Entre el 70% y el 80% del déficit habitacional en la región corresponde a viviendas que requieren mejoramiento o reforzamiento estructural, lo que exige elevar los estándares de la autoconstrucción.
Con más de 31.000 viviendas destruidas y 28.000 empresas impactadas por el reciente sismo, Swisscontact, en alianza con el SENA y PROCEMCO, impulsa la profesionalización de la mano de obra. En una región donde hasta el 80% del déficit habitacional es cualitativo, la asistencia técnica busca evitar que la autoconstrucción repita fallas estructurales.
El reciente sismo que sacudió a Colombia no solo dejó una huella de destrucción material en el suroccidente y eje cafetero del país, sino que expuso una vulnerabilidad acumulada durante décadas en el parque habitacional. Según balances oficiales de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la emergencia dejó más de 31.000 viviendas destruidas. A ello se suma un severo impacto en el tejido empresarial, con cerca de 28.000 empresas afectadas, de acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Cali y Confecámaras.
En un país donde gran parte de la solución habitacional en sectores populares se da mediante procesos de autoconstrucción y desarrollo progresivo, la reconstrucción representa tanto un desafío fiscal como un imperativo de seguridad técnica.
Estimaciones de Hábitat para la Humanidad señalan que entre el 70% y el 80% del déficit habitacional en América Latina y el Caribe es de carácter cualitativo; es decir, corresponde a edificaciones que requieren mejoramiento, ampliación o reforzamiento estructural. Ante este panorama, la organización de cooperación suiza Swisscontact advierte que la entrega de recursos y materiales resulta insuficiente si no se acompaña de formación técnica para los trabajadores de la construcción.
“La solidaridad que hemos visto en todo el país es extraordinaria. Hoy tenemos la oportunidad de complementarla con conocimiento. El reto es ampliar ese conocimiento para que cientos de miles de familias reconstruyan viviendas más seguras y preparadas para el futuro”, afirmó Enrique Maruri, director de Swisscontact Colombia.
La diferencia de la asistencia técnica
Tras el sismo, Swisscontact adelantó una misión técnica exploratoria en zonas impactadas como Cali y Armenia a través de sus proyectos VIPRO y Construya. El informe reveló un patrón claro: las estructuras de construcción progresiva que contaron con asistencia técnica previa y criterios adecuados de diseño resistieron significativamente mejor el impacto del sismo en comparación con aquellas erigidas de forma empírica.
El análisis técnico identificó seis frentes prioritarios para evitar que la reconstrucción vuelva a levantar estructuras vulnerables:
- Determinar con rigor técnico si una estructura es apta para reparación, reforzamiento o si requiere demolición total.
- Capacitación en sismorresistencia: formar a maestros de obra y operarios locales en el uso normativo de materiales y amarres estructurales.
- Acompañamiento a hogares: facilitar el acceso de las familias a asesoría técnica especializada al tomar decisiones de obra.
- Soluciones de reforzamiento progresivo: diseñar métodos de bajo costo y alta seguridad adaptados a la realidad económica de los barrios informales.
- Transferencia de lecciones aprendidas: incorporar protocolos derivados de pasados procesos de reconstrucción sísmica en el país.
- Economía circular y escombros: gestionar la valorización y reciclaje de los residuos de construcción y demolición (RCD).
Alianzas entre sector privado, gremios y cooperación
Para elevar los estándares de la autoconstrucción, Swisscontact trabaja en articulación con el SENA, la Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL) y la Cámara Colombiana del Cemento y el Concreto (PROCEMCO). Esta convergencia busca transferir competencias normativas directamente a los maestros de obra independientes, quienes ejecutan la mayor parte de las reparaciones en los territorios.
A la estrategia formativa se suma la Mesa de Construcción Sostenible Colombia-Suiza. Como parte de esta agenda, una misión de más de 15 líderes del sector constructor colombiano viajará a Suiza para evaluar modelos avanzados de gestión de residuos de demolición y tecnologías de edificación circular.
El consenso de los expertos apunta a que la etapa de recuperación no debe limitarse a reponer metros cuadrados. La inserción de criterios de sismorresistencia y la profesionalización de la mano de obra informal se perfilan como las únicas vías para transformar una tragedia en un parque habitacional más resiliente ante futuros eventos sísmicos en la región.
Escrito por Daniel Alejandro Medina Avila
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