La posibilidad de una fusión entre ambas compañías entusiasmó a inversores y analistas en los últimos meses, especialmente durante la histórica salida a bolsa de SpaceX.

Tesla tiene varias opciones para separar su negocio en China —todas ellas complejas— si el CEO Elon Musk decide que es un paso necesario para fusionar la automotriz con su compañía de cohetes SpaceX.

Analistas e inversores consideran que las posibilidades más viables son la escisión de la unidad china de Tesla, un acuerdo de licencia para que un tercero utilice su marca y tecnología, o una venta directa. Cada una de estas opciones plantea interrogantes espinosos sobre el uso de la propiedad intelectual de Tesla y la participación del gobierno chino en la empresa, de acuerdo con los analistas.

La posibilidad de una fusión entre ambas compañías, valoradas cada una en más de un billón de dólares, entusiasmó a inversores y analistas en los últimos meses, especialmente durante la histórica salida a bolsa de SpaceX, que alcanzó los 75,000 millones de dólares en junio.

Musk avivó las especulaciones durante la presentación de resultados de Tesla el mes pasado al mencionar la creciente superposición entre ambas empresas. El Wall Street Journal informó la semana pasada que se había indicado a los ejecutivos del fabricante de automóviles que se prepararan para la separación de su negocio en China ante una posible fusión.

El multimillonario negó la noticia, afirmando que dicha separación “ni siquiera se había planteado”.

Aun así, analistas e inversores señalan que el negocio de Tesla en China podría complicar cualquier acuerdo, al unir una compañía que depende en gran medida de China para la fabricación y las ventas con otra cada vez más dependiente de contratos sensibles con el gobierno y el sector de defensa de Estados Unidos.

De acuerdo con la documentación presentada para su salida a bolsa, SpaceX obtuvo aproximadamente una quinta parte de sus ingresos previstos para 2025 de agencias federales estadounidenses. Esa dependencia de la intervención gubernamental podría someter cualquier fusión que involucre las operaciones de Tesla en China a un intenso escrutinio por parte de las autoridades de seguridad nacional.

Es posible que Musk tenga que responder más preguntas sobre una posible fusión cuando SpaceX celebre su conferencia telefónica sobre resultados este martes.

Posibles camino ante una separación de Tesla

El analista de Morningstar, Seth Goldstein, afirmó que una escisión podría permitir a Tesla conservar una participación económica mayoritaria. También contempla la posibilidad de una venta combinada con acuerdos de licencia de marca a largo plazo, o una desinversión total, posiblemente a otro fabricante de automóviles.

Cualquiera de estas opciones, según Goldstein, podría reducir el escrutinio regulatorio al que se enfrentaría una fusión tanto en Washington como en Pekín.

Separar las operaciones de Tesla en China podría “facilitar una fusión más sencilla a nivel nacional” en Estados Unidos, declaró Brian Mulberry, estratega jefe de mercado de Zacks Investment Management, inversor de Tesla.

Sin embargo, esto podría plantear desafíos de gobernanza en China, donde la Gigafábrica de Tesla en Shanghái es la planta más grande y productiva del fabricante, sirviendo como principal centro de exportación para Europa, Canadá y la región de Asia-Pacífico, y representando históricamente más de la mitad de sus entregas globales.

China ya concedió a Tesla un trato preferencial, incluyendo una reducción del impuesto de sociedades entre 2019 y 2023, lo que subraya la influencia que el gobierno podría ejercer sobre cualquier reestructuración.

Una entidad china independiente necesitaría el respaldo de los líderes del Partido Comunista Chino, quienes, según Mulberry, “muy probablemente exigirían” un puesto en el consejo de administración y podrían colocar a aliados en puestos ejecutivos.

Los mecanismos de una escisión también conllevan otras complicaciones, afirmó Shawn Campbell, inversor de Tesla y asesor de Camelthorn Investments, empezando por dónde cotizarían las acciones.

Una cotización en Hong Kong probablemente sería aceptable para la mayoría de los inversores, dijo, pero una cotización en China continental plantearía dudas sobre la propiedad y la gobernanza para los accionistas extranjeros. “Vendería inmediatamente cualquier acción china en caso de una escisión”, declaró Campbell.

Con información de Reuters

Subida por Joselin Cuartas B

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