Con 29 marcas aliadas y un fuerte enfoque en el marketing experiencial, el evento musical se consolida como una plataforma clave para las empresas que buscan conectar con una audiencia millennial dispuesta a gastar en entretenimiento.

La industria del entretenimiento en vivo sigue demostrando su resiliencia y capacidad de tracción comercial en el país. El Festival Cordillera 2026 se perfila no solo como un hito cultural, sino como un imán para los presupuestos de mercadeo corporativo, capitalizando la tendencia de un consumidor que prioriza el gasto en experiencias por encima de otras categorías.

Este músculo comercial se refleja en un crecimiento del 16% interanual en la inversión de las marcas patrocinadoras, según el cierre contable de agosto de Páramo Presenta frente al mismo periodo del año anterior. La estructura del negocio para esta edición se sostiene sobre 29 marcas aliadas y cinco escenarios principales patrocinados por gigantes como Nissan, Grupo Aval, Bulova, Coca-Cola y Club Colombia.

Para el sector corporativo, el festival resuelve la necesidad de entrar en territorios de alto engagement. “Hoy en día el mundo, y en especial Colombia, se mueve por tres cosas: la comida, los deportes y la música”, explicó Lina García Villalba, brand manager de KFC Colombia. “La música es el primero de ellos. Cordillera fue esa puerta de entrada y hoy nos permite consolidarnos como el referente número uno de comida rápida en la música”.

Esa entrada estratégica se materializa a través del marketing experiencial con activaciones a gran escala. Coca-Cola contará con “La Tierra del Olvido x Coke Studio”, un escenario curado por Carlos Vives por el que esperan más de 26.000 asistentes. Por su parte, Club Colombia apostó por “Club Macondo”, un espacio exclusivo anclado en el realismo mágico que presentará a Andrés Cepeda en formato Big Band.

El impacto trasciende la experiencia física del recinto y se conecta directamente con el entorno digital. “De la mano del equipo digital de Páramo hemos logrado alcanzar cifras importantes en generadores de contenido”, dijo Gloria Rodríguez, coordinadora de marca de Compensar. “El año pasado tuvimos casi 10 horas de visualización con solo seis publicaciones. Para nosotros eso ya es un retorno de la inversión”.

Detrás de este despliegue hay una radiografía clara del consumidor: el 77% de los compradores tienen entre 27 y 44 años, y las mujeres representan el 55% de la audiencia. Aunque Bogotá concentra el 67% de la boletería nacional, el mercado internacional ya pesa un 7%, con Quito igualando el volumen de compradores de plazas locales como Barranquilla.

Todo este crecimiento responde a macrotendencias claras en el consumo masivo, a la necesidad de construir microcomunidades en medio de eventos a gran escala y un enfoque integral en el bienestar para una audiencia que, en más de un 80%, se encuentra en edad laboral.

“Leí hace poco un estudio que decía que la gente en Colombia está invirtiendo más en entretenimiento que en salud”, concluyó Alejandro Laverde, director de marketing de Pork Colombia. “Eso nos dice mucho de todo lo que tenemos que aprovechar en festivales como Cordillera y el ecosistema que ofrece Páramo”.

Escrito por Lina Vargas Vega

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