La posición adoptada cuando Javier Pava aún dirigía la entidad condicionó inicialmente el ingreso de equipos extranjeros de búsqueda y rescate. El gobierno se desmarcó de esa decisión y abrió los canales para recibir cooperación internacional.
La decisión inicial de Colombia de no requerir equipos internacionales de búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7,4 se tomó cuando la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) todavía estaba bajo la dirección de Javier Pava, funcionario del gobierno anterior.
Según revelaron La Silla Vacía y varios medios, Pava sostuvo en una comunicación firmada el martes 11 de agosto que, de acuerdo con el estado de la emergencia, las capacidades nacionales eran suficientes para atender las labores de búsqueda y rescate.
“En caso de que la evolución de la emergencia o la identificación de nuevas necesidades supere las capacidades nacionales disponibles, el gobierno de Colombia comunicará oportunamente (…) los requerimientos específicos de asistencia internacional”, señaló Pava.
El documento agregó que, de ser necesario, Colombia podría solicitar apoyo únicamente de equipos internacionales de búsqueda y rescate que contaran con la correspondiente clasificación ante Insarag, la red de Naciones Unidas que establece estándares para este tipo de grupos.
La decisión cobró relevancia después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicara que Colombia había solicitado un trámite adicional para permitir el ingreso de una brigada mexicana de rescate.
México envió más de 58 toneladas de ayuda humanitaria en aeronaves de su Fuerza Aérea, pero el equipo de rescatistas no pudo ingresar inicialmente al país.
“Pidieron apoyo para despensas, agua, medicamentos. Se envió la ayuda, pero en cuanto a la brigada de rescate, solicitaron una certificación por parte de Colombia. Están certificados internacionalmente, pero nos están pidiendo otro trámite adicional”, explicó Sheinbaum.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, atribuyó la decisión a la anterior dirección de la UNGRD y marcó distancia frente a la posición adoptada durante las primeras horas de la emergencia.
“El doctor Pava, de Gustavo Petro, fue el que certificó en una carta que no necesitábamos ayuda de rescatistas internacionales y que lo agradecía”, dijo Lara en entrevista con Blu Radio.
Por su parte, el canciller Omar Bula aseguró que el nuevo gobierno mantiene abiertos los canales para recibir cooperación internacional y ha buscado agilizar la asistencia ofrecida por otros países.
Bula señaló que Colombia trabaja de manera práctica con las naciones dispuestas a colaborar y que la prioridad es canalizar la asistencia de forma organizada para que llegue a las comunidades afectadas.
La cooperación internacional ha incluido recursos financieros, ayuda humanitaria y equipos especializados. Estados Unidos anunció US$15,5 millones para apoyar la respuesta a la emergencia, mientras China ofreció US$1 millón y 15 millones de yuanes adicionales en asistencia.
La nueva dirección de la UNGRD y la Cancillería han señalado que los canales de cooperación permanecen abiertos mientras avanzan las labores de búsqueda, atención de damnificados y evaluación de daños en las regiones más golpeadas por el terremoto.
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