Vanessa Pacheco, coordinadora territorial de la Fundación Pies Descalzos en Barranquilla, explica cómo la infraestructura educativa y el acceso a aprendizaje de calidad le cambia la vida a los niños.
En el marco del Foro Forbes Colombia en la región Caribe, Vanessa Pacheco, coordinadora territorial de la Fundación Pies Descalzos en Barranquilla, compartió cómo la organización fundada por Shakira ha logrado construir, a lo largo de 25 años, un modelo de transformación social sustentado en la educación. Durante su conversación con Aldemar Moreno, editor de Forbes Colombia, Pacheco detalló que el propósito central de la filantropía en el territorio es abrir oportunidades reales para niños y jóvenes en condición de vulnerabilidad, garantizando que el acceso a las aulas públicas se traduzca en equidad y desarrollo integral.
Aunque la construcción de mega colegios —como el inaugurado hace tres años en el barrio El Bosque de Barranquilla— representa el rostro más visible de la fundación, Pacheco enfatizó que la infraestructura es solo una parte de la estrategia: la organización implementa un modelo holístico orientado a asegurar tanto la calidad educativa como la permanencia estudiantil. Esto incluye el acompañamiento continuo a las prácticas docentes y la adaptación de las metodologías a las exigencias del entorno contemporáneo.
Uno de los pilares fundamentales expuestos por la coordinadora es la presencia activa en el territorio para responder con pertinencia a las necesidades reales de cada población. Según explicó, la fundación evita imponer programas prediseñados y, en su lugar, co-crea soluciones escuchando las voces de rectores, docentes, familias, líderes comunitarios y estudiantes.
De este modo, la oferta formativa varía según el contexto regional: mientras en ciertos sectores se fortalece el enfoque STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), en otros se priorizan la alfabetización digital, el arte o la cultura local.
Sostenibilidad y triangulación público-privada
Pacheco aclaró que la Fundación Pies Descalzos no opera los colegios como entidades privadas; los construye y los entrega al distrito o municipio correspondiente para su administración pública. Para preservar estas estructuras y mantener su impacto a lo largo del tiempo, la fundación impulsa la apropiación comunitaria y genera alianzas estratégicas intersectoriales. Esta triangulación entre la fundación, los gobiernos locales y el sector privado es indispensable para sostener la inversión técnica, pedagógica y financiera que demanda la educación pública de excelencia.
La movilización de recursos internacionales ha sido clave para expandir la cobertura de la fundación. Un ejemplo notable es la colaboración de largo aliento con el filántropo estadounidense Howard Buffett, cuya relación con la fundación ha permitido financiar obras en Barranquilla, Cartagena y, recientemente, la iniciativa para la reconstrucción de 10 escuelas y espacios en la Universidad Tecnológica del Chocó. Asimismo, la organización adelanta proyectos innovadores de la mano de aliados como Raspberry Pi Foundation y Google para capacitar a docentes en el uso de inteligencia artificial, además de iniciativas en deporte y socioemocionalidad junto a la Fundación FIFA y el Fondo Global de Educación.
A pesar de los importantes avances, Vanessa Pacheco reconoció que el mayor reto continúa siendo la brecha de cobertura y acceso en zonas alejadas o altamente vulnerables, donde la falta de transporte o cupos limita las posibilidades de muchos niños. No obstante, reafirmó el compromiso de la Fundación Pies Descalzos de continuar articulando fuerzas colaborativas para garantizar que la educación siga siendo el motor principal de transformación social, trascendiendo generaciones en el Caribe y en toda Colombia.
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