El país busca atraer inversión extranjera y tecnología para modernizar la producción, desarrollar productos de mayor valor agregado y aumentar las exportaciones del sector.
Según ProColombia, la industria láctea colombiana creció a través del fortalecimiento de su mercado interno y su base agroindustrial. Durante 2025, el sector alcanzó una producción total de 8.405 millones de litros de leche, lo que representa un crecimiento del 9 % frente a los volúmenes registrados en 2024.
Sin embargo, expertos advierten que el fenómeno del niño podría decrecer negativamente la producción de este bien debido a las sequías y los costos del agua. Un ejemplo de afectaciones en una rama similar de la agroindustria es la que advirtió el gremio de ganaderos de Sucre estiman pérdidas de $4.000 millones de pesos.
Es importante relacionar ambos sectores ya que la capacidad productiva láctea se sostiene sobre un inventario nacional de 29,7 millones de cabezas de ganado y que vincula directamente a más de 650.000 productores en todo el país. El impacto de este crecimiento es significativo para la economía rural, generando 1,09 millones de empleos, pero también podría estar en riesgo por el evento climático.
Las exportaciones lácteas colombianas registraron un crecimiento compuesto del 18,6 % durante los últimos cinco años, con un repunte interanual del 11,7 % al cierre de 2025. En términos de valorización, las ventas externas de leche alcanzaron los US $42,3 millones el último año, impulsadas por un aumento del 8,7 % en su valor comercial y del 16,3 % en el volumen total despachado. No obstante, el dólar barato también es una gran preocupación en varios sectores de la agroindustria exportadora de Colombia, actores como Fedepapa, la federación Nacional de Cafeteros y FedePalma le han pedido al nuevo gobierno desde hace unos meses que se tomen medidas para que el impacto económico no sea tan crítico.
La proyección a futuro para el sector se alinea con una demanda internacional al alza, evidenciada por el incremento anual del 5,8 % en las importaciones mundiales de lácteos y sus derivados durante los últimos siete años. Donde se identifican destinos claves como Estados Unidos, Canadá, Chile, Perú y diversos mercados del Caribe.
Para escalar el crecimiento y mejorar la competitividad del sector, la industria ha estado buscando atraer capital extranjero enfocado netamente en la modernización tecnológica. Los flujos de inversión se dirigirían hacia la tecnificación de los sistemas de recolección de leche y el fortalecimiento estructural de las cadenas de frío a nivel nacional.
El objetivo económico de dichas inyecciones de capital es superar la venta de materia prima básica e impulsar la producción de derivados lácteos de alto valor agregado, tales como quesos madurados, leche UHT, yogures, kéfir, mantequilla y productos a base de leche de búfala.
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