Tras el devastador terremoto, la cantautora Shakira y el filántropo Howard Graham Buffett, hijo del magnate Warren Buffett, visitaron Quibdó para evaluar la emergencia.

El sismo de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto dejó un panorama de alta vulnerabilidad en la infraestructura del occidente colombiano. El departamento del Chocó y su capital, Quibdó, se posicionaron entre los puntos más impactados tras el colapso de múltiples viviendas, edificaciones urbanas y decenas de planteles escolares que quedaron fuera de servicio.

En medio de las labores de atención humanitaria, una alianza internacional captó la atención del país: la cantautora Shakira arribó a la región junto a Howard Graham Buffett, filántropo estadounidense de 69 años e hijo del legendario inversionista Warren Buffett.

Ambos líderes recorrieron instalaciones fuertemente comprometidas, entre ellas la Institución Educativa Colegio Carrasquilla Industrial de Quibdó, con el propósito de evaluar directamente los daños en las aulas de clase y trazar una hoja de ruta que asegure el pronto retorno a las aulas de la niñez chocoana.

Un filántropo enfocado en zonas de crisis

Nacido en Omaha, Nebraska, el 16 de diciembre de 1954, Howard Graham Buffett es el segundo hijo del presidente de Berkshire Hathaway, Warren Buffett.

Fotografía de archivo del inversionista Warren Buffett. EFE/Andrew Gombert

De acuerdo con el monitoreo en tiempo real del ranking de multimillonarios de Forbes, Warren Buffett tiene una fortuna estimada en aproximadamente US $142.800 millones, lo que lo posiciona de manera constante en el selecto top 10 de las personas más ricas del planeta.

A diferencia de su padre, Howard Graham Buffett no figura de manera independiente en la lista global de multimillonarios de Forbes. Sin embargo, su verdadero músculo financiero radica en el sector agrícola, la protección de los ecosistemas y la inversión social estratégica en territorios impactados por emergencias y conflictos armados, por medio de la Howard G. Buffett Foundation, una de las organizaciones benéficas privadas más grandes de Estados Unidos, mediante la cual administra y canaliza activos multimillonarios para proyectos de impacto global.

La relación de Buffett con el país es profunda y de larga data:

  • Ciudadanía por adopción: En 2021, el Gobierno colombiano le concedió la nacionalidad por adopción en reconocimiento a sus millonarias inversiones sociales e históricas en el territorio nacional.
  • Inversión en desarrollo y posconflicto: Mediante su fundación, ha financiado proyectos de desminado humanitario de la mano con las Fuerzas Militares, programas de desarrollo agrícola y sustitución de cultivos en el Catatumbo (Norte de Santander), así como obras de infraestructura en zonas rurales golpeadas por la violencia.

Misión en Quibdó y plan de reconstrucción escolar

La presencia de Howard Buffett en la capital del Chocó responde a una alianza estratégica trazada desde 2008 con Shakira, año en el que comenzaron a articular proyectos educativos a través de la Fundación Pies Descalzos. Durante la agenda de trabajo en Quibdó, se presentaron datos fundamentales sobre la afectación del sector educativo local:

  • Daños en la red escolar: Registros de la Fundación Pies Descalzos señalan que más de 40 escuelas sufrieron colapsos totales a lo largo del departamento.
  • Intervención en sedes clave: Se verificó el estado del Colegio Carrasquilla Industrial y se anunció el respaldo para la recuperación de la Universidad Tecnológica del Chocó (UTCH).

Para acelerar la respuesta a la emergencia, Shakira y Howard Buffett oficializaron la creación de un fondo inicial de recursos estructurado junto a socios globales de la talla de Global Citizen y Live Nation. La meta del proyecto es la edificación y entrega de 10 nuevos colegios en Chocó, una acción clave destinada a frenar la deserción escolar y garantizar espacios educativos seguros para la infancia tras la catástrofe.

También le puede interesar: Proantioquia destinará $200.000 millones para la reconstrucción tras el terremoto

Redactado por Juan Camilo Torres Alarcón