La medida restringe el uso de celulares durante la jornada escolar y fija límites a la exposición pedagógica a pantallas según la edad de los estudiantes. Los colegios tendrán seis meses para adaptar sus manuales de convivencia.

Este lunes, desde el colegio Jorge Mario Bergoglio, en Suba, la Alcaldía de Bogotá presentó las nuevas reglas para el uso de celulares y dispositivos con pantalla en los colegios públicos y privados de la ciudad. La medida, establecida mediante la Resolución 1037 de 2026 de la Secretaría de Educación, restringe el uso de teléfonos móviles durante la jornada escolar y establece límites para la exposición pedagógica a pantallas según la edad de los estudiantes.

La regulación hace parte de la política educativa distrital “(Re)conectarnos para aprender”, con la que Bogotá busca reducir las distracciones durante las clases y preservar los espacios de descanso, juego, actividad física y convivencia escolar.

“Desde hoy, los colegios de Bogotá tienen seis meses para implementar en sus manuales de convivencia mecanismos para limitar el uso de celulares durante la jornada académica, incluidos los recesos. No se trata de prohibir la tecnología, sino de darle un buen uso y un propósito”, afirmó Galán.

Así cambia el uso de la tecnología en los colegios

La resolución establece una serie de reglas que deberán aplicar los colegios oficiales y privados de Bogotá. Los principales cambios son:

  • Celulares restringidos durante la jornada: los estudiantes no podrán utilizar teléfonos móviles durante las clases ni en los espacios destinados al descanso. La medida aplica desde educación inicial hasta grado 11.
  • Uso pedagógico desde octavo: los celulares podrán utilizarse a partir de octavo grado cuando hagan parte de una actividad o proyecto académico previamente definido y bajo la orientación y supervisión del docente.
  • Excepciones por salud e inclusión: se permitirá el uso del teléfono cuando sea necesario para atender una condición de salud, garantizar ajustes razonables o facilitar la participación y el aprendizaje de estudiantes que requieran apoyos. También podrá utilizarse en situaciones de emergencia.
  • Límites para otras pantallas: la resolución establece tiempos máximos de exposición pedagógica para tabletas, computadores y televisores según el nivel educativo.
  • Nuevas reglas en los manuales: cada colegio deberá definir los mecanismos para implementar la medida y establecer las consecuencias frente a su incumplimiento, bajo criterios pedagógicos, proporcionales y respetuosos del debido proceso.

¿Cuánto tiempo podrán usar las pantallas?

Ahora bien, la regulación diferencia el uso de dispositivos según la edad de los estudiantes. En Ciclo 1 y prejardín no se utilizarán pantallas durante la jornada escolar, mientras que en jardín y transición la exposición pedagógica acumulada no podrá superar los 30 minutos diarios.

Para educación básica primaria, el límite será de una hora diaria, y para sexto y séptimo grado, de máximo dos horas. En octavo a undécimo, la resolución no fija un límite diario específico, pero establece que las pantallas deberán utilizarse únicamente con fines pedagógicos, de acuerdo con los objetivos definidos en el Proyecto Educativo Institucional y las orientaciones de los docentes.

Los tiempos corresponden a la exposición pedagógica acumulada durante toda la jornada. Por eso, los colegios deberán coordinar el uso de pantallas entre las diferentes asignaturas para evitar superar los límites establecidos.

Contexto clave

La Secretaría de Educación sustenta la medida en evidencia sobre los efectos que puede tener el uso excesivo o no regulado de dispositivos sobre la atención, la concentración, el aprendizaje y el bienestar de niños, niñas y adolescentes.

Los sondeos realizados por la entidad entre 2025 y 2026 encontraron que los estudiantes en Bogotá utilizan, en promedio, nueve horas al día el teléfono móvil. Además, 87% de los estudiantes consultados tiene un celular propio.

Entre los docentes, 82% afirmó haber observado que los estudiantes utilizan dispositivos durante las clases para actividades distintas al aprendizaje, como juegos, redes sociales y entretenimiento. A esto se suma que 83% de los estudiantes manifestó utilizar el teléfono a veces o siempre durante los descansos y el momento del almuerzo.

Los colegios tendrán seis meses para implementar las nuevas disposiciones y ajustar sus manuales de convivencia. Después del primer año, la Secretaría de Educación realizará una evaluación de los resultados de la medida, incluyendo sus efectos sobre el aprendizaje, las prácticas pedagógicas y el bienestar de los estudiantes.

Reportado por Luisa Triana

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