Tres expertos en IA y medicina sostienen que los sistemas de inteligencia artificial ya pueden superar a los médicos en algunas tareas clínicas y cuestionan el modelo de colaboración entre humanos y máquinas.
En un nuevo estudio, investigadores y emprendedores del sector de la salud argumentan que el futuro de la atención médica de primer nivel no provendrá de médicos que trabajen en conjunto con inteligencia artificial, sino que será administrada exclusivamente por modelos de IA autónomos que probablemente superarán tanto a los médicos como a los equipos híbridos de humanos e IA ya en 2030.
Hechos clave
- El bioeticista Ezekiel Emanuel, el investigador Abe Baker-Butler y Neal Khosla, CEO de Curai Health e hijo del inversionista multimillonario Vinod Khosla, publicaron este lunes un ensayo en la revista académica JAMA en el que discrepan de la visión dominante sobre el papel de la IA. Los autores rechazan que la tecnología deba limitarse a un “papel de soporte en la toma de decisiones clínicas”, como recomienda actualmente el Colegio Americano de Médicos (ACP).
- En su lugar, los autores citan investigaciones que demostraron que el sistema Articulate Medical Intelligence Explorer de Google fue “significativamente mejor” que los médicos humanos para indagar sobre los motivos de consulta de los pacientes, revisar síntomas y elaborar historias clínicas.
- Otro estudio citado en el documento señala que el modelo ChatGPT o3 identificó correctamente el diagnóstico final en el 60% de 377 casos reales complejos. En comparación, un grupo de 20 médicos internistas solo logró el diagnóstico acertado en cerca del 16% de un subconjunto de 302 casos.
- Los autores se oponen a la idea de que los médicos trabajen mano a mano con sistemas de IA, argumentando que los humanos generarán más problemas de los que resolverán. Para sustentarlo, citan un estudio de 2024 según el cual la inclusión de médicos reales en casos de estudio guiados por IA empeoró significativamente los resultados frente al desempeño de la IA actuando en solitario.
- El documento también sostiene que mientras los modelos de IA seguirán volviéndose más inteligentes, los médicos humanos tienden a perder capacidad cognitiva con el tiempo debido a la “descalificación inducida por la IA”, es decir, la pérdida gradual de habilidades y experiencia humana tras depender excesivamente de la tecnología.
Lo que aún no se sabe
No está claro si los médicos de IA totalmente autónomos llegarán a ser legales en algún momento. Los autores del artículo señalaron que aún persisten múltiples barreras regulatorias, de responsabilidad civil y de reembolso financiero que, hasta la fecha, impiden que profesionales no humanos administren atención médica por sí solos.
La contraparte
Robert Wachter, una de las figuras más destacadas de la medicina estadounidense en materia de IA, argumentó en su libro de 2026, A Giant Leap, que los médicos asistidos por IA seguirán siendo la élite de la medicina, mientras que la “clase ejecutiva o económica” de los pacientes recibirá atención prestada exclusivamente por IA. Por su parte, la Asociación Médica Estadounidense (AMA) y el Colegio Americano de Médicos insisten en que la IA debe permanecer en un “papel de apoyo” para “garantizar el máximo beneficio y minimizar el daño a los pacientes”.
Dato sorprendente
Los autores compararon la llegada de la IA a la medicina con su impacto en el ajedrez. Deep Blue, la supercomputadora diseñada por IBM para jugar al ajedrez, derrotó al campeón mundial Garry Kasparov en 1997. Durante más de una década después de ese hito, los equipos integrados por humanos y computadoras dominaron la disciplina, hasta que en 2017 la IA en solitario dejó atrás a los equipos híbridos. Los autores consideran que la medicina sigue la misma trayectoria, pero con un matiz que los grandes maestros del ajedrez no enfrentaron: cuanto más tiempo dependan los médicos de la IA para el trabajo cognitivo, más se erosionarán sus habilidades clínicas, haciendo que la transición eventual sea difícil de revertir.
Valoración Forbes
Neal Khosla es el CEO de Curai Health, una compañía de atención primaria impulsada por inteligencia artificial. Su padre, Vinod Khosla, es un multimillonario del capital de riesgo que invierte en tecnologías experimentales como biomedicina y robótica. Vinod Khosla, cuya fortuna actual se estima en US$13.500 millones, fue uno de los primeros inversionistas de capital de riesgo en apostar por OpenAI, afiliación que fue incluida dentro de las divulgaciones de conflicto de interés del nuevo artículo. Recientemente, Khosla lideró un grupo de inversionistas que adquirió a los Seattle Seahawks, campeones del Super Bowl, por una valoración de US$9.600 millones.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes US
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