El ecosistema del arte latinoamericano se fortalece para competir y ganar espacio en un mercado que vale US $59.600 millones. Colombia, que tiene algunos de los artistas mejor valorados de la región, se perfila como uno de los territorios líderes para aprovechar el impulso optimista del mercado. Esto es lo que vale el arte nacional.
Tras dos periodos consecutivos en pérdidas, el mercado global del arte muestra señales de recuperación y para 2025 creció 4% en ventas, alcanzando los US $59.600 millones, según la décima edición del informe The Art Basel and UBS Art Market Report.
El dato no es menor. Discretamente superior al valor del mercado hace una década, cuando las ventas ascendieron a US $56.900 millones, el incremento de 2025 impulsa el optimismo del sector que ya proyecta un crecimiento sostenido para este año. La investigación halló que un 43% de los comerciantes ven mayores ventas en 2026.
De acuerdo con el informe, en total hubo 41,5 millones de transacciones de arte, lo que representó un aumento interanual del 2%; Estados Unidos, Reino Unido y China son líderes del mercado y concentran 76% de las ventas mundiales. Las ventas en línea cayeron a su nivel más bajo, llegando a US $9.200 millones. A finales de 2025, “El sueño” (“La cama”), de Frida Kahlo, se convirtió en la obra más cara de una artista mujer y ratificó su liderazgo entre los artistas más vendidos en Latinoamérica. Este hito muestra un interés renovado por este lado del mundo.
Para Catalina Martínez Agreda, directora ejecutiva en Lefebre Subastas, aunque el éxito de la cultura latina no se traduce automáticamente en ingresos para el mercado del arte, sí es claro que genera una mayor visibilidad, curiosidad y orgullo alrededor de la identidad cultural.
“Hay una generación de nuevos compradores y coleccionistas que no necesariamente entran al arte desde la perspectiva académica, sino que se acercan primero desde la cultura, de lo que ya han conocido, lo que nos representa y lo que se ve circular internacionalmente. El mundo está mirando a Latinoamérica con mucho interés y el mercado del arte tiene que aprovechar ese momento para contar historias, posicionar a nuestros artistas y generar eso justamente: nuevo coleccionismo”, agrega.
Charlotte Pieri, directora de Bogotá Auctions y profesora de la cátedra Mercado del arte de la Universidad de los Andes, coincide con la percepción de que la nueva generación de coleccionista encuentra nuevas maneras de acercarse al arte, pero es escéptica frente a la relación de oportunidad entre la popularidad internacional de la cultura latina y la demanda del arte.
“Son fenómenos que pueden convivir pero no se traducen uno en otro. Hay que resaltar la llegada de una nueva generación de compradores al mercado del arte que no vienen necesariamente de una tradición familiar de coleccionismo, sino que se acercan por interés estético o por sus profesiones como el diseño, la moda, la arquitectura”, dice.
Un artículo de Harvard Law Journal señala que las ventas de artistas latinoamericanos se han incrementado más de 50% entre 2020 y 2023, superando los US$250 millones. Argentina, México y Colombia encabezan las ventas de la región.
En el escenario colombiano, se mantiene el protagonismo en ventas de Fernando Botero, Alejandro Obregón, Enrique Grau y Eduardo Ramírez Villamizar, y sobresale el ascenso de mujeres como Beatriz González, Olga de Amaral, Emma Reyes, Ana Mercedes Hoyos, Johanna Calle y Delcy Morelos, cuya presencia global ha elevado su demanda. Maestros históricos como Ómar Rayo y David Manzur conservan un significativo valor local, mientras creadores contemporáneos como Oscar Murillo se consolidan internacionalmente.

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Potencial de crecimiento
Colombia ha logrado posicionarse en el escenario internacional, pero está lejos de tocar su techo. Los resultados de la Cuenta Satélite de Economía Cultural y Creativa (CSECC), presentados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), indican que en cifras preliminares la economía cultural y creativa en Colombia dejó un valor agregado bruto a precios corrientes de $47.9 billones (aproximadamente US $15.451 millones) en 2025. El rubro de artes y patrimonio aportó $14.6 billones (cerca de US $4.709 millones) del total del grupo.
El sector aporta una cuota representativa de empleos; según el informe, el número de ocupados de la economía cultural y creativa asciende a 820.478, lo que equivale a un crecimiento de 1,7% respecto a los 807.094 de 2024. Este incremento respondió a mayor ocupación en “artes y patrimonio”, que creció 4,6%.

“Si nos vamos a comparar con mercados como el de México, el de Brasil u otros mercados latinoamericanos que han logrado una mayor internacionalización, todavía tenemos bastante camino por recorrer. El reto es lograr que el valor que existe dentro de Colombia tenga una mayor traducción internacional, que los artistas no dependan únicamente del mercado local”, resalta Martínez de Lefebre Subastas.
Para materializar este potencial de crecimiento, uno de los principales desafíos es seguir apostando por la diversificación del mercado secundario, desde la oferta -con una mayor promoción de artistas locales- hasta la demanda, consiguiendo formar nuevos públicos y afianzar el alcance de los compradores existentes.
Pieri afirma que el mercado colombiano ha leído oportunamente los cambios globales. “Nos hemos convertido a la era digital y esa digitalización ha permitido que una persona participe en una subasta desde cualquier lugar. Además, la democratización del acceso a la información hoy permite tener compradores o potenciales compradores mucho más informados: comparan precios en bases de datos internacionales, investigan procedencias y conocen mejor cómo se forman los precios”.
En esa línea, Martínez destaca los esfuerzos por generar más sensibilidad artística en el mundo y que también se perciben en Colombia. “La promoción que han hecho los museos a nivel internacional y el uso de nuevas tecnologías han permitido a la gente conocer espacios a los que no tenían acceso si no fuera por un viaje. A raíz de la pandemia, incluso, los principales museos a nivel mundial abrieron sus tours virtuales y creo que eso abrió un campo enorme para los jóvenes”.
Y, agrega, “en Colombia se han realizado más eventos alrededor de la cultura del arte; ejemplos como la Bienal en Bogotá que este año repite su versión, que lleva el arte a espacios públicos, que no lo restringe tanto a lugares ni académicos ni galerías ni museos, sino que ya le permite a las personas estar rodeados de arte la mayoría del tiempo, o aterrizar en una ciudad de Colombia y que lo primero que veas sea la obra de algún artista reconocido. Eso ha logrado mucho que esta nueva generación tenga una conexión más viva del arte”.
El otro reto urgente es articular a los distintos actores del ecosistema en Colombia. Si bien el país cuenta con un circuito completo (conformado por artistas, galerías, casas de subastas, ferias, museos y universidades), sus actores operan de manera dispersa, afirman las expertas. Para consolidar la industria, señalan que es crucial dejar de actuar de forma independiente y volcarse hacia la profesionalización de la cadena de valor, el fortalecimiento de las instituciones y la creación de plataformas efectivas para la circulación internacional de las obras.
Un segundo punto de consenso entre las especialistas es la necesidad de democratizar el arte a través de la educación, alejándolo de la percepción de ser un privilegio de élite o un simple objeto decorativo.
Según los expertos, esta transformación exige una voluntad política evidente en acciones concretas: inclusión de la historia del arte en las escuelas, acceso gratuito a museos, becas para creadores, protección del patrimonio cultural y mayor visibilidad en los medios de comunicación.
Otorgar más espacio a historiadores e intelectuales es fundamental para contextualizar el valor histórico y social de las obras, educar tanto al comprador como al comerciante, fomentar la cultura del coleccionismo y, en consecuencia, ampliar la base de compradores en el país.
#NuestraRevista Este artículo se publicó en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de septiembre. Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.
