Casi tres décadas después de nacer como una pequeña programadora de televisión, TIS Studios inauguró Stage 7, un estudio de 1.700 metros cuadrados diseñado para competir con las grandes producciones internacionales.
TIS Studios ha acompañado la transformación de la industria audiovisual colombiana. Lo que comenzó en 1997 como una programadora de televisión llamada Telecolombia, se convirtió en el estudio más importante del país, capaz de producir contenidos para plataformas de talla mundial. Además, administra infraestructura de producción para terceros y obtiene la mayor parte de sus ingresos de mercados internacionales.
Ahora, la compañía suma un nuevo capítulo a esa historia con la inauguración de Stage 7, un estudio de 1.700 metros cuadrados ubicado en Bogotá, considerado como el más grande de Colombia y uno de los de mayor capacidad en América Latina.
La apertura no solo representa una oportunidad para la industria nacional audiovisual. También es una apuesta empresarial en un momento donde la competencia por atraer producciones internacionales se ha intensificado entre países como España, Canadá, Brasil y México.
“Colombia necesitaba un estudio de este tamaño”, afirmó Samuel Duque, presidente de TIS Studios. “Cuando vamos a Estados Unidos, los proyectos grandes vienen y siempre sienten que Colombia se queda pequeña en estudio. Estábamos perdiendo competitividad frente a otros mercados”.
La historia de TIS comenzó en noviembre de 1997, cuando Samuel Duque padre, exejecutivo vinculado al desarrollo de la televisión privada en el país, decidió crear Telecolombia junto al reconocido libretista Bernardo Romero Pereiro y al empresario René Gómez Domínguez.
A la propuesta empresarial también se sumó su hijo, quien heredó no solo su nombre, sino también el gusto por el negocio audiovisual. Samuel Duque hijo, en ese entonces un joven ingeniero electrónico que trabajaba en la implementación de las primeras salas de edición digital de Colombia.

Los primeros años estuvieron marcados por la programación de contenidos para el entonces Canal 1, la adquisición de derechos deportivos y el desarrollo de producciones propias; sin embargo, el fortalecimiento de los canales privados obligó a replantear el modelo de negocio.
La siguiente etapa llegó con Fox
“La decisión fue dejar de ser programadores y convertirnos en una casa productora”, recordó Duque. El gran salto ocurrió en 2007, cuando 20th Century Fox adquirió el 51% de la compañía. Esa operación no solo cambió el rumbo de la empresa, sino también el de la industria audiovisual colombiana.
Fox buscaba producir contenido original para América Latina y encontró en Colombia una combinación de talento, infraestructura y costos competitivos. Desde Bogotá comenzaron a desarrollarse producciones para Fox, Fox Sports y National Geographic, además de series que ayudaron a posicionar al país como destino para proyectos internacionales.
La estructura accionaria de TIS Studios está compuesta en un 75% por Paramount Productions y en un 25% por TIS. Aunque la compañía mantiene sus raíces colombianas y continúa siendo liderada por la familia fundadora, la participación del estudio estadounidense refleja la creciente integración del negocio audiovisual local con las grandes empresas de la industria global.
En la actualidad, entre el 90% y el 95% de la facturación de TIS Studios proviene de servicios exportados a plataformas, estudios y compañías internacionales. El mercado local representa apenas una pequeña porción de los ingresos, principalmente asociada al alquiler de infraestructura y servicios de producción.
La apuesta de Stage 7
El nuevo estudio cuenta con 1.700 metros cuadrados de superficie, 12 metros de altura, aislamiento acústico, sistemas de climatización, parrilla técnica y capacidad para producciones de gran formato. Su tamaño permite desarrollar proyectos que hasta ahora requerían alquilar coliseos o dividirse entre varios escenarios.
“Si quieres hacer formatos más grandes, como competencias internacionales o producciones de entretenimiento de gran escala, no cabían en ningún lugar”, señaló Duque. “Ahora Colombia tiene una solución para eso”. La meta de la compañía es mantener el nuevo recinto ocupado al menos el 80% del tiempo, ya sea con una gran producción internacional o con múltiples proyectos de menor escala.
“Colombia tiene muy buena calidad en talento, muy buena infraestructura y sigue siendo uno de los países más competitivos en tarifas”, afirmó. Sin embargo, advirtió que la estabilidad económica, la seguridad y la continuidad de los incentivos para la industria serán determinantes para mantener esa posición.
Una empresa que nació en la televisión tradicional, sobrevivió a cada transformación tecnológica del sector y que ve en Stage 7 un espacio capaz de albergar algunas de las producciones audiovisuales más ambiciosas del mundo.
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