La economía acumuló un crecimiento de 2,77% entre enero y mayo, pero analistas advierten que la expansión continúa concentrada en el gasto público y los servicios, con debilidad en los sectores productores de bienes.
La economía colombiana aceleró su ritmo de crecimiento en mayo y registró su mejor desempeño en lo corrido de 2026. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) informó que el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE), considerado un anticipo mensual del comportamiento del PIB, creció 4,1% frente al mismo mes de 2025. Con este resultado, la actividad económica acumula un crecimiento de 2,77% entre enero y mayo del año.
El resultado superó el crecimiento revisado de 3,2% registrado en abril y confirmó un mayor dinamismo de la actividad económica durante el segundo trimestre. En cifras ajustadas por efectos estacionales y calendario, la economía creció 4,08% anual y 0,72% frente al mes inmediatamente anterior, más del doble del avance mensual observado en abril, cuando había sido de 0,31%.
Las actividades de servicios volvieron a ser el principal motor del crecimiento. El grupo de actividades terciarias registró un avance de 5,36%, impulsado especialmente por el agregado que incluye administración pública, educación, salud, actividades artísticas, entretenimiento y otros servicios, el cual creció 10,52%.
De acuerdo con las cifras del DANE, este segmento aportó 2,75 puntos porcentuales al crecimiento total de la economía, equivalente a cerca de dos terceras partes del resultado de mayo. También contribuyeron el suministro de electricidad, gas y agua, que creció 5,76%, así como el comercio, el transporte, el alojamiento y los servicios de comida, con un avance de 2,38%. En contraste, las actividades primarias aportaron apenas 0,09 puntos porcentuales al crecimiento total y las actividades secundarias, que incluyen industria y construcción, solo 0,06 puntos.

Para Diego Montañez-Herrera, analista económico, el resultado muestra que la actividad económica “tomó fuerza en mayo” y alcanzó su mayor crecimiento en lo corrido de 2026. Sin embargo, advierte que el desempeño continúa siendo desigual, pues el impulso sigue concentrado en los servicios mientras los sectores productores de bienes permanecen rezagados.
En línea con esa lectura, las actividades primarias, que agrupan agricultura y minería, crecieron apenas 0,66%, mientras que las actividades secundarias, que incluyen industria manufacturera y construcción, avanzaron solo 0,47%, muy por debajo del crecimiento de la economía en su conjunto.
Incluso frente a abril, las actividades primarias retrocedieron 0,12% en términos desestacionalizados, mientras que las secundarias crecieron apenas 0,31%, lo que contrasta con el avance de 0,89% registrado por los servicios.
El crecimiento sigue siendo desigual
Para el equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, el resultado también esconde señales de alerta sobre la composición de esa expansión.
Según su análisis, el crecimiento ha estado fuertemente apalancado por las ramas de administración pública, educación, salud, entretenimiento y otras actividades de servicios.
De hecho, al excluir del análisis las actividades de administración pública y entretenimiento, el crecimiento de la economía en mayo habría sido de apenas 1,8%, en lugar del 4,1% reportado por el DANE.
La entidad atribuye parte de ese comportamiento a factores coyunturales. Por un lado, la mayor ejecución presupuestal del Gobierno Nacional en el tramo final de la actual administración ha impulsado el gasto público. Por otro, el gasto en recreación se ha visto favorecido por un calendario con más eventos, conciertos y actividades deportivas, incluido el impacto asociado a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Ahora bien, ambos factores son transitorios. Una vez se disipen esos impulsos, la economía volverá a depender del comportamiento de sectores que aún muestran debilidad, como la agricultura, la minería, la industria y la construcción.
En ese escenario, y en medio de un eventual ajuste fiscal y de un contexto de tasas de interés todavía elevadas, el Banco de Bogotá prevé una moderación del crecimiento desde finales de 2026, con un efecto más marcado durante 2027.
La presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, coincidió en que el resultado evidencia una recuperación aún desigual. “La economía creció 4,1% en mayo, pero el titular no cuenta toda la historia: industria y construcción apenas avanzaron 0,47%. Colombia no puede depender de un solo motor. El reto es pasar del crecimiento impulsado por servicios y gasto a una expansión basada en inversión, producción, exportaciones y empleo formal. Crecer es positivo. Crecer con bases sostenibles es indispensable”, afirmó.
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