La diseñadora Manuela Álvarez ha construido un modelo que integra un componente creativo y otro pedagógico para comprender la artesanía como invaluable riqueza cultural.

Los reflectores apuntan hacia Colombia como uno de los países que lideran la conversación sobre el lujo latinoamericano, siendo la cuna de proyectos que instalan una narrativa renovada sobre la artesanía, el enfoque sociocultural y las redes de crecimiento del sector moda. Entre los exponentes de esa ola figura Manuela Álvarez, la diseñadora y directora creativa de MAZ.

Más de una década de investigación, creación y trabajo colectivo sustentan una filosofía de marca en la que convergen la sostenibilidad y la pedagogía. Con esta propuesta, Álvarez inaugurará la Semana de la Moda en Colombia 2026.

En palabras de Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda, “[la pasarela de MAZ] es una muestra del poder que tienen las historias construidas desde la identidad y una enorme inspiración para las nuevas generaciones creativas”.

La diseñadora habló con Forbes Life Colombia sobre el concepto de la colección ‘Oh My Heart’ que presenta en pasarela, los detalles del show y la etapa dorada que atraviesa su carrera.

“Es una oda al cambio continuo, a la sensación de pérdida, resiliencia y esperanza, que nos atraviesa a todos los seres humanos simplemente por estar vivos. Es una oda a la belleza de vivir, del dolor y el estar bien y respirar”, dice Álvarez y, con un gesto que acompaña sus palabras, cierra los ojos y se abraza el corazón.

Serán cuatro momentos cromáticos y emocionales: el negro, el rojo, el azul y el crudo. Además veremos en escena cerca de diez técnicas artesanales, entre trenzados de cuero, tejido de punto, iracas, fieltro nuno y otras exploraciones textiles.

En esencia, será un espectáculo performático, como lo imaginó desde el principio, acompañado de música en vivo interpretada por la Orquesta Filarmónica de Medellín y la Orquesta Sinfónica de Medellín, y desde una locación que describe como “un contenedor del alma de regeneración social”. Asegura que el mensaje resonará en cada asistente desde su sensibilidad y el momento de vida en el que esté.

De talla mundial

La moda no fue ajena a la fiesta mundialista en Colombia, y en su día de presentación el seleccionado nacional lució un traje de gala diseñado por el equipo de MAZ en un proyecto colaborativo con Adidas y la Federación Colombiana de Fútbol.

Los trajes fueron confeccionados por más de 40 manos artesanas. Para elaborarlos se produjeron más de 450 metros de telar horizontal en algodón 100%, destinados a la creación de más de 70 trajes oficiales para la delegación. Álvarez explica que la tela fue teñida a mano y posteriormente pasó por un proceso de estampado que no utiliza una sola gota de agua, desarrollado con el apoyo de Leon Amitai, CEO del grupo colombiano Sutex.

Cada diseño se complementa con un pin de la “Bienaventuranza” elaborado a mano en chaquiras. La pieza nació de la primera colaboración con Adidas, Raíz de Fénix, y fue cocreada junto con la comunidad Kamsá Biya del Valle del Sibundoy, en Putumayo, y el grupo artesanal Curarte, liderado por Eysen y Teresa Jacanamijoy. El origen de este símbolo se remonta a un ejercicio de sensibilización sociocultural realizado en el territorio, del que surgió una reinterpretación del logo de Adidas: “para ellos representaba la planta del maíz, que es un símbolo de generosidad, abundancia y vida”, explica Álvarez.

Como parte de esa apuesta por visibilizar el trabajo artesanal, cada traje incorpora una marquilla con información sobre el artesano que lo confeccionó, la técnica utilizada y el tiempo invertido en su elaboración.

Creatividad y pedagogía

Como tejido a mano en el ADN de la marca, la comunidad tiene un valor esencial en su proyecto creativo, por lo que hay una intencionalidad en reconocer las voces, manos y rostros que hay detrás de cada pieza. Álvarez ha construido un modelo que integra un componente creativo y otro pedagógico para comprender la artesanía como una riqueza cultural base, que el diseñador interviene de otras maneras, pero que domina con maestría el artesano.

Explica que los laboratorios creativos buscan hacer una exploración conjunta de fibras, tejidos y técnicas, sin pasar por encima del conocimiento tradicional, mientras que el componente pedagógico entrega herramientas al artesano para que aprenda a estructurar sus propias colecciones y proyectos, incorporando conceptos básicos de la industria y el mercadeo.

Ahí está el corazón del lujo latinoamericano. “El lujo tradicional, que conocemos —italiano, francés o asiático como el japonés— viene de una industria que ha sido desarrollada por muchísimos años, nosotros no tenemos cómo competir ahí en cuanto a fibras, maquinaria o acabados. Pero hay un lujo latinoamericano que viene de la riqueza tradicional, ancestral y artesanal, que es precisamente la belleza de lo hecho a mano con una energía muy potente cultural. En eso sí podemos competir en el mundo”, explica Álvarez.

Una mirada que hace contrapeso a la masividad de la moda actual y que vuelve a mover la aguja hacia lo humano, la trazabilidad y la ética.

En MAZ este modelo de aplicación se llama 360 Holistic Sustainable Process, del que Álvarez ha hablado en espacios como UN Conscious Fashion and Lifestyle Network en Nueva York y la Cumbre Iberoamericana de Sostenibilidad durante la Asamblea General de la ONU.

Su visión ha hecho eco en importantes escenarios de la moda, como el Premio LVMH, que distingue a la nueva generación de diseñadores, convirtiéndose en la segunda marca colombiana en alcanzar la instancia de semifinalistas en los 13 años del certamen.

Con ello, MAZ reafirmó que tiene una historia potente, con alma y espacio para evolucionar. “Sentimos que llegamos a un sitio en donde queremos estar, que es moda mundial de primera categoría. Estamos seguros de que tenemos un espacio ahí para tener una voz”.

Circuito de lujo

‘Uniqueness is the New Luxury’ es el concepto de la 37° edición de Colombiamoda, que aspira a reunir más de 70.000 asistentes en los días de feria y expandir el horizonte de negocio de la industria moda con un pool de más de 18.000 compradores, 20% de ellos internacionales.
“Colombiamoda cada vez más se posiciona como ese punto de encuentro de la moda latinoamericana; es la semana de la moda de mayor trayectoria y contenido que abraza esa integridad del sistema de moda latinoamericano”, destaca Leonor Hoyos, directora de ferias de Inexmoda.

Luego de sus paradas en Miami y Nueva York, la feria aterrizará en Cali, en el Valle del Cauca, revela Hoyos. “Será un pre-show que evidenciará una región que, desde su capital creativo e industrial, ha sido trascendental en el posicionamiento del país en el negocio de la moda”.

El calendario se amplía a siete días completos de actividades alrededor del circuito de moda, bienestar y cultura. “Tres días nos estaban quedando muy cortos. Este año iniciamos desde el sábado 25 de julio con un opening weekend, con puestas en escena y espacios abiertos a la comunidad con marcas que hablan de estilo de vida y wellness”. La agenda continúa con la pasarela inaugural el 27 de julio y se extenderá hasta el 31 de julio en jornadas de negocios, networking y conocimiento.

Hoyos contó que habrá más de 40 pasarelas, lo que representa un crecimiento del 14%, y que movilizará una importante red de actores dentro y fuera de los escenarios.

Para Inexmoda es fundamental cubrir la pirámide completa del negocio, por lo que su robusta muestra comercial se complementa con espacios para el conocimiento. “Traemos esas voces líderes y referentes de la industria a hablar de estrategia y tendencias desde la industria, y con un apartado que hemos activado ya hace varios años enfocado en sostenibilidad”.

Su fin es posicionar a Colombia y Latinoamérica como regiones capaces de proponer moda y marcar tendencias globales.

#NuestraRevista Este artículo se publicó en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de julio. Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.