Audi reportó una caída del 12,5% en sus ingresos y un margen operativo de apenas 3,6%, por debajo de su meta anual.
La caída de las ventas en China y Estados Unidos llevó a la marca premium de Volkswagen, Audi, a acelerar la reestructuración de su negocio y revisar a la baja sus previsiones para 2026, en medio de un entorno marcado por la presión de los costos y la competencia.
“Los desafíos globales aumentan la presión para actuar”, afirmó Juergen Rittersberger, director financiero de Audi. “Para mantenernos competitivos a nivel mundial, debemos trabajar junto con el Grupo Volkswagen para reajustar nuestro modelo de negocio e implementar mejoras estructurales a gran escala”, añadió.
Como parte de ese proceso, Audi continúa reduciendo su capacidad de producción. La planta de Neckarsulm, en el suroeste de Alemania, figura entre las cuatro fábricas alemanas de Volkswagen que podrían cerrar después de 2030 debido a los altos costos de producción, la creciente competencia de los fabricantes chinos y las presiones arancelarias.
Actualmente, la planta tiene una capacidad de producción anual de 225.000 vehículos, unas 75.000 unidades menos que en años anteriores. Además, la compañía acordó eliminar el turno nocturno de la fábrica, dedicada exclusivamente a la producción de vehículos con motor de combustión.
Audi recorta sus previsiones para 2026
Los ingresos del Grupo Audi —que también integra a Lamborghini, Bentley y Ducati— cayeron un 12,5% interanual, hasta US$17.100 millones), durante el segundo trimestre.
El beneficio operativo descendió un 3%, hasta 533 millones de euros, mientras que el margen operativo se ubicó en 3,6%, por debajo del objetivo anual de entre 5% y 7% fijado por la compañía.
Ante este panorama, Audi revisó a la baja sus previsiones para el resto del año, al señalar que la debilidad del mercado chino y el conflicto en Medio Oriente continúan afectando su desempeño.
Volkswagen, presentó sus resultados trimestrales el pasado viernes. Aunque el beneficio del grupo cayó un 9,5%, los analistas identificaron señales de estabilización que podrían dar margen al director ejecutivo, Oliver Blume, para avanzar en las negociaciones con los sindicatos sobre un plan de reducción de costos y empleo.
Escrito por Santiago Sánchez,
Con información de Reuters.
Lea también: Grupo Abra compra 20 aviones Embraer y refuerza su expansión en América Latina
