La empresa completa ocho días operando al 75% de su capacidad y comenzó a reducir turnos, contratos y equipos en sus operaciones mineras.
La crisis en el suministro de gas de Canacol Energy comenzó a trasladarse al empleo y a la economía regional. Cerro Matoso informó que, tras ocho días operando por debajo de su capacidad, ya relevó temporalmente de sus funciones a cerca de 100 trabajadores, redujo más de 120 contratistas y recortó una cuarta parte de sus contratos de bienes y servicios, mientras advierte que podría detener de forma indefinida una de sus dos líneas de producción.
La compañía afirmó que las entregas de gas de Canacol han fluctuado en los últimos días entre 5.000 y 6.000 MBTU diarios, apenas una tercera parte del volumen contratado.
Esa inestabilidad la obligó a detener temporalmente la operación regular de una de sus dos líneas de producción, reduciendo cerca del 50% de su capacidad productiva.
Si las restricciones se mantienen o se profundizan, Cerro Matoso asegura que tendrá que detener de forma indefinida esa línea de producción. Esto implicaría una nueva reorganización de su fuerza laboral, menores compras de bienes y servicios, una reducción del empleo y menores aportes por impuestos y regalías para la región y el país.
La empresa sostiene que tiene un contrato de suministro de gas natural con Canacol vigente hasta 2029. Sin embargo, la productora solicitó ante una corte de Canadá autorización para terminar anticipadamente sus contratos de suministro en Colombia, incluido el de Cerro Matoso, decisión avalada en primera instancia por la Corte de Alberta.
La minera reiteró su llamado a la Superintendencia de Sociedades, la Superintendencia de Servicios Públicos y al Ministerio de Minas y Energía para que adopten medidas que protejan a los trabajadores, contratistas, comunidades y a las más de 50.000 personas que, según la compañía, dependen directa e indirectamente de esta operación minero-industrial.
