El Foro Forbes Colombia Caribe analizó cómo Barranquilla integra servicios médicos de alta calidad con una oferta turística robusta para captar una industria valorada en 300 millones de dólares hacia 2027.

La industria de la salud y el bienestar en la capital del Atlántico atraviesa una transformación profunda que trasciende la prestación de servicios asistenciales básicos. Durante el panel Barranquilla, plataforma de crecimiento para la industria de la salud y el bienestar, se destacó que el turismo médico en Colombia ya alcanza una valoración de 235 millones de dólares. Las proyecciones indican que para el año 2027 esta cifra se aproximará a los 300 millones de dólares, lo que posiciona a la región como un nodo estratégico de desarrollo económico.

El crecimiento del sector se apoya en una infraestructura que permite una experiencia integral para el paciente internacional. El flujo de visitantes que llegan por motivos de salud no solo impacta las clínicas, sino que dinamiza la hotelería, la gastronomía y el entretenimiento local. Actualmente, uno de cada tres pacientes intervenidos en procedimientos estéticos en el país proviene del extranjero. Esta realidad ubica a Colombia en el cuarto lugar de los destinos más buscados a nivel mundial para procedimientos estéticos, una tendencia que Barranquilla lidera con una oferta que suma competitividad técnica y atractivo logístico.

Mercado y fortalecimiento del ecosistema

La dinámica de esta industria en Barranquilla se fundamenta en un ecosistema robusto compuesto por aproximadamente 5.700 entidades registradas en el clúster de salud y farma de la Cámara de Comercio. De este universo, el 51 % corresponde a instituciones prestadoras de servicios de salud, mientras que un 14 % está enfocado en tecnología aplicada a la medicina. El 35 % restante agrupa servicios conexos como odontología e inmunología. Esta diversidad garantiza que el paciente encuentre una respuesta integral a sus necesidades dentro de la misma jurisdicción.

Sandra Patricia Sánchez Arévalo, gerente del clúster de salud y farma de la Cámara de Comercio de Barranquilla, resaltó la magnitud del mercado y la necesidad de elevar los estándares internacionales. La experta señaló que el mercado de ensayos clínicos proyectado para 2030 tiene un valor superior a los 80 millones de dólares. Para capturar esta oportunidad, el ecosistema debe enfocarse en certificaciones de alta exigencia como la Joint Commission International. A nivel nacional existen nueve entidades con este sello, pero Barranquilla aún tiene el reto de posicionar su primera institución en este listado para atraer aseguradoras internacionales de mayor escala.

Estrategia centrada en el bienestar humano

La competitividad en el sector médico no depende exclusivamente de la tecnología o de la capacidad instalada en quirófanos. La sostenibilidad de las empresas de salud en el largo plazo requiere una gestión que priorice el factor humano tanto en el servicio como en la cultura organizacional interna. Las organizaciones que logran mantenerse y proyectarse son aquellas que profesionalizan cada etapa de la cadena de valor, desde el primer contacto con el paciente hasta el seguimiento postoperatorio.

María Angélica Bula, CEO de Dr. Andrés Durán Plastic Surgery, enfatizó la relevancia de la seguridad en la toma de decisiones clínicas y empresariales. Según la ejecutiva, la clave del éxito reside en una gestión “human centered” donde el paciente es el punto central. Sobre este enfoque, Bula afirmó que “la responsabilidad en la decisión y poner el bienestar del paciente por encima de todo debe ser el principal filtro para tomar cualquier medida”. Este modelo estratégico permite que la recuperación del paciente se combine con la oferta de la ciudad, incluyendo espacios como el Gran Malecón o la Ciénaga de Mallorquín, elevando la percepción de calidad del destino.

El desarrollo del sector salud en el Caribe exige una visión global que rompa con enfoques locales limitados. El liderazgo empresarial en esta área debe integrar la formación continua del talento humano y la adaptación a las nuevas realidades tecnológicas como la salud digital y la inteligencia artificial. La inversión en cultura organizacional se presenta como el motor que sostiene el crecimiento del negocio. Barranquilla trabaja actualmente en preparar a más de 200 empresas para mejorar su posicionamiento de marca y sus canales digitales de cara a los mercados internacionales.

La conexión entre la academia, el gobierno y los gremios resulta fundamental para unificar los objetivos de desarrollo económico regionales. Proyectos de responsabilidad social y vinculación con el arte y la cultura también forman parte de la estrategia para ampliar la visión de los líderes del sector. María Angélica Bula sostuvo que “invertir en la formación de nuestros líderes y colaboradores es lo que nos va a permitir que la estrategia sea sostenible”. Mediante programas de educación interna y la participación en iniciativas de ciudad, las empresas de salud en Barranquilla buscan no solo ofrecer procedimientos médicos, sino generar confianza y bienestar duradero en un mercado global cada vez más exigente.