Hay algo casi teatral en la manera en que Cathie Wood describe el mundo. De pie, en la terraza de un hotel en el norte de Bogotá, ante una audiencia que la escucha con la concentración reservada para los creyentes, la fundadora y directora de inversiones de ARK Investment Management, a sus 70 años, habla […]
Hay algo casi teatral en la manera en que Cathie Wood describe el mundo. De pie, en la terraza de un hotel en el norte de Bogotá, ante una audiencia que la escucha con la concentración reservada para los creyentes, la fundadora y directora de inversiones de ARK Investment Management, a sus 70 años, habla de robots que conducen solos, de genomas editados como si fueran líneas de código y de un crecimiento económico global que podría triplicarse en una década.
Lo hace con la misma convicción con que hace cinco años predijo el ascenso de Tesla cuando la mayoría de Wall Street apostaba en su contra. Y también con la misma convicción con que su fondo insignia, ARKK, se desplomó un 67% en 2022.
Wood llegó a Colombia recientemente para algo más que una conferencia. Ocho fondos cotizados de ARK Investment Management comenzaron a negociarse en el Mercado Global Colombiano, el segmento de la Bolsa de Valores de Colombia que permite transar acciones y ETF internacionales con liquidación en moneda local. Seis de esos mismos instrumentos quedaron simultáneamente disponibles en el mercado equivalente de Perú. La operación, desarrollada en alianza con Capital Strategies, permite por primera vez a inversionistas locales acceder a los vehículos de ARK sin necesidad de abrir cuentas en el exterior.
Los fondos listados, identificados con tickers que van desde ARKKCO hasta ARKKUCO, ofrecen exposición a inteligencia artificial, robótica, biotecnología, blockchain, fintech y exploración espacial.
“Nuestros seis ETF estadounidenses y dos ETF UCITS son una forma altamente diversificada de obtener acceso a la innovación”, explicó Wood en una entrevista con Forbes Colombia.
El contexto local no es menor. En 2025, el volumen promedio diario negociado en el MGC superó los $15.399 millones, con un crecimiento cercano al 134% frente al año anterior. En los dos primeros meses de 2026, la negociación de valores extranjeros en ese segmento alcanzó los $863.000 millones, equivalente a cerca del 10% del volumen transado en acciones de emisores colombianos. ARK llega a un mercado que está aprendiendo a mirar hacia afuera.
Wood lleva tiempo observando la región desde Miami. “Hay un interés vital en la innovación y lo que esta puede hacer por la economía latinoamericana”, comentó.
Su lectura del ecosistema regional es favorable pero matizada. Los mercados locales están dominados por bancos, servicios públicos y recursos naturales, aunque hace una excepción para Mercado Libre y Nubank, ambas en su portafolio de fintech.
Tiene también una teoría sobre por qué los empresarios latinoamericanos destacan: “Creo que Latinoamérica tiene algunos de los mejores equipos de gestión del mundo, y eso es porque han tenido que gestionar en medio de tanta volatilidad y adversidad.”
La tesis que presentó en Bogotá descansa sobre cinco grandes plataformas tecnológicas (inteligencia artificial, robótica, almacenamiento de energía, blockchain y tecnología multiómica) que evolucionan simultáneamente y convergen entre sí.
“La convergencia de la IA, la robótica, el almacenamiento de energía, la tecnología blockchain y la tecnología multiómica está creando oportunidades de crecimiento explosivas; cada una por sí misma, pero todas convergiendo”, recalcó.
Proyecta retornos anuales compuestos del 35% durante los próximos cinco años y estima que el crecimiento del PIB real global podría acelerarse del 3% actual a casi el 7% u 8% en una década.
Dos apuestas concentran su mayor entusiasmo. La primera son los vehículos autónomos, un mercado de US$34 billones en valor de empresa donde Tesla, a su juicio, es el jugador mejor posicionado. ARK estima que para 2029, el 86% de las ganancias de la compañía provendrán de su negocio de robotaxis.
La segunda es la edición genética mediante CRISPR. CRISPR Therapeutics ya genera ingresos curando la anemia falciforme y la beta-talasemia, y desarrolla un tratamiento para reducir el colesterol de forma permanente que podría ahorrar hasta 2,8 billones de dólares al sistema de salud global. La compañía vale apenas US$5.000 millones.
“Piénsalo, vale 5.000 millones hoy y están desarrollando soluciones que eliminarían US$3 billones en gastos médicos de la economía”, dijo Wood. “Me siento tan convencida de esto como lo estaba con Tesla cuando pasaba por su ‘infierno de producción’.”
Quienes han seguido a Wood saben que estas proyecciones vienen acompañadas de un historial que es, al mismo tiempo, su mayor argumento y su principal vulnerabilidad. ARK llegó a administrar cerca de US$50.000 millones. ARKK fue uno de los vehículos más rentables de 2020 y 2021, pero en 2022 perdió dos tercios de su valor. Hoy mantiene un retroceso máximo del 77% respecto a sus máximos históricos, aunque en 2025 registró un rendimiento cercano al 33%, superando al S&P 500.
Wood no elude esa historia. La reconoce, la reencuadra y señala que el Nasdaq también perdió cerca del 80% durante la burbuja puntocom y desde entonces ha ganado aproximadamente un 2.000%.
Para los inversionistas colombianos que apenas comienzan a familiarizarse con los ETF, la llegada de ARK al MGC es una señal del momento que atraviesa el mercado local. Para quienes ya conocen la historia de Wood, es una invitación a decidir en qué parte del ciclo se encuentran: si al principio de una revolución o en el prólogo de otra burbuja. Wood, por supuesto, tiene una opinión muy clara al respecto.
