El empresario formalizó, durante una reunión con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, el acuerdo que permitirá a GeoPark desarrollar durante 25 años el campo Bare junto con PDVSA, una operación que llevará al Grupo Gilinski a convertirse en accionista controlante de la petrolera.

“No llegamos como observadores curiosos, llegamos como socios convencidos y dispuestos a poner nuestro capital, nuestra experiencia y nuestro nombre al servicio de un proyecto que puede generar valor compartido para Venezuela, para PDVSA y para GeoPark”.

Así definió Jaime Gilinski la apuesta del Grupo Gilinski por Venezuela durante la formalización del acuerdo que permitirá a GeoPark desarrollar junto con PDVSA durante 25 años el campo Bare, en la Faja Petrolífera del Orinoco. El empresario participó el viernes en Caracas en el acto junto con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.

La apuesta va más allá de una inversión de corto plazo. Gilinski aseguró que cuando el grupo entra a un país lo hace con una perspectiva de largo alcance: “Cuando el Grupo Gilinski decide invertir en un país, lo hace pensando en décadas, no en irse”, dijo el empresario.

El contrato concreta la entrada de GeoPark al bloque Bare, anunciada por la compañía esta semana. Se trata de un activo maduro de crudo pesado que cuenta con aproximadamente 1.100 pozos y una producción bruta actual cercana a 11.000 barriles diarios, aunque GeoPark estima que tiene potencial para alcanzar entre 85.000 y 95.000 barriles por día. En el pasado llegó a producir más de 100.000 barriles diarios.

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Una apuesta para recuperar producción

“Creemos firmemente en Venezuela, creemos en la capacidad de recuperación de su industria petrolera, en el talento de sus profesionales, y en el momento histórico que hoy se abre para el país”, afirmó Gilinski.

El ingreso de GeoPark se produce mientras Venezuela busca atraer capital y tecnología para recuperar una industria petrolera que opera muy por debajo de los niveles alcanzados en décadas anteriores, pese a que el país posee enormes recursos de hidrocarburos.

Gilinski sostuvo que GeoPark tiene la capacidad técnica y financiera para acometer la recuperación de Bare. “Con más de dos décadas de operación exitosa en Colombia y presencia creciente en Latinoamérica, GeoPark cuenta con experiencia técnica comprobada para elevar de manera responsable el factor de recobro del campo Bare y con la solidez financiera necesaria para asumir la totalidad de la inversión de capital que este proyecto requiere”, señaló.

Bajo la estructura anunciada, GeoPark será el operador y financiará el 100% de las inversiones de capital contempladas en los programas de trabajo aprobados. A cambio tendrá una participación económica neta del 65% y derechos para comercializar directamente los hidrocarburos producidos.

El potencial del campo explica la magnitud de la apuesta. Bare contiene aproximadamente 15.700 millones de barriles de petróleo original in situ y ha producido históricamente más de 700 millones de barriles. GeoPark pretende elevar el factor de recobro desde el actual 4%-5% hasta un rango de 8%-9%.

Las proyecciones de la compañía contemplan llevar la producción bruta de Bare a entre 18.000 y 20.000 barriles diarios en 2027, entre 31.000 y 33.000 en 2028 y entre 44.000 y 56.000 hacia 2029-2030.

Rodríguez, por su parte, aprovechó la presencia del empresario colombiano para destacar la llegada del Grupo Gilinski y las inversiones que viene realizando en Venezuela.

“Quiero dar la bienvenida al señor Jaime y al Grupo Gilinski a Venezuela. Es un grupo de Colombia de gran peso económico y me alegra mucho que este acuerdo y otras inversiones que el grupo está haciendo en el país se sumen para abonar a la buena cooperación entre países hermanos como Venezuela y Colombia”, afirmó la mandataria.

La presencia de Gilinski en Venezuela también se está ampliando a través de Grupo Nutresa, que acordó la adquisición de Industrias Tío Rico, fabricante venezolano de helados.

La presencia del grupo en Venezuela, sin embargo, no es nueva. En 1995, cuando aún era el Grupo Nacional de Chocolates, realizó allí su primera adquisición internacional al comprar Industrias Alimenticias Hermo de Venezuela, especializada en cárnicos procesados y embutidos. Ese mismo año constituyó Cordialsa Venezuela, su brazo comercial y logístico para distribuir en ese mercado productos como galletas Noel, chocolates y Colcafé. La compra de Tío Rico amplía esa plataforma con el ingreso al negocio de helados y da continuidad a la estrategia de crecimiento de la compañía en el país.

Del 28% al control de GeoPark

El acuerdo petrolero tiene además una consecuencia de gran alcance para la estructura de propiedad de GeoPark.

El Grupo Gilinski alcanzó el 28% de la petrolera mediante una inversión cercana a US$170 millones y sucesivas compras de acciones. Con la operación de Bare, sin embargo, dejará de ser simplemente su mayor accionista para convertirse en el accionista controlante.

La oportunidad de Bare fue liderada por el propio Grupo Gilinski y, según GeoPark, su presencia estratégica en Venezuela fue fundamental para conseguir el marco contractual de 25 años con PDVSA Petróleo.

Como parte de la transacción, GeoPark adquirirá el 95% de la sociedad que controla indirectamente el proyecto y que pertenece al Grupo Gilinski. La contraprestación base será de 42,1 millones de nuevas acciones de GeoPark, emitidas a US$12,22 por título.

Una vez completada la emisión, el Grupo Gilinski tendrá aproximadamente 56,3% de GeoPark y se convertirá en su accionista controlante. Un mecanismo previsto en el acuerdo podría llevar esa participación hasta aproximadamente 58,4%. Además, Gilinski prevé lanzar una oferta pública de adquisición por US$100 millones a US$12,22 por acción.

La operación venezolana se suma a la expansión de GeoPark en Argentina. La compañía calcula que la combinación del redesarrollo de Bare y el crecimiento de su producción en Vaca Muerta podría llevar su producción total a 75.000-85.000 barriles equivalentes diarios en 2030, alrededor de 2,7 veces sus niveles actuales.

Para respaldar ese crecimiento, GeoPark ha informado que tiene acceso a aproximadamente US$700 millones entre liquidez y fuentes de financiamiento comprometidas o negociadas, incluidos unos US$310 millones en efectivo.

La firma en Caracas convierte así en un proyecto concreto una apuesta que Gilinski definió en términos de largo plazo. “Este acuerdo por 25 años representa mucho más que una cifra o un porcentaje de participación”, afirmó. “Representa nuestra apuesta de que, trabajando de la mano con PDVSA, con transparencia y visión de futuro, el campo de Bare puede convertirse en un ejemplo de cómo la inversión privada responsable y el interés nacional pueden caminar juntos”.

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