La piloto se suma a un selecto grupo de mujeres que han tenido participaciones destacadas en las distintas versiones de las carreras regionales de Nascar.
La piloto colombiana Tatiana Calderón acaba de lograr uno de los mayores logros de su carrera y de pasó escribió una página dorada en la historia del automovilismo internacional: se convirtió en la primera mujer en ganar una carrera en la Nascar Brasil. El triunfo lo consiguió en el Circuito dos Cristais tras una destacada actuación en la segunda competencia del fin de semana, resultado que además le aseguró el pase directo a la final de los playoffs del campeonato.
Con este logro, Calderón no solo hace historia en la división sudamericana, sino que se une a un selecto y reducido grupo de pilotos femeninas que han conquistado competencias regionales e internacionales de Nascar, junto a nombres de trayectoria como Shawna Robinson, Hailie Deegan y Gracie Trotter. Por eso, Tatiana Calderón gana en Nascar Brasil y se mete a la historia del automovilismo.
El fin de semana en el primer óvalo permanente de Brasil comenzó con dificultades para la colombiana y su equipo, el SG28 Racing: una falla mecánica afectó el rendimiento del vehículo durante las prácticas libres, lo que le impidió registrar tiempos competitivos.
Como consecuencia, Calderón tuvo que realizar su sesión de clasificación individual en los primeros turnos de la pista, viéndose perjudicada por la posterior evolución del asfalto y quedando relegada a la posición 15 de la parrilla para la primera carrera. Pese al punto de partida, la piloto protagonizó una sólida remontada aprovechando de forma estratégica cada reinicio tras múltiples incidentes en pista. Calderón finalizó en la cuarta posición general y en el segundo lugar de la categoría Challenger (destinada a pilotos sin experiencia previa en Nascar Brasil).
Para la segunda prueba del fin de semana, pactada a 30 minutos, la grilla de salida invirtió los seis primeros puestos, lo que le permitió a la colombiana partir desde la tercera ubicación. En los primeros compases de la prueba, un choque entre los líderes que disputaban la punta justo frente a ella le exigió una rápida reacción para evitar el impacto y tomar el liderato.
Desde ese instante, Calderón mantuvo un ritmo consistente con pista libre al frente, gestionando la presión constante de sus perseguidores y controlando la competencia sin cometer errores hasta cruzar la bandera a cuadros.Declaraciones de la ganadora
Tras cruzar la meta, la piloto colombiana destacó el esfuerzo colectivo que hizo posible la victoria “Es difícil poner en palabras lo que significa este momento. El fin de semana comenzó complicado, pero eso nos obligó a trabajar muchísimo como equipo para recuperar el rendimiento del auto. Después de clasificar atrás y terminar en el top 5 en la primera carrera, sabíamos que teníamos una oportunidad en la segunda. Cuando el líder perdió el control, pude reaccionar bien y aprovechar para tomar la primera posición. A partir de ahí la carrera se hizo muy larga e intensa, pero conseguimos mantenernos adelante. Hacer historia como la primera mujer en ganar una carrera de Nascar Brasil es algo que recordaré para siempre”, afirmó Calderón.
Asimismo, la deportista expresó su agradecimiento a sus patrocinadores y aliados, entre ellos la artista Karol G (“La Bichota”) y su fundación ConCora, AVL Racetech, Escudería Telmex y Carlos de SG28 Racing.
Tatiana Calderón gana en Nascar Brasil y ahora se enfoca en su próximo compromiso internacional, programado para los días 3 y 4 de octubre en el circuito de Puebla, México, donde competirá en el GT Challenge junto al equipo Nacent Racing.
Reconocimiento: Una de las Mujeres Poderosas de Forbes Colombia
La inclusión de Tatiana Calderón en la lista de las Mujeres Poderosas de Forbes Colombia destaca una trayectoria marcada por la resiliencia y la determinación de abrirse paso en el competido mundo del automovilismo. A lo largo de su carrera, la piloto bogotana ha desafiado los límites en categorías históricamente dominadas por hombres, compitiendo en escenarios internacionales de primer nivel como la Fórmula 2, la IndyCar, el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) y, recientemente, la Nascar Brasil, donde ha vuelto a hacer historia.
Durante su participación en el Foro Forbes Mujeres Poderosas en Bogotá en 2023, Calderón compartió pasajes fundamentales de su historia personal y profesional que profundizan en el impacto de sus logros dentro y fuera de las pistas.
Su pasión por la velocidad comenzó a los 9 años en una pista de karts de alquiler en la calle 170 de Bogotá junto a sus hermanos. Fue allí donde descubrió la adrenalina que definiría su vida, inspirada por las gestas internacionales de Juan Pablo Montoya. Años más tarde, el destino la llevaría a compartir pista y competir directamente contra el propio Montoya y su hijo Sebastián en certámenes de prestigio como la IndyCar, el WEC y la ELMS.
En todo este camino, el núcleo familiar ha sido un pilar decisivo. Destaca de manera especial el rol de su hermana mayor, Paula Calderón, quien trabaja mano a mano con Tatiana desempeñándose como su mánager y agente, liderando la gestión de su carrera en una industria sumamente compleja.
Sesgos en el automovilismo
Aunque el automovilismo es una disciplina mixta sin diferenciación de categoría por género, los monoplazas han sido diseñados históricamente bajo parámetros y ergonomía masculinos. Calderón ilustró este sesgo técnico con una anécdota concreta sobre la presión aplicada en el freno: durante un tiempo se le exigió desarrollar mayor fuerza muscular asumiendo que “le faltaba entrenamiento por ser mujer”. Sin embargo, tras instalar una cámara GoPro orientada hacia los pedales, el equipo descubrió que la causa real era biomecánica debido a la diferencia en la talla de calzado (37 frente al 42-43 habitual en los pilotos masculinos). Al incorporar una plataforma de soporte que optimizó el ángulo de palanca, la limitación quedó resuelta.
Asimismo, la piloto explicó cómo ha debido adaptar su estilo de conducción reconociendo las diferencias fisiológicas. Si bien en las curvas rápidas el desgaste físico es exigente, logra compensar y recuperar tiempos en las curvas lentas gracias a una técnica fina, precisa y delicada al volante.
Iniquidad financiera y Karol G
Otro reto crítico abordado por la deportista es la disparidad en el financiamiento, señalando que apenas cerca del 1% del patrocinio deportivo en Estados Unidos se destina a proyectos femeninos. En un punto crucial de su carrera, cuando se quedó sin su patrocinador principal a mitad de temporada comprometiendo su continuidad, la artista Karol G (“La Bichota”) y su hermana Jessica, a través de la Fundación ConCora, intervinieron para brindarle el respaldo financiero necesario. Esta alianza no solo salvó su temporada, sino que sentó un precedente de solidaridad y empoderamiento entre mujeres referentes de la cultura y el deporte.
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Más allá de las competencias, Calderón mantiene una firme vocación de impacto social reflejada en su libro infantil “La niña más veloz que el viento”, cuyos fondos están destinados a la Corporación Juego y Niñez para impulsar proyectos educativos sin estereotipos de género. En la obra, el “viento” simboliza las dudas y voces externas que insisten en que no es posible alcanzar las metas, frente a las cuales el trabajo constante, la disciplina y la convicción personal se consolidan como las herramientas definitivas para derribar cualquier barrera.
Texto elaborado por Aldemar Moreno Quevedo
