El aumento del salario mínimo y su impacto en el empleo en Antioquia plantean serios desafíos para la recuperación del mercado laboral formal en la región.
Un nuevo informe de la Mesa del Empleo de Antioquia encendió las alarmas sobre el mercado laboral en la región. De acuerdo con el primer boletín En clave de empleo, el incremento acumulado del salario mínimo entre 2021 y 2026 —que alcanzó un 88% en términos nominales y un 35% en términos reales— provocó un ajuste estructural en las organizaciones que frena la generación de puestos de trabajo de calidad.
El estudio, desarrollado tras analizar datos de 139.000 empresas y más de 1,8 millones de trabajadores formales, concluye que por cada punto porcentual que aumenta el salario mínimo real, en Antioquia se pierden en promedio 5.015 empleos formales y se dejan de crear 44.557 puestos al año. En conjunto, el departamento deja de generar cerca de 50.000 empleos formales anualmente.
“El mecanismo tripartito de concertación del salario mínimo entre Gobierno, empresarios y trabajadores se ha mostrado insuficiente para equilibrar el poder adquisitivo con la capacidad de las empresas para generar empleo”, señala el informe de la alianza interinstitucional conformada por la Universidad EAFIT, Comfama, Comfenalco, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia y Antioquia Cómo Vamos.
El fenómeno de la compresión salarial
Pese a las cifras de freno a la contratación, el reporte aclara que el ajuste del salario mínimo entre 2025 y 2026 no detonó un despido masivo de trabajadores. Las empresas acudieron a un fenómeno conocido como compresión salarial: absorbieron el choque reduciendo las brechas salariales entre distintos cargos, niveles de experiencia y formación académica.
Este ajuste alteró la distribución de los ingresos en el departamento:
- Aumento de la base salarial: en marzo de 2025, el 45% de los trabajadores afiliados a cajas de compensación en Antioquia (unos 800.000) devengaba un salario mínimo. Para marzo de 2026, la cifra subió al 53% (cerca de 950.000 trabajadores).
- Caída en la movilidad salarial: en años anteriores, entre el 7% y el 9% de los empleados con salario mínimo lograban ascender a una categoría salarial superior al año siguiente. Para 2026, esa proporción cayó al 4,7%.
- Rotación laboral: entre 2021 y 2026, 1 de cada 4 trabajadores formales que ganaba el mínimo dejó de estar en el sistema formal 12 meses después.
Propuestas para la mesa de negociación
Ante este panorama, la Mesa del Empleo de Antioquia propone transformar la mesa de negociación del salario mínimo. Para los analistas, se requiere dotar a la discusión de mayor rigor técnico e incluir de forma obligatoria la voz de actores que tradicionalmente quedan excluidos del debate: los desempleados, los trabajadores informales y los microempresarios, sectores que absorben el mayor impacto cuando el mercado formal se contrae.
Para mitigar estas distorsiones en el mercado laboral, la Mesa del Empleo de Antioquia insiste en que el país debe trascender la discusión política del ajuste salarial e implementar políticas públicas enfocadas en la productividad. Garantizar que los incrementos en los ingresos de los trabajadores vayan acompañados de condiciones que fomenten la formalidad, protejan el tejido de las micro y pequeñas empresas y restablezcan las oportunidades de ascenso social para los empleados sigue siendo el gran desafío económico para la región.
Escrito por Daniel Alejandro Medina Avila
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