Padova inauguró una tienda temporal en Puerto Banús, fortaleciendo su presencia internacional y llevando su propuesta de diseño y artesanía colombiana a uno de los principales referentes del lujo en el Mediterráneo.
Hace más de dos décadas, durante un viaje de trabajo a Hong Kong, Catalina Leyva descubrió que el lujo iba mucho más allá de las prendas exclusivas. La experiencia que vivió en una boutique de Canton Road la llevó a preguntarse cómo construir una marca capaz de hacer sentir especiales a sus clientes, una idea que años después daría origen a Padova.
Ese proyecto tomó forma en 2016 con el lanzamiento de la marca caleña, enfocada en combinar diseño, feminidad, atención al detalle y una experiencia de compra diferenciada. Ahora, una década después, la compañía acaba de dar uno de sus pasos más ambiciosos con la apertura de una tienda en Puerto Banús, Marbella, uno de los destinos de lujo más reconocidos de Europa.
La nueva ubicación opera bajo el formato de summer pop-up durante cuatro meses y se convirtió en la quinta tienda física propia de la empresa. La apertura busca fortalecer el posicionamiento internacional de la marca en un mercado caracterizado por la presencia de turistas y compradores de alto poder adquisitivo procedentes de distintas regiones del mundo.
Según la compañía, Puerto Banús fue seleccionado por la afinidad entre el perfil de sus visitantes y la propuesta de valor de Padova, centrada en la autenticidad, la artesanía y el diseño. La expansión también responde al reconocimiento que la marca ha venido construyendo en Europa a través de canales digitales y de su red de distribución internacional.
“Nuestro crecimiento nunca ha sido una carrera por abrir más puntos de venta. Cada ubicación responde a una decisión estratégica y a la convicción de que podemos llevar una propuesta de lujo cálida, auténtica y colombiana a mercados internacionales”, aseguró Catalina Leyva.
Actualmente, Padova tiene presencia en 15 mercados, entre ellos Estados Unidos, México, Chile, Francia y Jordania. La nueva tienda incorpora además elementos de artesanía colombiana, como una pared tejida a mano por el maestro artesano Ramiro Rodríguez, quien llevó por primera vez su trabajo a Europa para este proyecto.
Con esta apertura, la empresa busca consolidar una expansión internacional basada en una premisa que ha acompañado a la marca desde sus orígenes: que el lujo está en la experiencia que recibe el cliente.
