarbonización de toda la cadena productiva. El segundo, la circularidad: reducir un 20% la intensidad del empaquetado en todas las categorías y un 50% el uso de plástico virgen, con metas comprometidas públicamente hacia 2030 y 2050. Una de las palancas concretas en ese frente son los productos de rellenado, que consumen cerca del 70% menos de materiales solo en empaquetado. “Nada hacemos si los consumidores no son conscientes de que tienen que cambiar el hábito”, señaló.

El tercero es la relación con la naturaleza. L’Oréal busca que el 95% de sus ingredientes provengan de fuentes no petroquímicas hacia 2030. El cuarto pilar es el impacto social, y ahí la compañía conecta su propósito con sus marcas de manera directa.

“Porque tú lo vales” no fue solo un eslogan. Vanegas recordó que L’Oréal París empezó a hablar de empoderamiento femenino cuando el tema todavía no estaba en ninguna agenda corporativa. Hoy, cada marca del grupo tiene una causa específica vinculada a su identidad.

En el caso de L’Oréal París, un estudio global identificó el acoso callejero como la problemática número uno que enfrentan las mujeres en el mundo. La respuesta fue desarrollar, junto a una ONG internacional, una metodología de intervención para personas que presencian situaciones de acoso. A la fecha, cerca de 100.000 personas han pasado por ese entrenamiento en la región. “Esto no es un tema solamente de mujeres. La mayoría de las veces no sabemos qué hacer cuando vemos algo así. Lo que creamos son herramientas para actuar”.

Desde 2020, L’Oréal ha invertido 80 millones de euros en iniciativas de impacto social que han beneficiado a 2,5 millones de mujeres. Una de las más consolidadas es el programa Para Mujeres en la Ciencia, desarrollado en alianza con la UNESCO desde hace varias décadas.

El punto de partida del programa es una estadística que Vanegas citó, solo uno de cada tres científicos en el mundo son mujeres. La iniciativa apoya económicamente a investigadoras en Centroamérica y la Región Andina, con una convocatoria anual, jurados externos y un proceso de selección riguroso. A nivel global, más de 4.300 científicas han sido reconocidas. En la región, cerca de 115.

Uno de los casos que Vanegas destacó en el panel fue el de Mabel Torres, primera ministra de Ciencia y Tecnología de Colombia, quien fue participante del programa. “Después de pasar por este premio, en mi región las niñas ya dicen que quieren ser como la doctora Mabel”, contó Vanegas parafraseando a Torres. El programa no financia a científicas que trabajen para L’Oréal. Las apoya porque la compañía considera que la ciencia necesita más perspectivas femeninas, un argumento que Vanegas ancló también en la inteligencia artificial. “Si no hay más mujeres participando en su desarrollo, van a existir sesgos inherentes en todo lo que está pasando en IA”.

Para cerrar su intervención, Vanegas ofreció tres ideas para quienes están construyendo su carrera: conectar con el propósito de la organización donde trabajan, buscar entornos donde equivocarse sea parte del proceso de aprendizaje, y apostar por trayectorias no lineales. “Carreras espagueti, como las llaman en recursos humanos. Las que te hacen mejor líder porque te permiten aprender de forma multidisciplinaria”.