Mientras Hollywood tambalea, la estrella de redes sociales graba contenido guionizado creado para distribución digital, con miles de millones de visualizaciones y decenas de millones de dólares en ingresos publicitarios.
Para ver hacia dónde se dirige el negocio del entretenimiento, basta caminar unos cientos de metros desde la pista del aeropuerto de Burbank hasta un complejo de bodegas de 125.000 pies cuadrados, donde los aviones de Southwest rugen sobre el techo y los trenes de Amtrak hacen vibrar las paredes.
Adentro hay un laberinto de celdas de cárcel y salas de hospital, tribunales y salones de clase. Todos son sets donde Dhar Mann y su equipo de 200 personas producen programas digitales que, en una semana típica, acumulan cerca de 300 millones de visualizaciones en Facebook, YouTube, Instagram y TikTok. Los canales sociales de Mann tienen 160 millones de seguidores globales. Su contenido se traduce a 13 idiomas. El año pasado, Dhar Mann Studios obtuvo ingresos estimados de US$65 millones por YouTube AdSense, anuncios In-Stream de Facebook y acuerdos de marca con Adobe, Old Navy y la NFL.
“La mayoría de los estudios tradicionales crean contenido y esperan que la audiencia los siga. Nosotros escuchamos a la audiencia y seguimos lo que quiere”, dice Mann, de 42 años. “Podemos hacerlo gracias a nuestro sistema rápido de retroalimentación y a nuestra relación directa con la audiencia”.
En un mundo fragmentado y complejo, los videos de Mann son optimistas y fáciles de entender: relatos de Horatio Alger de 24 minutos para el algoritmo. No son dignos de un Óscar. Los personajes son planos, las tramas predecibles. Los actores interpretan arquetipos únicos: el abusador, la víctima, el chico popular, el patito feo. El héroe siempre gana, el villano siempre pierde y el espectador siempre recibe una lección satisfactoria. Los títulos de los episodios son fuertes y claros: Nerd Fights Jock to Win Back His Ex; Geeky Girl Is Secretly a Beauty Queen; Big Brother Helps Sibling With Autism, este último el video más visto de Mann en YouTube, con 69 millones de visualizaciones.
Los espectadores tienden a ser internacionales y diversos. En 2025, la National Football League se asoció con la marca de mensajes positivos de Mann y lo nombró Chief Kindness Officer de la liga. “Seguimos impulsando audiencias más jóvenes, así como a nuestros fanáticos latinos y mujeres”, dice Tim Ellis, CMO de la NFL. “Dhar atrae a un segmento muy importante de esa base de seguidores”.
Titanes de YouTube
Desde acrobacias familiares hasta una cobertura profunda de videojuegos, el enfoque en nichos les está dando a los Top Creators millones de fanáticos y dólares.

Zamolo convirtió los vídeos para toda la familia en una fortuna mediática creando parodias de superhéroes exagerados y acrobacias espectaculares (construyendo un parque acuático en su casa) para sus 22 millones de suscriptores de YouTube. En 2025, aprovechó su vasto alcance para lanzar la marca de suplementos de fertilidad Molo, que vende en línea y a través de Walmart. Foto: SEBASTIAN NEVOLS PARA FORBES.

SEBASTIAN NEVOLS PARA FORBES
Los fanáticos acuden por los mensajes identificables y los finales felices. “Funciona porque son historias universales”, dice Sean Atkins, CEO de Dhar Mann Studios y exejecutivo de MTV y Discovery. “A los seres humanos les gusta saber quién es el bueno, quién es el malo y que el malo va a perder”.
La operación de Mann tiene la infraestructura de un estudio tradicional y la flexibilidad de una startup ágil. “Ha tomado cada aspecto de la vieja escuela de la gran narración y lo ha replanteado para una nueva audiencia en una nueva plataforma”, dice Jeffrey Katzenberg, cofundador de DreamWorks y expresidente de Disney. “Es un estudio del siglo XXI”.
Los estudios tradicionales invierten millones para hacer un programa, venderlo —si tienen suerte— a una cadena o plataforma de streaming y lanzarlo al público varios meses después. Mann graba y estrena programas semanalmente. Es dueño de la distribución y de la audiencia. Esa agilidad le permite ajustarse al instante a las tendencias, al sentimiento de los espectadores y a los datos de interacción. “Son rápidos y responden a lo que ven en los comentarios y a cómo la gente reacciona a ciertos temas”, dice Sibyl Goldman, vicepresidenta de alianzas con creadores de Meta. “Es contenido compartible, emocional y positivo”.
Es una fórmula ganadora en un entorno terrible. El Hollywood tradicional se está marchitando. La producción se ha trasladado al extranjero o a otros estados en busca de generosos beneficios fiscales y menores costos. Los empleos de cine y televisión en Los Ángeles se han reducido 33%, de 150.000 trabajos en 2022 a 101.000 en 2025.
El contenido de Mann es barato de producir. Como la audiencia sintoniza por la historia, no por el poder de las estrellas, los actores de Mann son asequibles. No paga por guiones costosos ni por licenciar propiedad intelectual. Su estudio está integrado verticalmente: casting, iluminación, escritura, vestuario. Incluso hay una tintorería en el lugar. Otro gran ahorro de costos: el estudio no está sindicalizado.
La historia de vida de Mann podría salir directamente de uno de sus guiones. Criado en Alameda, California, por inmigrantes indios, se graduó de UC Davis y lo intentó y fracasó tanto en el cannabis como en el desarrollo inmobiliario, una desventura épica que terminó con Mann declarándose no culpable pero sin disputar los cargos por fraude grave, cargos que desde entonces han sido eliminados de su expediente. En 2018, estaba quebrado y deprimido. Para inspirarse, leyó sobre personas que pasaron del fracaso al éxito. Giró la cámara hacia sí mismo y grabó cien videos motivacionales para publicar en línea. Nadie los vio. Un día filmó a amigos actuando una de sus historias. Recibió más de un millón de visualizaciones en Facebook y Mann transformó su apartaestudio en un estudio de cine. En 2020, alquiló un espacio en un antiguo gimnasio para grabar. Cada vez que llegaba un cheque, construía un nuevo set.
Durante años, Mann obtuvo la mayor parte de sus ingresos de anuncios en YouTube y Facebook. Ahora se está expandiendo a otras redes. En 2025 se asoció con Samsung para ofrecer un canal FAST de 24 horas. En enero, cerró un acuerdo con Fox Entertainment para producir dramas verticales, que son programas de 90 minutos hechos para smartphones y serializados en adictivos clips de 90 segundos. El plan: crear 40 dramas en 18 meses. Dice Mann: “Lo mejor que me pasó fue no tener experiencia tradicional en estudios ni en cine”.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes US
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