Tomar el control de tus gastos puede parecer un reto, pero debe ser como un juego con logros por desbloquear para que resulte gratificante. A medida que pongas en práctica estos métodos para ahorrar, irás adquiriendo los hábitos financieros positivos que necesitas para que tu dinero te rinda más y te encaminarás hacia el logro de tus objetivos financieros.

Sí, ahorrar en estos tiempos no es fácil, pero para lograr grandes cambios, es importante dejar de hacer las cosas que hacemos siempre. Algunos de nuestros hábitos son aprendidos, otros simplemente actos no conscientes. Por ello, hoy te compartimos cinco ideas que, si verdaderamente estás dispuesto a seguir, cambiarán la forma en que usas y aprovechas tu dinero. 

Considera el ahorro como una factura más que debes pagar

Una de las formas más sencillas de acumular ahorros es tratarlos como cualquier otro gasto que tengas que pagar. En lugar de ahorrar lo que te sobra al final de la semana o del mes, aparta una pequeña cantidad fija en cuanto cobres, verás cómo crece al paso de las semanas. 

Paga con tarjeta de débito o en efectivo

Las tarjetas de crédito son una herramienta financiera importante, pero si tiendes a gastar de más cuando la llevas en la cartera, plantéate pagar con tarjeta de débito o en efectivo, al menos por un tiempo. 

Hacer compras con el dinero que tienes en la mano, en el bolsillo o en tu cartera ayuda a controlar tus gastos, ya que verás inmediatamente el efecto en el saldo de tu cuenta. Por el contrario, las tarjetas de crédito retrasan el impacto en tus gastos hasta que recibas el siguiente estado de cuenta, lo que aumenta el riesgo de que, sin darte cuenta, gastes más de lo que tenías previsto. Gastar de más con tus tarjetas de crédito también podría afectar gravemente a tu puntuación crediticia.

Planifica la comida de la semana

El plan en este sentido necesita ser integral: Planificar las comidas con antelación, hacer una lista de la compra y ceñirte a ella para evitar los gastos impulsivos. Elegir productos de marca libre o comprar al por mayor también ayuda a reducir los gastos a largo plazo.

A algunas personas también les resulta útil consultar las aplicaciones de los supermercados o las ofertas semanales antes de ir a comprar, ya que a menudo destacan descuentos en artículos que ya tienes pensado comprar.

Prueba hacer un reto ‘no-buy’

Si buscas romper de una vez por todas con el gasto excesivo, plantéate hacer un “no-buy”, un reto que consiste en dejar de golpe los gastos discrecionales durante un periodo determinado, por ejemplo, una semana a un mes. 

Al descartar algunos caprichos podrás reorientar tu comportamiento y empezar a adquirir hábitos financieros positivos que necesitarás para reducir tus gastos a largo plazo. 

Tú pones las reglas, elige periodos cortos para ir eliminando tus compras impulsivas; para los más largos, podrías flexibilizar las reglas, por ejemplo, permitiéndote reponer los artículos que se agoten para que el reto sea realista. 

Si te das cuenta de que gastas demasiado en un tipo concreto de artículo, como cosméticos, videojuegos o ropa, podrías centrar tu “no-buy” justo enfocado en ellos. 

Compra ‘a la carta’

En su libro “Te enseñaré a ser rico. Sin sentimiento de culpabilidad, sin excusas, sin tonterías”, Ramit Sethi sugiere poner en práctica una estrategia específica en relación con nuestros gastos automáticos y recomienda un método para combatirlos. 

El método a la carta consiste en cancelar tus suscripciones y pagar por los servicios solo cuando es necesario. Por ejemplo, pagar por la película que quieres ver en lugar de hacer tu pago mensual y casi religioso a la plataforma de streaming de tu preferencia. 

Las ventajas que ofrece esto son varias: eres consciente de tus gastos cada vez que pagas por las cosas; ves y valoras lo que compras; y ahorras más de lo que crees.

El método a la carta “desautomatiza” tu vida, por lo que tendrás que hacer o rechazar manualmente los pagos, eso hará que siempre estés al tanto de esos pagos. 

Para poner en práctica este método, Sethi sugiere calcular lo que has gastado en el último mes en suscripciones; cancelarlas y comprar a la carta; al siguiente mes calcular cuánto gastaste en esos productos; comparar ambas cifras y corroborar si en efecto gastas menos. 

Averigua qué suscripciones innecesarias vacían tu cartera y cambia desde este mes tu comportamiento financiero. 

Como ves, ahorrar dinero no consiste en hacerlo todo a la perfección. Se trata de entender en qué te gastas el dinero y de introducir cambios que se adapten a tu situación. Incluso los pequeños hábitos cotidianos pueden marcar la diferencia con el tiempo, tanto a la hora de reducir gastos como de evitar desperdicios.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes México

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