Dominar herramientas como ChatGPT o Google Gemini ya no es suficiente para destacar en el mercado laboral. Mientras la inteligencia artificial automatiza tareas y acelera procesos, las empresas están priorizando otro tipo de capacidades para la elección del talento humano.

Durante décadas, el conocimiento especializado fue la principal moneda de cambio en el mercado laboral; sin embargo, la llegada de la inteligencia artificial está modificando esa lógica. Ahora las empresas no solo buscan profesionales que sepan usar herramientas tecnológicas, sino personas capaces de interpretar información, tomar decisiones y liderar equipos en entornos cambiantes.

Brian Elliott, estratega del futuro del trabajo y CEO del think tank Work Forward, describe este fenómeno como una “inversión histórica”. La ventaja ya no está en acumular conocimiento experto, sino en combinar experiencia, capacidad de aprendizaje y liderazgo.

Según una encuesta global de LinkedIn, uno de cada cinco profesionales considera que no contar con las habilidades adecuadas está dificultando su búsqueda de empleo. Este debate ha aterrizado en Colombia. El país enfrenta una rápida digitalización empresarial, aunque mantiene brechas de talento en áreas tecnológicas y de transformación digital.

De acuerdo con el informe Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, las empresas consideran que las habilidades con mayor crecimiento hacia 2030 serán la alfabetización tecnológica, la resiliencia, la flexibilidad, el liderazgo, la influencia social y el aprendizaje continuo. El estudio advierte que las competencias humanas están ganando relevancia al mismo tiempo que avanzan tecnologías como la IA y el análisis de datos. 

Para el país, esto implica que la competitividad laboral se basará en ejecutar tareas repetitivas y más de la capacidad para coordinar personas, resolver problemas complejos y adaptarse rápidamente a nuevas herramientas.

Habilidades con mayor demanda

La comunicación encabeza la lista de capacidades más valoradas por los empleadores. La encuesta global Corporate Recruiters Survey 2026, elaborada por GMAC con más de 620 reclutadores y responsables de contratación, propone que la comunicación y la resolución de problemas son las habilidades más demandadas actualmente. 

Este segmento ya no se limita a cargos comerciales o directivos. Incluso en áreas técnicas, como la ingeniería o el desarrollo de software, las compañías buscan profesionales capaces de explicar ideas complejas, coordinar equipos multidisciplinarios y traducir datos en decisiones de negocio.

La segunda habilidad destacada es el storytelling, o la capacidad de construir narrativas claras sobre resultados, proyectos y logros. Según Margaret Burke, líder de adquisición y desarrollo de talento de PwC, esta competencia se vuelve evidente durante los procesos de selección. Los reclutadores ya no quieren escuchar qué sabe hacer un candidato; quieren entender cómo ha generado impacto y qué resultados concretos ha obtenido.

El storytelling aumenta con la IA, ya que la tecnología puede entregar información, pero no construir un relato persuasivo sobre su significado. Explicar por qué un dato es importante, cómo afecta a un cliente o qué oportunidad revela para un negocio sigue siendo una tarea humana.

La llegada de la inteligencia artificial está redefiniendo lo que las empresas consideran un trabajador valioso. Si durante años la experiencia en funciones específicas fue uno de los principales criterios de contratación, hoy los empleadores priorizan perfiles capaces de asumir nuevos retos, aprender rápidamente y desenvolverse en entornos de cambio constante. Esto se refleja en la más reciente encuesta Corporate Recruiters Survey de GMAC, que ubica la adaptabilidad entre las habilidades más demandadas por las organizaciones a nivel global.

Por su parte, el Foro Económico Mundial advirtió que competencias como la resiliencia, la flexibilidad y la agilidad figuran entre los atributos que más ganarán relevancia hacia el final de la década, impulsados por la transformación tecnológica y los cambios en los modelos de negocio.

En Colombia, el sector financiero, comercio, tecnología y servicios empresariales aumentan la adopción de herramientas de inteligencia artificial, la capacidad de ajustarse a nuevas dinámicas de trabajo se volverá una ventaja competitiva importante.

La curiosidad intelectual se está consolidando como una de las habilidades más valiosas. Más allá de la disposición para aprender, implica la capacidad de cuestionar, explorar nuevas ideas y desenvolverse con solvencia en escenarios para los que no existen respuestas evidentes. Aly Sparks, directora global de recursos humanos de LHH, señaló que las empresas buscan profesionales capaces de resolver problemas en contextos desconocidos, una competencia que cobra relevancia en un mundo donde la tecnología, los mercados y las dinámicas de trabajo evolucionan a gran velocidad.

En la práctica, el “interés” es lo que convierte herramientas como ChatGPT y otros sistemas de inteligencia artificial en aceleradores de productividad. No se trata de utilizar la tecnología, sino de entender sus posibilidades, desafiar sus respuestas, identificar nuevas aplicaciones y descubrir oportunidades que otros podrían pasar por alto.

Existe una percepción de que la inteligencia artificial reemplazará empleos. Pero los expertos coinciden en que el impacto de la IA va más allá del reemplazo de trabajadores. Para países como Colombia, el reto no es adoptar nuevas tecnologías, sino desarrollar el talento humano capaz de aprovecharlas, complementarlas y convertirlas en una fuente de productividad e innovación.

Con información de Forbes US

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